Heteropneustes fossilis (Pez gato de aguijón)

Heteropneustes fossilis (Pez gato de aguijón)

Nombre común: Conocido como “Stinging catfish” (pez gato de aguijón o picador) por su capacidad de herir y envenenar, “Fossil catfish” (pez gato fósil) y “Liver catfish” (pez gato hígado) por su coloración similar a este órgano en humanos. Tanto este como las otras 3 especies descritas del género Heteropneustes (H. microps, H. longipectoralis, H. kemratensis ) son comunmente conocidas como “Air-breathing indian catfish”, o “siluros indios respiradores de aire”.

Sinónimos :
Silurus fossilis – Bloch, 1794. Nombre original no válido.
Saccobranchus fossilis (Bloch, 1974). No válido, siendo Saccobranchus sinónimo de Heteropneustes.
Saccobranchus singio – (Hamilton, 1822). Sinónimo juvenil.
Silurus singio – Hamilton, 1822). Sinónimo juvenil.
Silurus laticeps – Swainson, 1838. Sinónimo juvenil.
Silurus biserratus – Swainson, 1839. Sinónimo juvenil.
Saccobranchus microcephalus – Günther, 1864. Sinónimo juvenil.

También hay algunos nombres como, Saccobranchus microps, Silurus microps… que no han sido puestos en la lista anterior para evitar confusiones. Esto se debe en parte porque son sinónimos que no hacen referencia a esta especie, sino a H. microps, y porque aún no se conoce con certeza si H. fossilis y H. microps, son la misma especie.

Etimología:
Del griego Heteros, que significa “otro”, y de pneo, que significa “respirar”, en referencia a la capacidad para utilizar aire atmosférico. El nombre específico, fossilis, significa anciano o viejo, en referencia a la antigüedad de esta especie.

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Heteropneustidae.

En cuanto a la correcta clasificación de esta especie, y la familia a la que pertenece dentro de los Siluriformes hay dos opiniones. La primera, y valida según ITIS (Integrated taxonomic information system) y Fishbase, sería la que utilizamos en esta ficha, quedando englobado en la familia Heteropneustidae – Hora, 1936.

Otras fuentes de similar prestigio, como Planetcatfish o Scotcat, engloban a esta especie dentro de la familia Clariidae. Este hecho se debe al texto “On the osteology and myology of the cephalic region and pectoral girdle of Heteropneustes fossilis (Siluriformes: Heteropneustidae), with comments on the phylogenetic relationships between Heteropneustes and the clariid catfishes; Rui Diogo, Michel Chardon and Pierre Vandewalle, 2003”. Este texto hace referencia al estudio osteológico de la estructura de la cabeza y el cinturón pectoral, y las grandes semejanzas con la familia Clariidae. Este estudio, y en correlación con el estudio de Pinna en 1993 en el cual Horaglanis y Uegitglanis se incluían en la familia Clariidae, dadas las mismas similitudes, se determinó que el género Heretopneustes se consideraba género hermano de Clarias.

Esta última postura, al margen de estudios científicos, para cualquier aficionado con escasos o nulos conocimientos sobre el tema, puede observar a primera vista grandes similitudes en la cabeza (forma, disposición de los barbillones…) entre los géneros Clarias y Heteropneustes.

Mientras se esclare un poco más la ubicación correcta y definitiva de las especies del género Heteropneustes, los caracteres de ambas familias son:

Heteropneustidae: Cuerpo alargado y comprimido lateralmente; aleta dorsal corta y baja; aleta anal grande; 4 pares de barbillones; 2 sacos pulmonares tras los músculos de las agallas.

Clariidae: Cuerpo alargado y comprimido lateralmente; aleta dorsal y anal de gran longitud; 4 pares de barbillones; órgano respiratorio más reducido y desarrollado en las agallas.

Biotopo:
Ríos y lagos de poca o nula corriente, generalmente zonas de aguas claras con suelos arenosos, aunque también se puede encontrar en zonas fangosas.

Distribución:
Principalmente en la India, encontrándose principalmente en la cuenca del Ganges, aunque también en Bangladesh, Irán, Myanmar, Nepal, Pakistán y Sri Lanka. Los datos sobre su posible hábitat en Camboya, Laos y Tailandia no están confirmados.

En Irak fue introducida por el gobierno de aquel país en los años 1956-57, siendo ejemplares procedentes de India, Irán y Pakistán en diversas fases. Su introducción fue en estado salvaje, teóricamente durante el periodo comprendido entre 1956 y 1980, y el motivo principal fue el control del número de serpientes, aunque también se utilizo como especie para consumo humano, dada su fácil adaptación y reproducción.

Forma:
Cuerpo muy similar al género Clarias, alargado, comprimido lateralmente salvo en la cabeza, y ligeramente más ancho en la región abdominal.

A diferencia de los Clarias su aleta dorsal es muy pequeña y se encuentra en el tercio anterior del cuerpo, casi coincidiendo con las aletas pélvicas, y no posee aleta adiposa. La aleta anal es de gran longitud, aproximadamente la mitad de la talla del ejemplar, abarcando desde las aletas pélvicas hasta la aleta caudal. La aleta anal y caudal no están en contacto. Las aletas pectorales y pélvicas son de reducido tamaño.

Ojos en disposición lateral, de tamaño grande en relación a la cabeza, y boca de igual ancho que la cabeza dispuesta frontalmente. Posee 4 pares de barbillones en la cabeza, los cuales se encuentran distribuidos y con una forma muy similar a los Clarias. El par superior cuenta con 2 barbillones que nacen a continuación de las narinas. El par inferior se localiza bajo la mandíbula, y parten a la misma altura que los superiores. Los dos pares restantes se encuentran en los laterales de la boca, uno sobre el labio superior y el otro sobre el inferior. El tamaño de los barbillones es similar, aunque parece ser ligeramente mayores los laterales que nacen del labio superior.

Es muy fácil poder confundirlo con Heteropneustes microps, dado que ambos poseen una coloración muy similar. La diferencia más significativa entre ambos está en las aletas caudal y anal, las cuales se hallan unidas en H. microps, y se ven claramente separadas en H. fossilis. Además, hay que tener en cuenta que ambas especies no son frecuentemente importadas, pero de H. microps apenas hay apariciones en el comercio (si es que las ha habido), siendo mucho mas habitual H. fossilis. En su hábitat natural, más del 95% de las capturas (tanto para acuariofilia, como para consumo) son de H. fossilis. En algunos textos se comenta el posible error al diferenciar entre estas dos especies, basándose en lo observado en Clarias brachysoma, donde un pequeño porcentaje de los ejemplares capturados (idénticamente a estos Heteropneustes de igual coloración) contaban con las aletas anal y caudal unidas, siendo la teoría más firme en estos momentos, que se trataba de una deformación la causa (Rohan Pethiyagoda and Mohomed M. Bahir, 1998).

Una de la peculiaridades de esta especie, que además es causa de uno de sus nombres comunes, y que es un dato muy comentado, es la posibilidad que tiene de provocar heridas e impregnar con veneno o toxinas las mismas. Es totalmente erróneo pensar que este daño lo puede provocar con los barbillones, ya que únicamente puede provocar heridas con los bordes serrados que posee en el radio duro de las aletas pectorales.

El veneno que posee se encuentra sobre estas espinas, en concreto sobre las células epiteliales que cubren el radio, y lo impregna después de haber provocado la herida. El veneno no es mortal, pero si muy doloroso. Esta toxina tiene efectos neurotóxicos y hemolíticos. En muchos anfibios, como las ranas y sapos, de igual modo que para algunos peces, esta toxina es relativamente letal, provocando la muerte en 15 minutos aproximadamente

No es muy usual que utilice sus aletas pectorales provocando daños. Es muy probable que sólo utilice este mecanismo a modo defensivo en ocasiones donde se encuentre muy acosado y en grave amenaza. Parece un mecanismo eminentemente defensivo, y no de ataque, siendo generalmente su primer comportamiento defensivo la huida. Por la experiencia de personas que los han mantenido, no parece verse incomodado por la mano humana dentro del acuario en labores de mantenimiento del mismo, es más, su actitud suele ser escapar.

Este hecho hace un tanto dificultosa su manipulación. Siendo un acuarista con experiencia en el manejo con las manos de peces, es posible manipularlo sin excesivos problemas con las manos desnudas. De todos modos, siempre es recomendable tomar precauciones, utilizando algún guante, redes y/o recipientes plásticos.

Aun así, cabe reseñar que los datos sobre picaduras en acuaristas no suelen conllevar mayores problemas, y no suelen ser frecuentes. Suelen provocar una pequeña herida que cicatriza sin problemas, dolor intenso un par de días, inflamación alrededor de 1 semana, y se puede percibir cierta molestia en la zona durante 1 mes. Donde si se conocen datos sobre su peligrosidad es en libertad, donde si ha provocado alguna muerte, aunque en la mayoría de los casos fue por falta de atención medica y desconocimiento. También hay que tener en cuenta que es muy probable que los casos descritos en libertad de ataques, hallan podido coincidir con ejemplares cuidando de sus puestas, siendo el ataque con sus aletas un mecanismo de protección de su futura descendencia.

Por experiencia personal, debido a cierta confusión con la especie que trataba (pensaba en un primer momento que era un Heptapterus eigenmanni o especie cercana), y un manejo dificultoso con el salabre (una vez estaba el ejemplar dentro del salabre, y viendo sus movimientos intentando saltar/salirse del mismo, lo tape con la mano), y fui picado. La herida provocada era de tamaño muy pequeño, con una ligera inflamación y enrojecimiento, el dolor fue bastante intenso, una mezcla entre ardor y pinchazo, similar al que provoca una picadura de abeja o avispa, desapareciendo el dolor al día siguiente. Imagino en mi caso que la herida no fue provocada por un acto defensivo del ejemplar, sino por sus movimientos al intentar salir del salabre, aunque no podría descartar por completo la primera opción. También supongo, no he encontrado datos que lo corroboren científicamente, que la intensidad del dolor provocado, y el tiempo que duró, dependen del tamaño del ejemplar, así como de la salud del individuo que recibe el daño. Lo que parece demostrado es la reacción alérgica que puede provocar la toxina o veneno que impregna en algunos casos o personas, siendo algo variable y en función del sistema inmunológico del individuo.

En caso de ser herido por algún ejemplar, el primer tratamiento sería sumergir la zona afectada en agua caliente, para evitar otras infecciones, que el veneno que aún no ha penetrado en el organismo se pueda diluir en el agua, y ayudar a la coagulación de las proteinas de la toxina para debilitarla. A continuación habrá que acudir a un hospital, indicando que especie ha provocado la herida y su toxina, pese a que es probable que no produzca reacción alérgica en nuestro organismo, seguramente sea necesaria la administración de algún analgésico y algún antibiótico.

Morfometría:
Aleta dorsal (6-7 radios blandos); aleta anal (60-79 radios blandos); aletas pectorales (6 radios blandos)

Coloración:
Cuerpo de coloración gris con un leve tinte azul y marrón. Esta coloración la posee por todo el cuerpo, sin ninguna zona diferente, salvo dos bandas o líneas horizontales que posee en ambos laterales, más pálidas, que comienzan tras la cabeza y acaban a la mitad del cuerpo.

La coloración normal es ésta, aunque también existen algunos ejemplares con un tono totalmente marrón, aunque al igual que la variedad albina es rara de poder observar en los comercios o en libertad.

Tamaño:
Alrededor de 50 cm. Probablemente en acuario no alcance dicha talla, pero su crecimiento es rápido y será fácil ver ejemplares de 30-35 cm si son bien mantenidos.

Diferencias sexuales:
Los machos vistos desde arriba son más delgados, mientras que las hembras son más anchas. Pese a no parecer una diferencia muy clara, resulta relativamente sencilla la comparación viendo varios ejemplares.

Estas diferencias sexuales pueden ser apreciables en ejemplares con tallas juveniles, alrededor de 5-6 cm. Precisamente con una talla de 5-6 cm en los machos, y unos 12 cm en las hembras (talla que suelen alcanzar en su primer año de vida), son maduros sexualmente.

Temperatura:
Entre 21ºC y 26ºC.

Agua:
pH entre 6.0 y 8.0. Aguas muy duras, siendo recomendables durezas de 25ºdGH o superiores. Aunque no suele encontrarse en aguas salobres, parece soportar sin problemas índices de salinidad bajos.

Acuario:
Acuarios a partir de 700 litros. El acuario debe contar con un sustrato fino, de granulometría baja, no abrasivo, y preferentemente de tonos oscuros. Una granulometría alta le dificultaría parte de las tareas reproductoras, como también su búsqueda de alimento, y el buen estado de sus barbillones.

Es una especie que habita en zonas de escasa corriente e incluso en aguas estancadas, por lo cual deberemos evitar las corrientes de los filtros, aunque la filtración deberá ser bastante enérgica dado su metabolismo.

Agradecen un acuario plantado, especialmente por plantas de gran porte que brinden espacios de baja iluminación en el sustrato. Para este efecto también servirán las plantas flotantes, pero no se debería abusar de ellas, para no obstaculizar el acto de obtener aire atmosférico. Pese a la plantación del tanque, debemos tener en cuenta sus movimientos y dejar suficiente espacio libre, incluso dejando varias zonas amplias o una gran zona central vacía, donde puedan desarrollar su nado sin problema u obstáculo. En el caso de mantenerlo en un acuario sin plantas, la iluminación deberá ser muy débil.

Habrá que poner varias cuevas o escondites acorde a su tamaño, preferentemente las hechas con raíces y piedras, aunque podrán utilizarse otras hechas de barro o pvc. Parecen ser mejores o al menos preferirlas, las que solo tienen una entrada/salida, aunque también utilizara las que formen terrazas.

El acuario no tiene porque ser especialmente alto, pero si debemos tenerlo tapado, para evitar sustos cuando tomen aire atmosférico, y también ayudando a que ese aire exterior este a una temperatura similar a la que halla en el agua.

Alimentación:
Omnívoro, aunque la mayor parte de su dieta será de origen proteico. En libertad su alimentación se basa en pequeños peces, e insectos y otros invertebrados.

En cautividad puede ser alimentado sin problema, aceptando la mayoría de alimentos comerciales y cultivos, y sin ser necesario alimentarlo con presas vivas, salvo que se quiera ayudar con ello en la fase previa a la reproducción.

Siendo juvenil se puede alimentar con los habituales gránulos, escamas, e incluso con pastillas para peces de fondo. También parecen agradarle bastante las papillas con alto contenido proteico, como las usadas con discos. Las larvas, artemia, grindal… bien sean vivos o congelados, son bastante aconsejables, aunque no en exceso.

En fase adulta la dieta varia un poco en cuanto a los alimentos a emplear, no en cuanto a lo que aportan. Las larvas, artemia, y similares, habrán de ser cambiados por otros invertebrados de mayor tamaño. La comida en gránulos o escamas, se puede sustituir por alimento en sticks para grandes ciclidos, y apoyado con papillas. También se podrán utilizar trozos de mejillón, gambas y similares.

En una primera fase en el acuario, quizás cueste un poco adaptarlo a la alimentación habitual, pero probando con diversos productos seguramente no suponga ningún problema. Algo a tener en cuenta es la cantidad de alimento que le suministremos, debiendo vigilar a los ejemplares en este sentido, ya que se trata de una especie bastante glotona.
Comportamiento:
Como compañeros de acuario, aunque siempre será mejor mantenerlo en un tanque especifico, se pueden optar por muchas especies, pero han de cumplir ciertos requisitos.

La talla de sus compañeros debería ser similar o mayor, siendo un mínimo recomendable la mitad de la talla del H. fossilis. Cualquier otro pez que tenga una talla pequeña, seguramente será visto como un alimento.

Los compañeros deben ser especies de nado activo, y nunca especies pasivas que puedan verse estresadas por los movimientos del H. fossilis o de sus barbillones. En este sentido muchos ciprínidos de talla mediana, Clarias y otros siluros asiáticos, son bastante recomendables.

Aunque no es un requisito estricto como tal, es mejor optar por especies que tengan costumbres crepusculares o nocturnas, dado los hábitos de esta especie.

Aunque no se le puede considerar un verdadero “Walking catfish” (pese a poder pertenecer a la familia Clariidae), no suele tener con tanta frecuencia movimientos fuera del agua para trasladarse en busca de nuevas aguas a través de tierras húmedas (algo más notorio en C. batrachus), ya que si posee la capacidad para poder respirar fuera del agua. Para ello, además del órgano que le permite esto, cuenta con una capa de mucus sobre la piel que evita el resecamiento de la misma. Pese a esto, habría que evitar mantenerlo en un tanque destapado, aunque en caso de salir de agua podría aguantar 1 ó 2 horas.

Esta facultad para tomar aire atmosférico será frecuente poder observarla, viendo como alcanza la superficie con este propósito con cierta periodicidad. Esto se puede observar un par de veces cada hora, pero la frecuencia no suele ser indicativo de un nivel bajo o alto de oxígeno. Como curiosidad, se puede observar como expulsa aire en su movimiento de ascenso a la superficie, justo antes de coger aire nuevo.

Pese a su relativa peligrosidad, como el caso de otros siluros similares (Bagridae por ejemplo), no suelen mostrar un comportamiento agresivo, atacando sin motivo a otras especies. En el caso de cohabitar con, por ejemplo, grandes cíclidos, en principio no habrá ningún problema, ni siquiera a la hora de alimentarlos, donde seguramente el H. fossilis opte por una retirada parcial antes que el enfrentamiento. Tampoco parecen mostrar esta faceta peligrosa en enfrentamientos territoriales o jerárquicos con otros ejemplares de su misma especie. Este comportamiento seguramente varíe durante la reproducción, donde defenderá la puesta de cualquier amenaza.

Su nado será normalmente por zonas abiertas o semiabiertas, prefiriendo las que se encuentren con escasa luz. Su nado es serpenteante, similar a Clarias, Anguilliformes…, con movimientos ondulatorios de los dos tercios posteriores de su cuerpo. Generalmente en posición horizontal, salvo cuando va en búsqueda de alimento, donde se inclinará y podremos verle incluso con ciertas actitudes de excavación, empujando o revolviendo el sustrato con la cabeza.

Esperanza de vida :
Alrededor de 30 años, aunque es posible que los supere.

Reproducción:
No se tienen demasiados datos sobre su reproducción en acuario, aunque si se han logrado criar con bastante éxito en pequeños estanques o zonas en semilibertad.

Generalmente el desove en libertad coincide con le época del monzón (especialmente en julio-agosto), la crecida del nivel del agua, y la anegación de zonas secas. El lugar de desove, generalmente, son zonas de sustratos muy finos o fangosos, con escasa altura de la columna de agua.

En la fase previa al desove, dentro de un grupo de ejemplares se puede observar a varios machos cerca de la hembra ovada, formando una estructura jerárquica, disputándose entre ellos la dominancia, y el macho dominante será el elegido o encargado de fecundar. Ambos progenitores seleccionaran el lugar del desove, haciendo o excavando sobre el sustrato un pequeño hoyo, y limpiándolo.

A continuación la hembra irá depositando los huevos directamente en el hoyo, y el macho se encargará de fecundarlos. Durante los siguientes días, hasta que eclosionen, ambos progenitores cuidarán de la puesta, y se encargarán de la correcta aireación o ventilación de los huevos. Los huevos son de color verde amarillento, con un tacto bastante pegajoso.

Tras la eclosión el cuidado paternal continua, aunque no de modo tan directo, hasta que los alevines pueden valerse por si mismos para desplazarse y alimentarse, cosa que sucede al cabo de un mes.

En sus primeros momentos las crías pueden ser alimentadas con artemia recién eclosionada e infusorios, aunque en poco tiempo pueden ser alimentadas con alimento comercial triturado. El crecimiento de los alevines es bastante rápido, alcanzando en un año tallas de 12 cm, especialmente las hembras.

Es una especie que ha sido objeto de numerosos estudios y pruebas científicas, como su tolerancia a metales pesados, usos medicinales… y también en su faceta reproductiva. Se podrían citar varios ejemplos de diversas pruebas, aunque son muy similares y están enfocados a incitar la puesta, y el control sexual de los embriones.

Uno de estos estudios trata sobre la incitación a la puesta y la hormonización de los huevos, “Hormonal manipulation of sex in stinging catfish Heretopneustes fossilis (Bloch); M.A. Haniffa, S. Sridhar and M Nagarajan”. En este caso se utilizaron dos hormonas masculinas (17 methyltestosterone (MT), 17 ethynyltestosterone (ET)), y dos femeninas (17 estradiol (E), diethylstilbestrol (DES)). Se utilizaron los huevos a las 20 horas tras su fecundación, utilizándose diversas dosis desde los 100 a 400 mg/l, y por periodos entre 1-4 horas. El resultante, más optimo para el sexo masculino, fueron de un 80-82% de machos, con baños de 3 horas a razón de 100 mg/l de methyltestosterone y ethynyltestosterone, mientras que el mas óptimo para hembras fue de un 79-89%, con baños de 3 horas a razón de 200 mg/l de estradiol y diethylstilbestrol. Los otros baños en concentraciones y tiempo distintos no produjeron resultados satisfactorios, o lo hicieron en menor porcentaje.

Sobre la incitación a la puesta, varios estudios tratan sobre el uso de ethylamide. Las dosis que varían entre el 0,2 y 0,5 gramos de ethylamide por gramo del peso de la hembra resultaron ser las más efectivas, con ovulaciones en, aproximadamente, el 85% de los casos, y siendo efectivos en las 12 horas posteriores a la exposición.