Pterophyllum scalare (Escalar)

Pterophyllum scalare (Escalar)

Nombre común: Escalar, Pez angel. Pterophyllum scalare.

Primera importación: 1909: Siggelkow, Hamburgo.

Etimología: Pterophyllum proviene del griego Ptero = vela o pluma y phyllum = hoja. Es decir que Heckel hacía referencia a la forma de la aleta dorsal: alta, ancha y triangular.
scalare proviene de la palabra latina scala = “escama”.

Clasificación:
• Orden: Perciformes.
• Familia: Cichlidae (Cíclidos).
• Subfamilia: Cichlasomatinae.
• Tribu: Heroini.

Primera descripción: 1823: Liechtenstein, como Zeus Scalaris, renombrado a Platax scalaris en 1831. Posteriormente han ido apareciendo más nombres, a veces pensados para supuestas especies intermedias, como Pterophyllum dumerillii (Castelnau, 1855) luego renombrada como P. leopoldi y Pterophyllum eimekei(Ahl, 1928).

Se sigue manteniendo la diferenciación taxónomica en tres especies del género Pterophyllum (altum, leopoldi y scalare). Fue descrito por primera vez en 1855. Aunque actualmente se le considera con rango de especie, la discusión está aún servida. Es muy difícil encontrar ejemplares de P. leopoldi. Su cuerpo es más corto y menos estilizado que el de sus otros compañeros de género y su cría muy difícil.

Pterophyllum leopoldi no se cría comercialmente en cautividad (hay sólo un par de referencias de cría por particulares) y se importa muy raramente. Esta especie se caracteriza por tener una coloración de fondo plateada surcada de bandas verticales oscuras (que comparte con las formas salvajes de P. scalare y P. altum), pero además presenta un punto negro, en la base de la aleta dorsal y una nariz más alargada que las otras dos especies reconocidas. Sven Kullander opina que este pez ángel de cuerpo alargado es un eslabón entre los géneros Pterophyllum y Mesonauta (los festivums).
Biotopo:
Amazónico. Aguas ligeramente blandas y ácidas, en zonas tranquilas con poca corriente.

Distribución:
Área amazónica y sus tributarios, desde Perú hasta el este de Ecuador, pasando por Colombia y Brasil a lo largo de los ríos Ucayali, Solimões y el curso principal del Amazonas. También está presente en los ríos Amapá (Brasil), Oyapock (Guayana francesa) y Essequibo en Guyana.

Forma:
Cuerpo aplanado lateralmente, de forma que es muy estrecho. Sin embargo los radios espinosos de las aletas impares tienen una gran extensión, especialmente la dorsal y anal, que se extienden en sentido vertical dando gran altura y prestancia al aspecto general del pez. También cuentan con unas aletas ventrales muy alargadas y estilizadas. Posee entre 30 y 39 escamas en una línea horizontal.

Coloración:
La forma salvaje de P. scalare es similar a la de P. altum en coloración: cuerpo plateado con bandas verticales oscuras bastante marcadas. (7 bandas visibles en los juveniles, que pasan a ser 4 en los adultos). Esta coloración le permite pasar desapercibido entre las zonas de plantas altas y los cañizos. Con la reproducción en cautividad se han llevado a cabo numerosos programas de cría selectiva en busca de variedades cromáticas cada vez más llamativas, y existen en el comercio todo tipo de híbridos: forma xantocrómica (dorada), negra, plateada, albina, koi (similar al dibujo de una carpa koi), mármol, leopardo… así como variedades de aletas alargadas (vela, o velífera).

Tamaño:
Hasta 15 cm.

Diferencias sexuales:
Aparte de algunos trucos (cabeza más grande, frente más prominente, color de ojos, etc.) que han demostrado ser poco fiables, no existe dimorfismo sexual externo en esta especie fuera de la época de reproducción, en la que son claramente visibles las papilas genitales. La de la hembra (ovopositor) es cilíndrica, gruesa y con terminación redondeada. La del macho es triangular, más pequeña y terminada en punta.

Temperatura:
24º-28º centígrados.

Agua:
Ligeramente blanda y ácida. KH=2-5ºd y GH=2-10ºd. pH entre 6.0 y 7.2.

Acuario:
Acuarios espaciosos y altos, sin exceso de corriente, reservando al menos 30 litros de agua para cada ejemplar. Hay que tener cuidado de no colocarlos con compañeros que les quepan por la boca, pues tarde o temprano los verán como alimento. Si conviven desde pequeños pueden convivir con los tetra neón, por ejemplo, pero si se introducen de nuevas, los verán como comida. El acuario debe ser suficientemente alto, porque estos peces gustan de realizar desplazamientos verticales entre las plantas. Se debe plantar densamente por las zonas laterales y el fondo, y dejar despejada la zona central para que naden a su gusto. Es muy aconsejable que se dispongan algunas plantas flotantes que produzcan zonas de sombra muy del agrado de los escalares. Alguna planta de hojas anchas será necesaria para que los escalares la usen como lugar de desove, siendo las más adecuadas para este propósito las del género Echinodorus.

Alimentación:
Son omnívoros y bastante voraces, así que no suele haber problemas para alimentarlos. Aceptan todo tipo de pienso en gránulos o escamas además de toda clase de alimentos vivos, congelados o en papillas. Se puede usar la misma papilla que para los discos, pero reduciendo o eliminando la cantidad de carne de corazón de ternera y aumentando el aporte de carne de pescado y vegetales.

Comportamiento:
Gregario y territorial. Es un cíclido relativamente pacífico que vive en grupos con un marcado carácter jerárquico. Pese a que se usan muchas veces como pieza principal de biotopos amazónicos comunitarios, no es un pez que conviva demasiado bien con sus compañeros, pues con la edad se vuelven muy territoriales.

Cuando forma parte del cardumen, el escalar es un pez sociable que presenta pautas de comportamiento muy características. Al igual que ocurre con los discos, los individuos se escalonan de acuerdo con el nivel de dominancia que tienen. El ejemplar más grande y saludable suele ser el pez dominante que compite por los espacios, por la comida y por la pareja reproductora, siempre con éxito sobre el resto de los componentes del grupo. Las pequeñas escaramuzas que marcan el status del pez siguen siempre los mismos pasos. Los peces se enfrentan con las aletas muy abiertas, vibrando y con movimientos amenazantes de cabeza y simulaciones de ataque hacia adelante y hacia atrás, con la cabeza mirando al frente. Si los ejemplares son de parecido tamaño entonces se producen mordiscos simulados (y alguno real) y empujones frontales. El pez vencido se coloca con la cabeza mirando hacia arriba y este simple movimiento sirve para desinhibir al agresor que se da por satisfecho.

Las peleas aumentan en intensidad en la época de reproducción. Se dan cuando se forman las parejas, cuando la pareja delimita su territorio, y sobre todo cuando la pareja defiende la puesta de cualquier pez que se acerque.

Reproducción:
Normalmente es el macho dominante el que empieza a definir y defender una zona del acuario, cargando contra todos los demás habitantes del tanque. Los ataques simulados, las vibraciones intensas de las aletas y la natación, en pequeñas arrancadas por la zona que defiende, será el reclamo suficiente para que las hembras se vayan acercando a él con interés. Sólo las hembras que estén también dispuestas para la reproducción aguantan los ataques simulados del macho que nunca llegan a consumarse si hay otros peces en el acuario. Una de las hembras será elegida por el macho y entrará en la zona reproductora. Los dos peces separados del grupo estarán ocupados en rechazar de esta zona del acuario al resto de los peces. Este comportamiento se va acentuando de forma progresiva hasta que las pareja llega a expulsar de forma agresiva a los peces que se acercan demasiado. Esto ocurrirá durante toda la reproducción y nacimiento de los alevines.

Los progenitores constituyen una pareja con fuertes lazos. Ponen juntos sobre una superficie lisa vertical previamente limpiada (el vidrio, un trozo de pizarra puesto de forma casi vertical…), o sobre una hoja grande. Aunque habitualmente son muchos menos, una hembra en su etapa más fértil puede depositar hasta 800-1000 huevos de color blanquecino a ámbar, que son inmediatamente fecundadas por el macho, que va efectuando pasadas alternativas a las de la hembra. La eclosión se produce 48 horas después del desove. Forman un grupito que los padres trasladan de zona en zona según sientan alguna señal de peligro. En esta fase el pequeño alevín no se alimenta del exterior durante una semana, pues todavía tiene suficientes reservas en su saco vitelino. Suele permanecer apiñado junto a sus hermanos y sin moverse apenas. Los alevines, al absorber su saco vitelino y empezar la fase de natación libre, pueden ser alimentados con nauplios de artemia, y posteriormente con papilla finamente triturada y poco a poco ir pasando a comidas de mayor tamaño.