Lepidosiren paradoxa (Pez pulmón sudamericano)

Lepidosiren paradoxa (Pez pulmón sudamericano)

Nombre común: Pez pulmón sudamericano. En Brasil recibe los nombres de “Piracourou-boia”, “Piramboia”, “Pirambóia” y “Tarrira-boia”. En la Guayana Francesa se le llama “Anguille tété” o “ilayi”. En inglés “South American lungfish”. En Alemania “Lurchfisch” o “Südamerikanischer Lungenfisch”. Lepidosiren paradoxa.

Sinónimos en desuso (no válidos): Lepidosiren articulata.

Clasificación:
• Orden: Lepidosireniformes.
• Familia: Lepidosirenidae.

Esta familia está muy emparentada con Protopteridae, los peces pulmón africanos, que pertenecen al mismo orden y con los que comparten rasgos morfológicos, comportamiento, etc. Ambas familias son consideradas como auténticos fósiles vivientes, ya que constituyen un escalón evolutivo entre los peces y los anfibios.

Biotopo:
Prefieren aguas estancadas donde existe poca corriente.

Distribución:
Sudamérica, desde Guyana (río Yarakita) hasta Argentina. Brasil: cuenca del Amazonas; Chaco, Corrientes y Formosa en Argentina. Paraguay: cuencas de los ríos Paraguay y Paraná.

Forma:
La forma de este pez recuerda a la de una anguila, con un cuerpo alargado y de sección cilíndrica, agallas muy reducidas y unas aletas pélvicas muy cortas.

Coloración:
Color gris claro de fondo. Vermiculado de color más oscuro en los canales sensoriales del rostro. Los ejemplares jóvenes, aunque de coloración variable, suelen ser de color muy oscuro con puntos amarillos en el rostro y un moteado amarillo más fino a lo largo del cuerpo, pero pierden esta coloración con la edad.

Tamaño:
Hasta 120 cm, con un peso de más de 20 kg.

Diferencias sexuales:
Desconocidas.

Temperatura:
22º-26ºC. (en algunas zonas, como el territorio argentino del Chaco, pueden vivir en determinados momentos hasta a 10ºC, pero para mantenerlos en acuario los 25ºC son una buena media).

Agua:
pH 6.5 a 8.0; GH 6-20ºd. No es excesivamente exigente con los parámetros del agua.

Acuario:
Como se puede deducir por el tamaño del pez, se necesitan acuarios muy grandes dedicados en exclusiva a esta especie, con una capa muy profunda de cieno en el fondo.

Alimentación:
Los peces pulmonados de esta familia son auténticos carnívoros depredadores que se alimentan de presas vivas. Sin embargo, aceptarán sin excesivos problemas cualquier comida sustanciosa como trozos de pescado o corazón de vacuno. En libertad se alimenta especialmente de crustáceos que habitan en el fondo de los ríos, así como moluscos y pequeños peces. Los juveniles se alimentan de larvas de insectos y caracoles, pero los adultos incluyen también en su dieta tallos herbáceos.

Comportamiento:
Animal de costumbres nocturnas y depredador. Pueden sobrevivir con niveles muy bajos de oxígeno en su hábitat, por lo que su sistema branquial es muy reducido; a cambio poseen un sistema pulmonar (dos pulmones) carentes de bronquios.

Durante la época de sequía, en la que se secan casi por completo las charcas y lagos en los que habita, esta especie hace un agujero en el fango, a una profundidad de 30-50 cm, donde permanece doblado sobre si mismo, segrega una mucosa espesa que le protege de la deshidratación y sella la entrada con arcilla, dejando 2 ó 3 pequeños agujeros para permitir la aireación. Es capaz de sobrevivir durante meses enterrándose en esta cámara de fango húmedo y adoptando una posición de hibernación, durante la cual reduce al mínimo su metabolismo.

Reproducción:
Desconocida en acuario.

Cuando vuelve la época de las lluvias y su hábitat recupera el agua, abandonan las “cápsulas” e inician el período reproductivo. Los adultos depositan restos vegetales en las cámaras, que son usadas ahora como nidos, forrándolos con materias vegetales. Son los machos los encargados de cuidar de las crías.

Los machos pueden incrementar el nivel de oxígeno dentro del nido gracias a los finos vasos sanguíneos de sus aletas pélvicas, que realizan una función opuesta a la de las branquias, liberando oxígeno procedente de la sangre al tiempo que toman dióxido carbónico (CO2).

Durante las primeras semanas de vida, los jóvenes peces pulmón respiran en el agua gracias a sus branquias externas, y es sólo cuando cumplen 7 semanas de vida cuando se desarrollan sus pulmones y las branquias externas desaparecen convirtiéndose en un sistema branquial interno y reducido.

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