Salmo trutta fario (Trucha de río)

Salmo trutta fario (Trucha de río)

Nombre común: “Trucha de río”, “trucha marrón”. Salmo trutta fario.

Clasificación:
• Orden: Salmoniformes.
• Familia: Salmonidae (Salmónidos).
• Subfamilia: Salmoninae.

Biotopo:
Se encuentra en ríos y lagos de aguas más bien frías y oxigenadas. Esto se corresponde normalmente a casi cualquier curso de agua de montaña o media montaña. De la misma forma prefiere que dichos cursos tengan fondo de grava y guijarros. También suele encontrarse asociada a la vegetación de ribera, especialmente raíces de árboles que la corriente haya dejado al descubierto.

Algunos autores citan a las truchas que habitan lagos de forma permanente como S. trutta fario lacustris aunque básicamente se trata del mismo pez.

Distribución:
Teniendo en cuenta las distintas subespecies, se encuentra extendida por toda Europa, Asia menor, América del Norte y del Sur, Nueva Zelanda e incluso Tasmania. En dichos lugares se la encuentra (sin tener en cuenta su forma migradora S. trutta trutta) en la región de la trucha (curso alto) y del barbo (curso medio) dependiendo de la conservación del río.

Hay que decir que gracias a la contaminación y degradación de los ríos este pez ve cada vez más menguado su hábitat, además la introducción en muchos ríos de la trucha arco iris (S. gairdneri), más resistente a la contaminación y a las altas temperaturas y de crecimiento más rápido, está mermando las poblaciones de trucha autóctona de multitud de ríos.
También las repoblaciones con fines pesqueros están haciendo que se pierda la línea genética de las truchas al hibridarse éstas con las truchas de criadero que a menudo son de líneas genéticas centroeuropeas.

Forma:
Cuerpo torpediforme, ligeramente comprimido lateralmente. En función del río que habite puede presentar un dorso más o menos elevado (esto depende de la temperatura y la disponibilidad de alimento). Cabeza de hocico romo y boca terminal, cuya comisura rebasa el borde posterior del ojo.

Presenta una aleta adiposa entre las aletas caudal y dorsal. De la aleta adiposa a la línea lateral tiene entre 14 y 19 hileras de escamas (incluyendo la escama de la línea lateral).

Las branquispinas superiores e inferiores tienen forma de botón, el resto de varilla. En el vómer de la trucha común encontramos de 2 a 6 dientes en la parte ancha y 9 a 18, normalmente en doble fila, en el mango o parte estrecha. El vómer es un hueso emplazado en el paladar superior, dotado de dientes y con forma parecida a la de un bolo, aunque varía según la especie. Es de vital importancia en la clasificación de los salmónidos ya que cada especie presenta una distribución dentaria específica en dicho hueso. Todas las aletas son de radios blandos y presentan una distribución prácticamente idéntica a la de los carácidos.

Coloración:
Su coloración varía notablemente según los lugares que habite. Por norma general el dorso es gris plomizo a verdoso, marrón ocráceo a oliváceo o verde grisáceo; los flancos son más claros y el vientre puede ser blanco, levemente rosado, amarillo, e incluso con tintes anaranjados, en este factor puede influir su dieta, ya que la ingesta de crustáceos e insectos acentúa las coloraciones más anaranjadas o amarillentas.

Los flancos y en menor medida el lomo y el vientre, están sembrados de pequeñas manchas oscuras con una aureola blanca o amarillenta. Según su edad y procedencia también presentan un mayor o menor número de manchas rojas bordeadas de blanco. Éstas suelen encontrarse en la línea lateral y las zonas adyacentes.

La aleta adiposa tiene el extremo rojo, la anal tiene el primer radio blanco y el segundo negro; la caudal puede presentar los bordes rojos o la misma combinación de blanco y negro que la anal. La aleta dorsal es punteada y no es habitual (al menos en las razas más puras, que no se hayan hibridado con la forma migratoria de la trucha (S. trutta trutta) que la caudal presente puntos.

El color de fondo de las aletas varía del transparente blanquecino, al marrón ocráceo, amarillo o anaranjado. Las truchas que habitan en grandes lagos o grandes cursos de agua, con abundante suministro alimentario y temperaturas menos frías, pueden presentar una librea plateada o blanquecina con el dorso y todas las manchas oscuras (al menos en adultos) y las aletas de color marrón negruzco.

Los ejemplares jóvenes (esguines) suelen presentar una coloración más acentuada que la de los adultos además de unas características franjas verticales parecidas a la huella de un dedo aunque más pequeñas, pueden presentar de 6 a 19 y ocupan el tercio central de los laterales del pez. Son un signo inequívoco de inmadurez sexual. Los adultos jamás presentan esta librea.

Tamaño:
En función de su hábitat pueden ir desde los 15-20 cm de las truchas de cursos de alta montaña o pequeños lagos y torrentes a los 90 o más de los grandes ríos y lagos de Centro Europa y Norteamérica alcanzando pesos de más de 10 kilos.

El récord mundial se sitúa en algo más de 18 kilos. En España es raro encontrar ejemplares de más de 6 kilos.

La etapa de crecimiento intermedia entre alevín y adulto se conoce con el nombre de esguín, esto es común a todos los salmónidos y comprende desde los 5 a los 15 cm aproximadamente.

Diferencias sexuales:
En ejemplares jóvenes es poco evidente, pero en adultos y especialmente en los grandes ejemplares se puede ovservar el típico “gancho” de los salmónidos en las mandíbulas del macho. Además las hembras suelen ser bastante más pequeñas a la misma edad y en época de reproducción presentan una coloración menos llamativa que la de los machos.

También en época de celo la hembra puede mostrar su papila sexual (similar a la que puede observarse en algunos cíclidos durante el desove).

Temperatura:
Puede soportar hasta unos 20ªC – 22ºC durante espacios de tiempo no muy prolongados. En todo caso su ideal está en 14ºC o menos.

Agua:
Tolera un amplio abanico, desde aguas blandas y ácidas hasta muy duras y alcalinas. No parece que sea un factor determinante en su desarrollo.

Acuario:
No es una especie buena para el acuario. Aunque de querer mantenerse, debería ser un acuario enorme si se quiere mantener hasta que alcance su desarrollo máximo. Quizás las variedades de torrente o alta montaña sean las más adecuadas por su menor tamaño.

El acuario para ellas deberia ser más bien largo que ancho y tener una corriente fuerte o muy fuerte con una buena oxigenación y fondo de grava y cantos rodados. No es necesaria vegetación, aunque seguramente agradecerían la presencia de raíces o troncos en los laterales (frontal y trasero) tras los que poder refugiarse de la corriente y del cuidador.

Es muy importante la pureza del agua sobretodo en cuanto a nitritos y nitratos por lo tanto sería necesaria una filtración dos o tres veces superior al volumen del acuario.

Alimentación:
Cuando nacen suelen comer infusorios y otros microorganismos que cazan entre las piedras. Al alcanzar la fase de esguines ya se alimentan casi en exclusiva de insectos que caen al agua, larvas de insecto y crustáceos, pequeños peces (como el foxino Phoxinus phoxinus) y en general todo lo que les quepa en boca.

Cuando alcanzan tamaños superiores a los 35-40 cm aumentan la proporción de vertebrados en su dieta y consumen pequeños peces, incluídos los de su especie, renacuajos, pequeños cangrejos y cuando alcanzan tamaños de más de 50 cm su dieta se vuelve casi exclusivamente piscívora.

En las piscifactorías se las alimenta con pienso; sin embargo, es muy poco probable que un pez salvaje acepte la comida en escamas.

Comportamiento:
Son peces solitarios, aunque puedan verse en grupos en los ríos. Sólamente se muestran gregarios en las formas lacustres y sólo en ejemplares jóvenes.

Los adultos suelen ser sedentarios de una zona del río y marcan un territorio que consta de una zona de corriente y algún buen escondrijo cerca, ya sea una piedra o un tronco. Dicha zona puede tener diferentes extensiones en función del tamaño del río y del pez, por norma general suele ser de unos 2 metros cuadrados de media; en pequeños torrentes puede ser una poza entera o un pequeño tramo de menos de un metro cuadrado. Este comportamiento se acentúa con la edad y el tamaño. Todo pez que entre en dicho territorio será expulsado o devorado.

En época de cría remontan los cursos fluviales hasta las zonas de desove y abandonan sus territorios.

Reproducción:
En estado salvaje su época de cría se da en otoño e invierno cuando la temperatura del agua baja y aumenta el caudal. En esas épocas remontan los ríos hasta las zonas de freza que suelen ser lugares de poca profundidad, corriente suave y fondo de grava. No devoran los huevos pero sí a los alevines. Se alimentan y sobreviven a la freza, al contrario que algunas especies de salmón.

El desove se realiza en una zanja que los progenitores cavan a coletazos. En ese lugar la hembra deposita alrededor de 1.000 huevos, luego cavará otra y repetirá la operación si es una hembra de gran tamaño. El número de huevos está entre 1.000 y 1.200 por kilo de peso de la hembra.

Acto seguido, el macho fecunda los huevos con una sacudida espasmódica de su cuerpo y éstos quedan semienterrados en la grava. Los huevos, de 4 a 5 mm de diámetro, son de color rosado o anaranjado y eclosionan a las 24 horas dependiendo de la temperatura. Los alevines permanecen en la zona de desove hasta alcanzar el tamaño de esguín, momento en que se desplazan río abajo en busca de territorio.

Alcanzan la madurez sexual al alcanzar 20-25 cm, siempre en función de la temperatura, el alimento disponible y el tamaño del río en que habiten. De media los machos maduran a los dos años de edad y las hembras a los tres.

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