Salmo trutta trutta (Trucha reo)

Salmo trutta trutta (Trucha reo)

Nombre común: “Trucha marisca”, trucha reo, “trucha de mar”, “trucha migratoria”. Salmo trutta trutta.

Sinónimos no válidos: Salmo eriox, S. fario, Trutta trutta, Salmo trutta, Fario trutta, Trutta fluviatilis, T. marina, T. salmonata…

Clasificación:
• Orden: Salmoniformes.
• Familia: Salmonidae (Salmónidos).
• Subfamilia: Salmoninae.

Biotopo:
Se encuentra en ríos y lagos de aguas más bien frías, oxigenadas y que desemboquen en el mar sin excesivo deterioro de la calidad de sus aguas.
Lógicamente, tambíen es necesario que no haya obstáculos insalvables en su curso. En según qué lugares, en vez del mar migran a grandes lagos; en España este factor no se da debido a que las masas de agua ibéricas son de poca consideración por norma general. Las características de los cursos fluviales frecuentados por esta especie para desovar se corresponden a casi cualquier curso de agua de media montaña. De la misma forma que la trucha fario, prefiere que dichos cursos tengan fondo de grava y guijarros. Y también suele encontrarse asociada a la vegetación de ribera, especialmente raíces de árboles que la corriente haya dejado al descubierto.

Distribución:
Teniendo en cuenta las distintas subespecies, se encuentra extendida por los cursos salmoneros de toda Europa, Asia menor y América del Norte y del Sur. En dichos lugares se la encuentra (sin tener en cuenta su forma sedentaria S. trutta fario) en la región de la trucha (curso alto) y del barbo (curso medio) dependiendo de la conservación del río y la época.

Hay que decir que gracias a la contaminación y degradación de los ríos este pez ve cada vez más menguado su hábitat al no poder completar su ciclo vital migrando al mar. Este factor ha motivado que ciertas poblaciones se hayan vuelto totalmente sedentarias.

Forma:
Cuerpo torpediforme, ligeramente comprimido lateralmente.
En función del río que habite y el mar donde pase las temporadas entre migración y migración, puede presentar un dorso más o menos elevado (esto también depende de la temperatura y la disponibilidad de alimento de cada zona). Por norma general suelen crecer más que las poblaciones sedentarias ya que la disponibilidad de alimento en el mar es mayor que en muchos ríos.

Cabeza de hocico romo y boca terminal. Presenta una aleta adiposa entre las aletas caudal y dorsal. De la aleta adiposa a la línea lateral tiene entre 14 y 19 filas de escamas (incluyendo la escama de la línea lateral).

La boca es amplia y terminal y la comisura rebasa el borde posterior del ojo. Presenta multitud de dientes, que en los ejemplares adultos son considerablemente grandes. Las branquispinas superiores e inferiores tienen forma de botón, el resto de varilla. En el vómer de la trucha común encontramos de 2 a 6 dientes en la parte ancha y 9 a 18, normalmente en doble fila, en el mango o parte estrecha. El vómer es un hueso emplazado en el paladar superior, dotado de dientes y con forma parecida a la de un bolo, aunque varía según la especie. Es de vital importancia en la clasificación de los salmónidos ya que cada especie presenta una distribución dentaria específica en dicho hueso.

Todas las aletas son de radios blandos y presentan una distribución prácticamente idéntica a la de los carácidos.

Coloración:
Su coloración varía notablemente según los lugares que habite. Pero a diferencia de la trucha fario (morfo sedentario de la Salmo trutta), suele tener una librea más parecida a la del salmón atlántico Salmo salar. Dicha librea se caracteriza por tener menos puntos en el cuerpo, todos de color negro u oscuro y dispersos de forma más uniforme. Este factor puede variar según la estación del año en que sea observado el ejemplar. Por norma general el dorso es gris plomizo a verdoso o azulado cuando remontan para desovar y marrón ocráceo a oliváceo o verde grisáceo cuando llevan varios meses en el río. En todo momento los flancos son más claros y el vientre tiene tendencia a ser más blanco que el de las truchas sedentarias; aunque, al igual que éstas, puede ser levemente rosado o amarillento sobre todo al final de la época de desove. Es notable el cambio de librea que experimentan al remontar los ríos. Al entrar del mar tienen los flancos y el vientre notoriamente plateados y al cabo de unas pocas semanas pasan a a tener una coloración de tonos más mate muy similar a la de las truchas sedentarias.

Los flancos y en menor medida el lomo y el vientre, están sembrados de pequeñas manchas oscuras con una aureola blanca o amarillenta. Según su edad, tiempo de estancia en el río, así como su lugar de origen pueden, también, presentar un mayor o menor número de manchas rojas bordeadas de blanco. Éstas suelen encontrarse en la línea lateral y las zonas adyacentes. En los adultos reproductores que acaban de entrar al río no se aprecian manchas rojas.

La aleta adiposa tiene el extremo rojo sólo al llevar mucho tiempo en el río y en sus etapas juveniles, la anal tiene el primer radio blanco y el segundo negro; la caudal puede presentar los bordes rojos o la misma combinación de blanco y negro que la anal. La aleta dorsal es punteada y no es raro que la caudal presente puntos en los alrededores del pedúnculo caudal; aunque éstos sólo se dan en ejemplares que estén remontando el río. El color de fondo de las aletas varía del transparente blanquecino, al marrón ocráceo o anaranjado. Los adultos que remontan suelen tener las aletas dorsal, caudal y adiposa de color negro azabache o marrón muy oscuro, mientras que las pectorales, pélvicas y la anal son transparentes o casi blancas.

Los ejemplares jóvenes (esguines) suelen presentar una coloración más acentuada que la de los adultos, además de unas características franjas verticales parecidas a la huella de un dedo aunque más pequeñas, pueden presentar de 6 a 19 y ocupan el tercio central de los laterales del pez. Son un signo inequívoco de inmadurez sexual. Los adultos jamás presentan esta librea. Hay que precisar que en las fases de alevín, y esguín es imposible distinguir a las S. trutta fario de las S. trutta trutta la diferenciación aparece cuando migran al mar.

Tamaño:
Como suele ocurrir , el tamaño va en función de los recursos alimenticios de que disponga cada población, así como de la genética. En los ríos de la cornisa cantábrica los mayores reos no suelen pasar de los 2-3 kilos y los 60 cm de longitud; no obstante, en las poblaciones de Escandinavia se capturan frecuentemente ejemplares de más de 10 kilos y más de un metro de largo. Hay que remarcar el hecho de que en dichas poblaciones se está dando un fenómeno de hibridación entre reos y salmones atlánticos que produce ejemplares aún mayores. Pero los hay (y valga la redundancia) aún mayores. En los grandes ríos de Centroeuropa, Norteamérica, Sudamérica y norte de Asia es frecuente la captura de peces de más de 12 kilos. Existen algunas referencias de que se han capturado en el mar Caspio, con redes de arrastre, ejemplares de reo de más de 30 kilos. Como ya se ha dicho, en España es raro encontrar ejemplares de más de 6 kilos.

La etapa de crecimiento intermedia entre alevín y adulto se conoce con el nombre de esguín, esto es común a todos los salmónidos y comprende desde los 5 a los 15 cm aproximadamente. En esta fase es cuando se produce la diferenciación entre poblaciones sedentarias (Salmo trutta fario) y las migratorias (Salmo trutta trutta) ya que no todos los alevines migrarán al mar.

Diferencias sexuales:
En ejemplares jóvenes es poco evidente, pero en adultos y sobretodo en los grandes ejemplares se puede ovservar el típico “gancho” de los salmónidos en las mandíbulas del macho. Dicho gancho es más pronunciado en los reos que en las truchas sedentarias. Además las hembras suelen ser bastante más pequeñas a la misma edad y en época de reproducción presentan una coloración menos llamativa que la de los machos. También en época de celo la hembra puede mostrar su papila sexual (similar a la que puede ovservarse en algunos cíclidos durante el desove).

Temperatura:
Puede soportar hasta unos 20ºC – 22ºC durante espacios de tiempo no muy prolongados. En todo caso su ideal está en 14ºC o menos.

Agua:
Tolera un amplio abanico, desde aguas blandas y ácidas hasta muy duras y alcalinas, pasando, obviamente, de aguas dulces a marinas.

Acuario:
No es una especie buena para el acuario por sus hábitos migratorios y su tamaño. Pero si se da la cría desde alevín se comportará como si fuese sedentaria y por lo tanto podrá considerarse en todos los aspectos una Salmo trutta fario. Así que de querer criarla, debería ser en un acuario enorme si se quiere mantener hasta que alcance su desarrollo máximo. Quizás las variedades de torrente o alta montaña sean las más adecuadas por su menor tamaño.

El acuario para ellas debería ser más bien largo que ancho y tener una corriente fuerte o muy fuerte con una buena oxigenación y fondo de grava y cantos rodados. No es necesaria vegetación, aunque seguramente agradecerían la presencia de raíces o troncos en los laterales (frontal y trasero) tras los que poder refugiarse de la corriente y del cuidador. Es muy importante la pureza del agua sobretodo en cuanto a nitritos y nitratos por lo tanto sería necesaria una filtración dos o tres veces superior a los requerimientos del acuario.

Alimentación:
Cuando nacen suelen comer infusorios y otros microorganismos que cazan entre las piedras. Al alcanzar la fase de esguines ya se alimentan casi en exclusiva de insectos que caen al agua, larvas de insecto y crustáceos, pequeños peces (como el Foxino o Piscardo (Phoxinus phoxinus) y en general todo lo que les quepa en boca. A partir de su primera migración al mar, experimentan un cambio notable en su dieta, pasando a ser casi exclusivamente piscívoras y depredando sobre cualquier pececillo o invertebrado (especialmente cefalópodos y crustáceos) que les quepa en la boca. Cuando alcanzan tamaños superiores a los 35-40 cm, momento que suele coincidir con el primer remonte (a los dos años aproximadamente) aumentan la proporción de vertebrados en su dieta y consumen pequeños peces, incluidos los de su especie, renacuajos, pequeños cangrejos e insectos en todas sus fases de desarrollo. Es notable que el mayor porcentaje de alimentos ingeridos por una trucha sean efemerópteros y tricópteros en sus diversas fases (ninfa, pupa, subimago e imago). En el mar lo único que aumenta es el tamaño y cantidad de sus presas favoritas. Cuando alcanzan tamaños de más de 50 cm su dieta se vuelve casi exclusivamente piscívora, exceptuando sus periodos de estancia en el mar en los que consumen los animales anteriormente citados. En las piscifactorías se las alimenta con pienso; sin embargo, es muy poco provable que un pez salvaje acepte la comida en escamas.

Comportamiento:
Son peces solitarios, aunque puedan verse en grupos en los ríos. Solamente se muestran gregarios en las formas lacustres y marinas, y sólo en ejemplares jóvenes.
Los adultos migradores, adoptan el comportamiento y el nicho de las lubinas (Dicentrarchus labrax) de talla grande. Patrullan una zona más o menos extensa en busca de alimento y sólo se agrupan para el remonte y el desove. En el río simplemente están de paso y no suelen marcar territorios.

Reproducción:
En estado salvaje su época de cría se da en otoño e invierno, aunque empiezan a remontar los ríos a mediados o finales de la primavera dependiendo del río, el caudal, la temperatura, etc. En todo caso las condiciones suelen darse cuando la temperatura del agua baja y aumenta el caudal (entre otoño y primavera). En esas épocas remontan los ríos hasta las zonas de freza que suelen ser lugares de poca profundidad, corriente suave y fondo de grava.

No devoran los huevos pero sí a los alevines. Se alimentan y sobreviven a la freza, al contrario que algunas especies de salmón. El desove se realiza en una zanja que los progenitores cavan a coletazos. En ese lugar la hembra deposita alrededor de 1.000 huevos, luego cavará otra y repetirá la operación si es una hembra de gran tamaño. El número de huevos está entre 1.000 y 1.200 por kilo de peso de la hembra.

Acto seguido, el macho fecunda los huevos con una sacudida espasmódica de su cuerpo y éstos quedan semienterrados en la grava. Los huevos, de 4 a 5 mm de diámetro, son de color rosado o anaranjado y eclosionan a las 24 horas dependiendo de la temperatura. Los alevines permanecen en la zona de desove hasta alcanzar el tamaño de esguín, momento en que se desplazan río abajo, algunos en busca de territorio y otros hasta el mar. Alcanzan la madurez sexual al alcanzar 20-25 cm, siempre en función de la temperatura y el alimento disponible. De media los machos maduran a los dos años de edad y las hembras a los tres. Debe apuntarse que en el mar el desarrollo de los esguines y los juveniles es marcadamente mayor y más veloz que en las truchas sedentarias por lo que a igual edad los reos serán notablemente mayores, siempre que hayan pasado alguna temporada en el mar.

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