Pterophyllum altum (Escalar altum)

Pterophyllum altum (Escalar altum)

Nombre común: Escalar altum, Pez angel altum, Escalar alto. Pterophyllum altum.

Primera importación: Hacia 1920, probablemente a Alemania. El primer especimen descrito se conserva en el Museo de Ciencias de París y fue capturado en San Fernando de Atabapo, Alto Orinoco, Venezuela.

Etimología: proviene del griego Ptero = vela o pluma y phyllum = hoja. Es decir que Heckel hacía referencia a la forma de la aleta dorsal: alta, ancha y triangular.
altum es una palabra latina = alto.

Clasificación:
• Orden: Perciformes.
• Familia: Cichlidae (Cíclidos).
• Subfamilia: Cichlasomatinae.
• Tribu: Heroini.

Biotopo:
Amazónico. Aguas negras y claras, blandas y ácidas, en zonas tranquilas con poca corriente.

Durante la época seca viven entre las raices de la vegetación ribereña, en zonas de aguas negras donde la vegetación es muy escasa y el agua tiene un color oscuro que permite una visibilidad reducida. El fondo es siempre oscuro, compuesto por cieno y limo o arena oscura.

Durante la época de lluvias, el agua desborda el cauce habitual de los ríos, el agua se vuelve más ácida (pH por debajo de 5) y es muy blanda (dKH de 1º), y el biotopo cuenta con numerosas plantas sumergidas.

Distribución:
El Pterophyllum altum se encuentra en una zona muy definida en el alto Orinoco (Venezuela), en Colombia (ríos Atabapo e Inírida) y en Brasil en el alto río Negro.

En los ríos Ucayali (Perú) Negro y Tefé (Brasil) existen ejemplares con caracteres intermedios entre P. scalare y P. altum, pero un recuento de escamas demuestra que se trata de P. scalare. Estos ejemplares a veces aparecen a la venta como “Altum Peruvianum” o “Tefé altum”. También ha aparecido alguna vez en el mercado una variedad comercial de altum llamada “Guyana”, que ante el recuento de escamas resulta ser P. scalare.

Los equívocamente denominados “Altum peruvianum” proceden del río Nanay, cerca de la zona de Iquitos, en Perú. Estos peces, que son P. scalare y no P. altum, desarrollan un color verde iridiscente en los opérculos y en la parte superior de su cuerpo cuando son maduros. De esta coloración inusual, probablemente, nace la confusión con P. altum, que también presenta unos colores irisados –no necesariamente verdes– en esas mismas zonas. La biología del río Nanay, además, es bastante peculiar, pues la fuga de numerosos peces de un centro de exportación en los años 70 debido a una inundación ha provocado que naden en sus aguas peces que no son naturales del río, como los propios discos, cuya distribución natural no sobrepasa el río Putumayo, en la frontera de Perú con Colombia. Se especula con que esta variedad de escalar haya llegado a las aguas del río Nanay de la misma forma que los discos.

La única zona en la que se cree que P. scalare y P. altum pueden compartir aguas es en el curso medio del río Negro, pero ni siquiera está clara la presencia allí de P. altum.

Forma:
Cuerpo aplanado lateralmente, de forma que es muy estrecho. Sin embargo los radios espinosos de las aletas impares tienen una gran extensión, especialmente la dorsal y anal, que se extienden en sentido vertical dando gran altura y prestancia al aspecto general del pez. También cuentan con unas aletas ventrales muy alargadas y estilizadas.

Pterophyllum altum, descubierto en el alto Orinoco (Venezuela) y descrito en 1903, es la especie de mayor tamaño del género Pterophyllum, con un cuerpo más alto que el de P. scalare o P. leopoldi.

Las aletas dorsal y anal tienen bases muy amplias y son más largas y grandes que en las otras especies del género (P. scalare o P. eimekei). Otro rasgo distintivo es la muesca aguda de su nariz, marcadamente cóncava, mientras que en las otras especies la frente es más o menos recta e incluso convexa.

La altura del cuerpo es igual o superior a la distancia entre la boca y el pedúnculo caudal (al contrario que en las otras especies de escalar).

La parte frontal de la línea lateral, que está dividida en dos partes, es más curvada que en las otras especies de Pterophyllum. Se cuentan de 46 a 48 escamas en línea recta desde el final del opérculo al inicio de la aleta caudal (por 27 a 29 en P. leopoldi y 30 y 39 en P. scalare).

Pterophyllum altum cuenta con 28-30 radios blandos en la aleta dorsal y 28-32 en la aleta anal.

Coloración:
Cuerpo plateado con bandas verticales oscuras bastante marcadas. (7 bandas visibles en los juveniles, que pasan a ser 4 en los adultos). Esta coloración le permite pasar desapercibido entre las zonas de plantas altas y los cañizos.

La coloración de fondo es de gris verdoso a verde oliva, con un aspecto plateado muy brillante. La parte superior del pez puede presentar puntos marrones, y también aparece un salpicado en negro en los flancos de muchos ejemplares. También puede presentar puntos rojos. Muestra varias bandas gruesas en los costados, más anchas que en P. scalare. La más visible y marcada de ellas recorre desde el extremo de la aleta dorsal al extremo de la aleta anal.

Tanto los ejemplares salvajes de P. scalare como los de P. altum presentan en algunas ocasiones puntos negros o rojos sobre el dorso, pero sólo el altum presenta además una segunda barra vertical en la cabeza menos marcada que las otras, que se sitúa entre la barra negra que corre sobre el ojo y la que se ubica a la altura de la base de los primeros radios de la aleta dorsal.

Tamaño:
Alcanzan un mayor tamaño que P.scalare. Lo normal son unos 22 cm, aunque hay fuentes que hablan de peces de 30 cm de altura, de un extremo a otro de las aletas.

El crecimiento es bastante rápido, alcanzando el 90% de esa talla total en el primer año de vida si son mantenidos en buenas condiciones.

Diferencias sexuales:
No existe dimorfismo sexual externo en esta especie fuera de la época de reproducción, en la que son visibles las papilas genitales. La de la hembra (ovopositor) es cilíndrica, gruesa y con terminación redondeada. La del macho es triangular, más pequeña y terminada en punta. Como la reproducción en cautividad ez extremadamente rara, la diferenciación de sexos también lo es.

Temperatura:
27º-30º centígrados.

Agua:
Blanda y ácida. KH=0-3ºd y GH=1-5ºd. pH entre 5.0 y 6.0.

Según la revista alemana “Das Aquarium”, parámetros medidos en los ríos Atabapo e Inírida por Sven Fornbäck dan como resultado durante la estación seca un pH de 4.8; una conductividad de 15µs, dGH y dKH de 0º, NO3 y NO2 absolutamente a cero y una temperatura de 30-32ºC durante el día. En la estación húmeda el agua es algo más fresca.

Acuario:
Acuarios espaciosos y especialmente muy altos, sin exceso de corriente, reservando al menos 40 litros de agua para cada ejemplar. Hay que tener cuidado de no colocarlos con compañeros que les quepan por la boca, pues tarde o temprano los verán como alimento. Es preferible mantenerlos solos, sin ningún otro pez, o si acaso con Corydoras y Ancistrus como peces de fondo.

Sustrato oscuro. La colocación de plantas es un asunto personal, ya que si se quiere reproducir un biotopo –en época seca– de forma fiel no tienen lugar, pero a los peces no les molestan y agradecen la mejora en la calidad del agua que las plantas proporcionan a todo acuario. No olvidemos que en las épocas de inundaciones, además, el fondo si cuenta con numerosas plantas, que a menudo usan como soportes para sus puestas en libertad. Hay que dejar abundante espacio para la natación en el centro.

Iluminación no muy potente o, si se opta por un acuario bien plantado, colocar plantas flotantes que creen zonas de sombra.

Se puede plantar densamente por las zonas laterales y el fondo, (las vallisnerias son ideales para este propósito) pero hay que dejar despejada la zona central para que naden a su gusto.

Alimentación:
En la naturaleza son omnívoros con predilección por el zooplancton y los peces pequeños. En el acuario aceptarán muy bien el alimento vivo o congelado de buena calidad y variado (artemias, mysis, dafnias, larvas de mosquito, gammarus, gusanos grindal…). Con algo de paciencia pueden ser acostumbrados a pienso en gránulos o escamas. Se puede usar la misma papilla que para los discos, pero reduciendo o eliminando la cantidad de carne de corazón de ternera y aumentando el aporte de carne de pescado y vegetales.

Comportamiento:
Gregario y territorial, igual que para P. scalare (ver ficha), pero son incluso más territoriales y de mayor carácter gregario, lo que hace imprescindible mantenerlos en grupos de al menos 4-6 individuos.

Los individuos dominados muestran una coloración más pálida, y más marcada en los dominantes. Ocurre exactamente lo contrario que con los peces disco: cuanto más estresados están, más pálidas se ven las barras sobre el cuerpo. El dominante en un acuario de altums muestra sus bandas verticales muy marcadas e incluso es visible una mancha negra en forma de coma sobre el opérculo en algunos casos.

Las relaciones de dominación están siempre presentes en un acuario poblado por P. altum. Los dominantes siempre están dispuestos a la lucha y no es raro ver peces enfrentados o incluso enganchados por las bocas en peleas que suelen acabar con uno de los peces rendidos, pero con pocas heridas, si es que las hay. Cuando un pez se rinde ante el dominante y no quiere presentar lucha, se inclina hacia arriba y le muestra su garganta en gesto de sumisión. Con el tiempo, una vez establecida la jerarquía, las peleas son sustituidas por gestos de este tipo, aunque el dominante siempre estarás dispuesto a dar algún que otro empellón a los otros para demostrar que él es el jefe.

Cuando forma parte del cardumen, el P. altum es un pez sociable que presenta pautas de comportamiento muy características. Al igual que ocurre con los discos o con otros Pterophyllum, los individuos se escalonan de acuerdo con el nivel de dominancia que tienen. El ejemplar más grande y saludable suele ser el pez dominante que compite por los espacios, por la comida y por la pareja reproductora, siempre con éxito sobre el resto de los componentes del grupo. Las pequeñas escaramuzas que marcan el status del pez siguen siempre los mismos pasos. Los peces se enfrentan con las aletas muy abiertas, vibrando y con movimientos amenazantes de cabeza y simulaciones de ataque hacia adelante y hacia atrás, con la cabeza mirando al frente. Si los ejemplares son de parecido tamaño entonces se producen mordiscos simulados (y alguno real) y empujones frontales.

Mucho más tímidos que los P. scalare, son dados a los ataques de pánico seguidos de carreras violentas que pueden acabar con un golpe contra una de las paredes o con algún objeto de la decoración. Este comportamiento tímido y huidizo –comparable al de los discos– obliga a ser cuidadoso con la decoración y no colocar aristas punzantes o piedras ásperas con las que los peces puedan lesionarse.

Los altum, al igual que los escalares, pueden emitir sonidos con la maxila, que pueden ser oídos por alguien situado cerca del acuario.

Reproducción:
La reproducción de P. altum sigue las mismas pautas que para P. scalare, con ciertas diferencias que detallamos a continuación, pero es muchísmo más difícil de obtener en cautividad y exige unas condiciones de agua mucho más extremas y similares a las de su hábitat. Para intentar la reproducción el agua ha de ser extremadamente blanda y de conductividad muy reducida (10-30µS), con un pH cercano a 5 y la temperatura en 29-30ºC. En estas condiciones se ha conseguido reproducirlos en algunas ocasiones, muy escasas, tanto que en la mayoría de los libros y webs figura que jamás se ha conseguido en cautividad, pero lo cierto es que existen algunos informes de cría en Alemania, Francia, Japón y Estados Unidos.

Debe de permitirse que las parejas se formen por si mismas a partir de un grupo, y si se obtiene una, es preferible aislarla en un acuario de cría en el que los parámetros del agua son muy importantes, con un pH siempre por debajo de 6 y un GH no superior a 2ºd, conductividad en torno a 10-30µs y temperatura de 28-29ºC, con una iluminación reducida. Cambios de agua muy frecuentes (con agua ligeramente más fresca) y filtrado con turba pueden estimular la puesta, así como la administración de alimento vivo y los descensos de presión atmosférica.

En época de cría la coloración de los P. altum cambia, mostrando un vivo color rojo en las aletas caudal y anal. La agresividad entre los machos también se incrementa considerablemente. El reparto de papeles también es más marcado que en la especie cercana, siendo la hembra la que vigila los huevos de cerca y el macho el que controla el perímetro exterior del territorio.

Las puestas pueden ser más numerosas que en P. scalare, con un número de huevos que puede superar los 600. A 30ºC las larvas eclosionan a las 60 horas. Necesitan 72 horas más para reabsorber el saco vitelino e iniciar la fase de natación libre, aunque aunque algunas experiencias de cría citan que los alevines no los aceptan en el primer momento, ya que se alimentan aún de su saco vitelino por unos días.

Una semana después de la puesta, puede verse a los padres nadando rodeados de una nutrida nube de alevines. Los alevines pueden ser alimentados con nauplios de artemia recién eclosionados.

Hay que extremar la calidad del agua, manteniéndola limpia, con lo que se imponen cambios de agua diarios con sifonado de cualquier resto que haya podido quedar, y tener precaución en que los parámetros (pH, dureza, temperatura) del agua nueva sean iguales a los de la que se reemplaza.

Con 10 semanas de vida los alevines empiezan a mostrar la silueta característica de estos peces, con las largas aletas anal y dorsal.

La protección de los padres es muy larga, extendiéndose mucho más tiempo que en P. scalare, citándose en alguna experiencia de cría un tiempo de 4-5 meses

La reproducción en libertad se da en la época de lluvias, entre los meses de mayo y abril.

Se cree que P. altum puede hibridarse con P. scalare y da lugar a descendientes fértiles. Ultimamente llegan a la venta ejemplares juveniles de P. altum, todos de la misma talla y bastante libres de parásitos, algo muy distinto a lo que llegaba hasta ahora (son peces muy dados a portar ectoparásitos y parásitos branquiales), lo que hace pensar en crías obtenidas en cautividad, quizá hibridaciones de P. altum y P. scalare.