Peckoltia sp. (L134) (Loricárido tigre)

Peckoltia sp. (L134) (Loricárido tigre)

Nombre común: Loricárido Tigre, Peckoltia Tigre, Peckoltia Tapajós. Su “L-number” es el L-134. Sin descripción definitiva, figura así en DATZ 06/1993, mientras que muchas personas opinan que el listado en Aqualog como L-134 es en realidad un L-015. En la web en lengua inglesa “PlanetCatfish” se le nombra como “Leopard Frog Pleco”. (No se debe de usar el termino “pleco” para generalizar con cualquier loricárido, ya que induce a confusiones). Peckoltia sp. (L134).

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Loricariidae. (Loricáridos).
• Subfamilia: Hypostominae.
• Tribu: Ancistrini.

Biotopo:
Zonas rocosas y arenosas en ríos de caudal medio.

Distribución:
Río Tapajos, Brasil.

Forma:
Cuerpo aplanado ventro-dorsalmente. Aleta caudal desarrollada con marcada función excavadora así como cabeza robusta y prolongada.
Boca suctora en disposición ínfera, ede mayor tamaño que en el género Hypancistrus; ojos en disposición lateral. Es de destacar la presencia de odontes sobre toda la superficie corporal, especialmente en la parte por detrás de la aleta dorsal.

Coloración:
Color de fondo ocre claro, surcado por líneas más o menos gruesas, en sentido verical (no oblicuo como otras especies parecidas) y en ocasiones, puntos. Las líneas pueden ser onduladas en mayor o menor medida. En esta especie los patrones de dibujo corporal son muy variables.

Los ejemplares jóvenes muestran más color de fondo, y conforme van creciendo son más oscuros y con mayor número de rayas.

Tamaño:
Hasta 12cm.

Diferencias sexuales:
El dimorfismo sexual se manifiesta por el desarrollo de los odontes; siendo en los machos los interoperculares y de la base de la caudal bastante desarrollados en los ejemplares machos, así como en el primer radio de las aletas pectorales. Por contra, las hembras presentan un poco desarrollo o casi nulo de estos.

Incluso, con un poco de experiencia, se pueden sexar los ejemplares jóvenes que aún no han desarrolado del todo sus odontes: vistos desde arriba, los ejemplares hembra presentan una cabeza más pequeña. Igualmente vistos desde arriba, la parte de mayor anchura de todo el cuerpo es la cabeza en los machos, mientras que en las hembras es justo la parte que queda detrás de la cabeza.

Temperatura:
23º a 27ºC.

Agua:
pH: 6.0 a 7.2 GH: 3ºd a 8ºd.

Acuario:
Acuario de tamaño medio con abundantes rocas no abrasivas y, si se desea, plantas, así como troncos que le sirvan de refugio. Se le pueden proporcionar cuevas hechas con vasijas, acumulaciones de piedras dispuestas de forma sólida u oquedades en troncos. La grava fina o incluso arena “sugar-size” son ideales para este loricárido.

Alimentación:
Omnívoro. Incluye algas en su dieta, pero no es un buen “limpia-algas”, le gustan especialmente los alimentos protéicos, especialmente las larvas de insectos. En el acuario aceptará también trozos de gamba o mejillón, pero no debe descuidarse la dieta vegetal con pastillas a base de espirulina.

Comportamiento:
Territorial con su misma especie (intraespecifica), pero se puede decir que es un loricárido bastante pacífico.

Reproducción:
Se ha conseguido criar en acuario, e incluso se le considera como uno de los loricáridos más fáciles de criar –ancistrus aparte–. El único requisito imprescindible es mantener el agua blanda y una conductividad baja (por debajo de 120µs) y hacer cambios de agua frecuentes, para estimular las puestas.

Incubador en cuevas o escondrijos, la mejor forma de consegir su reproducción es partiendo de un grupo de juveniles que elijan pareja libremente. No obstante, puede ocurrir que si hay muchos machos se roben los huevos unos a otros y se echen a perder las puestas. Por esta razón es preferible formar un grupo con más hembras que machos.

La puesta se realiza en la parte superior de la cueva elegida, que es preparada y cuidada por el macho, quien no deja entrar en ella a la hembra hasta que considera que el momento ha llegado. Normalmente el macho bloquea la entrada de la cueva a la hembra por un par de días y finalmente permite el paso de la hembra. Tras la finalización, es el macho el que se queda al cuidado de la puesta.

A menudo el único signo de que se está produciendo una puesta es que el macho bloquea la entrada de la cueva con la cabeza hacia afuera o bien hacia dentro, y que hay dos peces dentro de la cavidad.

Los huevos –entre 40 y 70– de color amarillento y gran tamaño (3-3,5 mm.) son trasladados en un racimo al fondo de la cueva, donde el macho los abanica con gran intensidad durante todo el proceso de incubación, haciendo sólo algunas pausas para descansar y, en ocasiones escasas, alimentarse.

La eclosión se produce entre 7 y 8 días después de la puesta. Los alevines presentan un saco vitelino muy desarrollado, que tardan en consumir otros 10 días. La alimentación de los pequeños no es difícil y puede hacerse con papilla finamente triturada, nauplios de artemia, pastillas de espirulina machacadas, etc.