Hyphessobrycon megalopterus (Tetra fantasma negro)

Hyphessobrycon megalopterus (Tetra fantasma negro)

Nombre común: Tetra fantasma negro. Hyphessobrycon megalopterus.

Primera importación en 1956.

Nombres en desuso: Megalamphodus megalopterus y Megalamphodus rogoaguae. El género Megalamphodus ha sido trasladado a Hyphessobrycon.

Clasificación:
• Orden: Characiformes.
• Familia: Characidae (Carácidos).

Biotopo:
En zonas cubiertas de vegetación y de aguas tranquilas, incluso lagos y lagunas. .

Distribución:
Sudamérica, ríos Guaporé, Beni y Mamoré, en la frontera entre Bolivia y Brasil. Curso superior del río Paraguay en Brasil.

Forma:
La típica de un tetra, con cuerpo engrosado en la mitad de su longitud. En los machos especialmente destacan la gran amplitud de sus aletas, especialmente la altura de la dorsal y la anal, que llega desde la mitad del cuerpo hasta el inicio del pedúnculo caudal (el punto donde se unen el cuerpo y la aleta caudal).

Coloración:
El cuerpo del fantasma negro es de un color gris oscuro con matices rosáceos, y las aletas son de un intenso color negro. Entre las branquias y la aleta dorsal presenta una franja vertical sobre un fondo azulado, que no llega ni a la parte inferior ni a la superior del pez.

Tamaño:
4.5 cm.

Diferencias sexuales:
El macho tiene la aleta dorsal más pronunciada y la anal más curvada. En la hembra la aleta dorsal es más pequeña y redondeada, la anal y las ventrales son rojizas y la parte anterior del cuerpo tiene un colorido más rojizo, mientras que en el macho predominan los tonos grises.

Temperatura:
Entre 23 y 26ºC.

Agua:
Acida y blanda, pH: 6.0 – 7.0 GH: 3ºd a 10ªd.

Acuario:
Acuario comunitario desde 60 litros, no muy poblado, con abundante espacio para nadar. Luce mucho más si el fondo elegido como sustrato es de color oscuro y el acuario está bien plantado.

Alimentación:
Aceptará gusanos, pequeños crustáceos, insectos y comida desecada (escamas, liofilizado, etc.).

Comportamiento:
Es un pez activo, de asociación en grupo, por lo que debe vivir en un cardumen de 8 a 10 ejemplares. Cuando no se encuentra a gusto, suele quedarse estático en el agua, oculto entre la vegetación. Es común que se persigan entre ellos, aunque no debemos alarmarnos, ya que no se producen daños.

Cuando los machos pasean estirando ostensiblemenete la aleta dorsal delante de las hembras, se puede deducir que los peces están listos para el desove, circunstancia que sólo se da cuando el agua es blanda y ácida.

Reproducción:
No es un pez fácil de reproducir en acuario, pero es posible. El acuario de cría mínimo para esta especie deberá de ser de por lo menos 50 ó 60 l. Se puede hacer desovar a varias parejas juntas en un tanque de 120 l., con una mayor proporción de machos que de hembras o en igualdad.

Para la cría es imprescindible que la dureza del agua sea muy baja y ácida (pH 6.0-6.5, GH de 2ºd), o las puestas o no se producirán o serán infértiles.

El tanque de cría debe de contar con grupos de plantas. Se debe de disponer una rejilla o canicas en el fondo para proteger los huevos de la depredación por parte de los adultos.

Como en otros peces de la familia que desovan en cardumen, durante el desove el macho empuja vigorosamente a la hembra. El cortejo es discreto, y después de algunas persecuciones y empujones la hembra esparcirá los huevos por el acuario y las plantas. Las hembras pueden depositar hasta 200 huevos en cada puesta.

Los alevines nadan enseguida en busca de alimento. Se les puede alimentar con nauplios de artemias recién eclosionadaas y alimento en polvo muy fino o, en los primeros días, incluso alimento líquido especial para alevines o infusorios.