Jordanella floridae (Pez bandera norteamericano)

Jordanella floridae (Pez bandera norteamericano)

Nombre común: Pez bandera norteamericano, Pez estandarte. Jordanella floridae.

Clasificación:
Familia: Cyprinodontidae; Subfamilia: Cyprinodontinae; Tribu: Cyprinodontini; Orden: Ciprinodontiformes.

Biotopo:
Aguas poco profundas siempre con bastante vegetación acuática y/o algas, tales como charcas, estanques, pantanos o tramos de ríos con poca corriente. También se le puede encontrar en aguas salobres.

Distribución:
Estado de Florida (EE.UU.), en donde se le puede encontrar en aguas tanto cerca de la costa como en el interior. Según algunas fuentes también habita en Yucatán (México). Se han encontrado ejemplares aislados en el estado de Carolina del Sur (EE.UU.), aunque se trata de introducciones.

Forma:
En un primer y rápido vistazo puede confundirse con un pecílido, ya que poseen una forma parecida. Son peces de pequeño tamaño, aunque robustos (los ejemplares mantenidos en buenas condiciones). Boca supraterminal, es decir, dirigida hacia arriba de forma oblicua. Forma corporal algo alargada, siendo más estrecho el cuerpo cerca de la aleta caudal. Aletas redondeadas.

Coloración:
Hay que tener en cuenta que éste es un aspecto que nos permite diferenciar ambos sexos. En las hembras predomina el color verde-pálido, con una mancha negra en ambos costados, y otra en la parte posterior de la aleta dorsal. También presentan una mancha negra en el ojo, al igual que los machos. Por su parte, en los machos, predomina el color rojo, con salpicaduras de manchas azules. Presentan también una mancha negra en el costado, aunque a diferencia de las hembras, no la presentan en la aleta dorsal. Al igual que las hembras, tienen una mancha negra en el ojo, y las aletas, especialmente la dorsal y anal, presentan pequeñas manchas rojas.

Tamaño:
Hembras hasta 4,5 cm., machos hasta 6,5 cm.

Diferencias sexuales:
Las hembras poseen una coloración menos llamativa que los machos, predominando en éstas el color verde y marrón claro-crema, mientras que en los machos predomina el rojo con manchas azules. Los machos alcanzan mayores tamaños.

Temperatura:
Necesita una variación térmica a lo largo del año, simulando las distintas estaciones del año, aunque dichas variaciones son poco acentuadas, al ser una especie que habita zonas subtropicales o templadas cálidas. En invierno es recomendable mantener temperaturas de 15-18ºC, mientras que en verano se deben alcanzar los 24-26ºC. Fuera de este rango recomendado soportan temperaturas más bajas, del orden de 11-13ºC, así como temperaturas más altas (28-29ºC), aunque éstas no son recomendables, porque acortan la vida del pez al aumentar su metabolismo.

Agua:
Requiere pH del orden de 7,0 a 7,5 (aunque es adaptable en este aspecto, siempre conviene mantener parámetros cercanos a esos). También depende bastante de la procedencia del ejemplar, dada la gran cantidad de hábitats que puede ocupar. En cuanto a la dureza podemos decir prácticamente lo mismo, de forma que, orientativamente, es recomendable mantenerlos en valores de 10-15º dGH.

Acuario:
Necesita un tanque bien plantado, con plantas flotantes e incluso, si es posible, con algas, ya que son ávidos devoradores de éstas. La iluminación debe ser media, creando zonas de sombra con plantas flotantes. Puede mantenerse también en acuarios salobres, después de una adaptación a dicha calidad de agua. Filtración que no produzca gran movimiento de agua, de forma que ésta permanezca semi-estancada, simulando las condiciones de su hábitat natural. Es conveniente colocar más hembras que machos, en proporciones de 1-2 o 1-3.

Alimentación:
Principalmente algas y materia vegetal. También pequeños gusanos, crustáceos, pequeños insectos, larvas de mosquito y daphnia. Acepta comida en escamas, aunque no es su favorita y en ocasiones le cuesta aceptarla. Es recomendable alimentar con comida de este tipo especial para herbívoros.

Comportamiento:
Se trata de un pez bastante pacífico, tanto inter como intraespecíficamente, ya que, aunque a veces se persiguen entre ellos, estas persecuciones casi siempre carecen de peligro, y la mayoría del tiempo lo dedican a buscar alimento en los cristales del acuario, entre las plantas o en el fondo, nadando en ocasiones en pequeños grupos y parejas. Los machos tienden a ser algo más agresivos, especialmente en la época de puesta, aunque debido a su tamaño no resultan un peligro para los demás peces del acuario, a menos que sean de un tamaño inferior. El único detalle que deberemos tener en cuenta es que los ejemplares dominados, en el caso de que hubiera algún dominante, tengan refugios y coman con normalidad, ya que, como ocurre con otras especies de peces pequeños, el peligro no radica en los mordiscos o persecuciones, sino en el estado de acoso continuo y stress al que están sometidos los dominados, aunque en esta especie tampoco se trata de un problema habitual y serio (normalmente).

Reproducción:
Es recomendable colocar más hembras que machos, en proporción de 3:1. También se recomienda separar los machos de las hembras durante una semana antes de iniciar el desove, colocando por ejemplo, un cristal en mitad del acuario, para que los machos estén en uno de los lados y las hembras en el otro. Después de la danza nupcial se produce el desove, que puede suceder cerca del sustrato o en aguas libres, aunque en ambos casos casi siempre se produce sobre hojas de plantas, algas o raíces de plantas flotantes. En aguas superficiales, poco profundas, el desove se produce cerca del fondo, mientras que en aguas más profundas éste se produce cerca de la superficie. Este hecho está relacionado con la necesidad de los alevines de, en sus primeras horas, rellenar la vejiga natatoria de aire. Parece ser que los machos llevan a cabo la protección de la puesta, hecho único dentro de los killis. Durante ese período de protección los machos pueden ser bastante más agresivos, por lo que hay que tener cuidado en el caso de que el acuario sea pequeño o no tenga refugios para las hembras. Una vez se ha producido la eclosión de los huevos, hecho que varía en función de la temperatura del agua (parece que puede variar entre 10 días y varias semanas) se alimenta a los alevines durante los primeros 3 días con pequeñas presas vivas como paramecios. Después se suministran nauplios de artemia, aunque siempre conviene proporcionar algas, por lo que es beneficioso dejar crecer una cierta cantidad de éstas en el acuario. Se han encontrado alevines en masas de agua que, anteriormente se encontraban secas, por lo que al parecer sus huevos también tienen la capacidad de resistir periodos de desecación.