Satanoperca daemon (Geófago de tres puntos)

Satanoperca daemon (Geófago de tres puntos)

Nombre común: Geófago de tres puntos, Comedor de tierra de tres puntos, Juan Viejo (en Colombia), Pez demonio (este se aplica también a Satanoperca leucosticta y Satanoperca jurupari). Jurupari. En la literatura trasnochada o “histórica” aparece con su antiguo nombre: Geophagus daemon. Satanoperca daemon.

Los nativos denominaron a este tipo de peces “Juruparindi” o “Tentación del Demonio” (pez garfio), pero la relación mitológica de este pez con el mítico diablo Juripariri es oscura. En 1986 Kullander conmemoró esta relación rozando lo religioso y lo pagano con la resurrección del género Satanoperca (Guenther, 1862), que traslada del latín como “Cetro de Satán”. La nomenclatura científica reserva el nombre de “jurupáridos” para sólo tres de las especies: Satanoperca leucosticta, Satanoperca jurupari y Satanoperca pappaterra.

Clasificación:
• Orden: Perciformes.
• Familia: Cichlidae.(Cíclidos)
• Subfamilia: Geophaginae.
• Tribu: Geophagini.

Biotopo:
Habita lagos y ríos con corrientes suaves en las típicas “aguas negras” de baja visibilidad.

Distribución:
Sudamérica, zona amazónica. Cuenca del río Amazonas, en el cauce superior del río Negro en Brasil y Venezuela; cuenca del río Orinoco, en Colombia y Venezuela. Lagos Tefé, Canta y Janauari, en Brasil

Forma:
Peces corpulentos, de cuerpo alargado comprimido lateralmente. Tienen la cabeza con muy leve curvatura y muy extendida hacia adelante, así como una gran boca protusa (extensible) en la parte baja de la cabeza, orientada hacia el suelo, donde obtienen su alimento. Ojos grandes y aletas muy desarrolladas.

Los peces de la familia Satanoperca (antes Geophagus) muestran un primer arco branquial lobulado y unas pequeñas “rastrilladoras” en el borde de sus branquias. Estas branquias permiten la separación de los detritos del sustrato. Los bocados de arena (de ahí el nombre de “comedores de tierra”) son forzados a pasar por las rastrilladoras branquiales y el material incomible sale fuera por los opérculos. El paso de los granos de sustrato por los arcos branquiales también ayuda a mantener las branquias limpias de parásitos, que son arrastrados por la arena.

Coloración:
Color de fondo plateado-dorado, con tres puntos bien marcados a lo largo del cuerpo: uno en el centro del cuerpo, otro bajo el final de la aleta dorsal y un tercero en la parte superior del aleta caudal. Este último es un ocelo claro, rodeado de un anillo azul que le da aspecto de ser un ojo falso, cuya intención es que los ataques de peces más grandes sean a esa zona, menos vulnerable que la cabeza.

En los peces dominantes, los puntos se extienden hacia arriba y abajo llegando a transformarse en verdaderas rayas o manchas y entre ellas aparecen otras bandas verticales más cortas que le dan un aspecto “atigrado”. Estos peces dominantes también presentan unas aletas más puntiagudas y con filamentos más largos. El patrón atigrado de los peces dominantes ha sido interpretado erróneamente por algunos autores como una “librea de estrés”.

La cara presenta algunas rayas nacaradas en sentido descendente y una negra que desciende del ojo a la parte anterior de la boca. El cuerpo, además de los ocelos, presenta cinco finas franjas (del ancho de una escama) de color azul iridiscente, más o menos visibles según el estado de ánimo del pez.

Las aletas dorsal y anal presentan una coloración rojiza, y el ojo es también de color rojo intenso en su parte superior. Las aletas pélvicas tienen una base anaranjada. En algunos ejemplares muy coloreados la parte superior del cuerpo, incluyendo la mitad superior de la aleta caudal es claramente azul, y la mitad inferior de la aleta caudal es totalmente roja.

Por su aspecto puede ser confundido con una especie muy relacionada, Satanoperca lilith, pero este tiene sólo dos ocelos, el central y el de la caudal, razón por la que su nombre común ha sido durante mucho tiempo “geófago de dos puntos”. Satanoperca acuticeps, por el contrario, tiene cuatro puntos, más pequeños y, en general, menos colorido.

Tamaño:
El macho alcanza una talla máxima de 25 cm, la hembra algo menos.

Diferencias sexuales:
Poco evidentes. Machos ligeramente mayores a igualdad de edad. Los machos son ligeramente más coloridos y con aletas más largas y filamentosas. Hembras más rellenitas en época de cría. Estos caracteres externos son a veces muy poco diferenciables: la papila genital de la hembra es corta y obtusa, la del macho puntiaguda.

Temperatura:
Entre 26 y 28ºC.

Agua:
pH siempre ácido, en acuario entre 5.0 y 6.5, y un dGH entre 1º y 6º. En su hábitat natural, típico de las aguas negras, se han tomado mediciones (Lee Newman, 1996) de un pH entre 3.5 y 5.3 y un dGH menor de 1º. Agradece el uso de turba con taninos que tiña el agua de color oscuro a la vez que acidifica el medio.

Acuario:
Acuarios espaciosos: a partir de 350 litros, es importante para estos peces que el acuario sea bastante largo, no es recomendable tenerlos en un acuario de menos de 1.20 cm de longitud, para que así puedan nadar libremente.

Es importante colocar sustrato arenoso fino o de grosor reducido y troncos a modo de escondites. Es importante la disposición del acuario, ya que al ser excavadores toda piedra o tronco habrá de estar bien fijada. Las plantas han de ser aquellas que enraícen de manera sólida o serán desplantadas. Tampoco es conveniente colocar cables calentadores de fondo con estos peces, ya que pueden desenterrarlo o incluso llegar a pelar su cobertura y cortocircuitarlo.

Alimentación:
Pez omnívoro, en la naturaleza estos peces criban invertebrados bentónicos y material de la vegetación del sustrato.

En acuarios aceptan bien cualquier tipo de comida y es recomendable proporcionarles una dieta variada incluyendo comida congelada o viva.

Comportamiento:
Pacífico con peces de su tamaño. Excavador, desenterrará algunas plantas.

Reproducción:
Muy difícil en acuario, existen varios informes de puestas, pero sólo existe uno documentado en el que se obtuvieran alevines (Eckinger, 1987).

Hasta hace muy poco se creía que Satanoperca daemon era un incubador bucal larvófilo (retrasado o parcial), como ocurre con S. leucosticta. Evidencias más recientes y las escasísimas experiencias de puestas en cautividad existentes han demostrado que se trata de un frezador de sustrato y que no está en el grupo de los incubadores bucales.

El cortejo entre macho y hembra es el habitual entre los cíclidos, con natación en paralelo y flanco contra flanco y fuertes temblores y oscilaciones de cabeza. Este comportamiento de cortejo es seguido por parte de la hembra con un comportamiento excavador propio del género, pero cuya actividad aumenta en época de cría, llenando el sustrato de hoyos profundos –muchas veces dejando a la vista el vidrio inferior– y transladando arena o grava de un lado a otro, apilándola en grandes montones. Este comportamiento intensamente excavador dura varios días.

Finalmente la hembra elige una parte descubierta del sustrato (el cristal de fondo, desprovisto por la pareja de arena o grava) y realiza varias pasadas, en cada una de las cuales deposita una quincena de huevos, y es seguida a continuación por el macho que los fecunda. La puesta dura entre una y dos horas.

Los huevos son de forma elipsoidal, de color gris claro y con un diámetro de más o menos 1 mm. La puesta se compone de 150-200 huevos.

Varias horas después de haber sido depositados, los huevos son enterrados por los progenitores, que depositan sobre ellos una capa de aproximadamente 1 cm de espesor de arena o grava. Tras cubrirlos, el macho vigila los contornos del territorio y la hembra se queda guardando el “nido” y realiza el clásico abanicamiento de los huevos con las aletas pectorales de todos los cíclidos ante una puesta. En este caso se ignora si realmente a los huevos les puede llegar algo de oxígeno con este abanicado, o es más bien una reminicescia de un tipo de incubación anterior, en el que no se cubrían los huevos. El autor de esta ficha es más bien de la segunda opinión.

La calidad y granulometría del sustrato parece ser de vital importancia en el desarrollo de la puesta, así como los parámetros del agua (la experiencia exitosa de Eckinger se obtuvo con grava media de 2-8 mm, con un pH de 4,5 y una dureza de 2º dGH). Según el informe de Eckinger, tras la puesta los huevos permanecen cubiertos varios días, tras los cuales se produce la eclosión bajo la arena. Las larvas son transladadas por la madre a otro hoyo donde vuelven a ser cubiertas hasta que absorben el saco vitelino. Tras esto, salen a la superficie y la cría transcurre como la de cualquier frezador al aire libre, sin que se hayan visto indicios de incubación bucal retardada.

Un hecho interesante es que las larvas, desde muy temprano, son capaces de esconderse por sí mismas enterrándose en la arena. Sabiendo que en libertad, se capturan juveniles de esta especie recolectando hojarasca del fondo (como ocure con muchas especies del género Apistogramma), algunos aficionados han probado colocando un lecho de hojas secas en el fondo en lugar de grava o arena, pero hasta la fecha no se conocen resultados exitosos.

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