Peckoltia sabaji (L075-L124-L301-LDA02)

Peckoltia sabaji (L075-L124-L301-LDA02)

Nombre común: Antes de ser descrito por Armbruster a finales de 2003 se le ha nombrado como Ancistomus sp., Peckoltia sp. “big spot”, “Parapleco”, Pterosturisoma cf. y con los “L-numbers” L075, L124, L301 y LDA02.

Se le dio su nombre científico en honor al Dr. Mark Henry Sabaj, director de colecciones de ictiología de la Academia de Ciencias Naturales de Filadelfia, quien recolectó el primer especimen vivo del que se tiene noticia. Peckoltia sabaji (L075-L124-L301-LDA02).

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Loricariidae. (Loricáridos).
• Subfamilia: Hypostominae.
• Tribu: Ancistrini.

Notas sobre historia, identificación y clasificación: La historia de esta especie pasa por el uso de varios “L-numbers”. La edición correspondiente a noviembre del año 1990 de la revista alemana “DATZ” recoge una fotografía de un loricárido moteado con una característica aleta caudal cubierta de puntos grandes que hasta entonces no se había visto en ningún sitio, y lo etiqueta como L075. Dos años más tarde, y sin que hubiera nuevas noticias del pez en cuestión, vuelve a aparecer en otra publicación alemana, “Das Aquarium”, esta vez identificado como LDA02 “Ancistrus Belem”. A principios de 1993 se vuelve a hablar de él y esta vez clasificado como L124. Finalmente, en el año 2002, aparece de nuevo con la referencia L301.

Con la creación en el año 2001 por Isbrücker del género Ancistomus, el pez en cuestión es asimilado dentro de este género, pero tal denominación es discutida por toda la comunidad científica (como todas las de Isbrücker). En noviembre del año 2003, Armbruster estudia 16 especímenes encontrados en los río Essequibo, Negro y Orinoco (Guyana y Venezuela) y describe la especie oficialmente como Peckoltia sabaji, con lo que todos los números “L” dispersos quedan obsoletos, así como la adscripción del pez al género Ancistomus.

Especies similares son los clasificados como L012, L013, L036 y L163. Según Planet Catfish L012 y L013 son la misma especie (siendo L013 un juvenil y L012 la forma adulta), y L163 es un pez que se importa muy raramente. Por lo que respecta a L036, actualmente ha sido descrito como Hemiancistrus spilomma.

También según Planet Catfish, las áreas de captura de L075 y LDA02 se encuentran en el río Pará y sus tributarios, como el Tapajós y el Curuá (Brasil). Estas zonas quedan lejos de las señaladas por Armbruster al describir la especie y en distintas cuencas fluvlales, lo que hace pensar que tales peces sean especies distintas. El L124 se captura en el curso medio del río Orinoco, entre Puerto Carreño y Puerto Ayacucho (Venezuela y Colombia, en la frontera entre ambos países). Dado que el área de captura coincide con la que cita Armbruster si se puede considerar, dada la similitud física y la misma procedencia, que L124 es Peckoltia Sabaji. Por último, el denominado como L301 es idéntico en aspecto y procede del río Rupununi (Guyana), que coincide plenamente con el área de captura de los ejemplares estudiados por Armbruster. Así, aunque hacen falta estudios sobre los otros “L-numbers” de similar coloración, sólo se puede afirmar hoy por que Peckoltia Sabaji es el mismo pez que L124 y L301, mientras quedan las dudas sobre los demás, incluido L075 que, de momento se considera una especie distinta.

El mismo Armbruster reconoce que la ubicación de esta especie en el género Peckoltia es arbitraria, puesto que él no aprecia diferencias significativas entre Peckoltia y Hemiancistrus. Si algo le decide a ubicarlo como Peckoltia es el colorido, tradicionalmente más brillante en este género que en Hemiancistrus, donde el tono predominante es el gris.

Armbruster apunta que P. sabaji podría ser recalificada en un futuro en un nuevo género creado específicamente para esta especie, basándose en su estructura ósea. El autor de la descripción asegura que prefiere no complicarse en la creación de un nuevo género dado el actual estado de confusión de la tribu Ancistrini, especialmente con la introducción de los géneros Ancistomus, Panaqolus y Macrotocinclus –entre otros– por parte de Isbrücker con criterios poco consensuados y muy discutidos por la comunidad científica. Panaqolus y Macrotocinclus ya han sido considerados como inválidos.

Biotopo:
Se encuentra en ríos de gran tamaño o de tamaño medio, con fondos compuestos mayoritariamente por guijarros y cantos rodados, usualmente en zonas de corriente. Los ejemplares juveniles se encuentran frecuentemente ocultos en agujeros en las paredes lateríticas o en pequeñas pozas.

Distribución:
Sudamérica, en Guyana y Venezuela, en las cuencas de los ríos Essequibo, Rupununi y Takutu; así como en los ríos Cinaruco, Branco, Negro y Orinoco. Se cita su presencia en ríos del Estado de Pará, en Brasil, pero no está claro si se trata de esta especie u otra relacionada (L075 y LDA02).

Según Armbruster, la distribución de Peckoltia sabaji se explica por la existencia de conexiones, permanentes o existentes sólo en época de lluvias, entre los sistemas de los ríos Orinoco-Negro y Essequibo-Rupununi. La inundación estacional de la llanura de Rupununi permite el movimiento de especies entre los cursos fluviales del río del mismo nombre (cuenca del Essequibo) y el río Takutu (cuenca de los ríos Branco y Negro, conectados con el curso principal del Amazonas); y el río Casiquiare permite el intercambio de especies entre el curso superior del río Negro y el cuso alto del Orinoco. Armbruster sugiere que los ejemplares adultos pueden realizar en ocasiones migraciones diurnas entre ambos sistemas.

Forma:
Cuerpo bajo, estrecho y alargado. Superficie ventral plana, con la parte más ancha del pez en el punto de inserción de las aletas pectorales. Cuerpo más alargado de lo habitual en el género Peckoltia.

Según J.W. Armbruster (Zootaxa 344:1-12, de noviembre de 2003), Peckoltia sabaji presenta grandes diferencias con todos los miembros de la tribu Ancistrini excepto Hemiancistrus, Panaque y Peckoltia por la ausencia (o muy escasa presencia) de odontes interoperculares en los ejemplares adultos.

Cuenta con dos espinas duras en la aleta dorsal (2-2), seguidas de siete radios blandos (7-7). En la aleta anal presenta cuatro radios blandos (4-4). La aleta caudal se presenta ahorquillada y lobulada, con el lóbulo inferior más grande que el superior.

El labio inferior es ancho, cubierto con vellosidades cortas y gruesas. El superior es estrecho con un par de barbilones que en algunos ejemplares aparecen bifurcados e incluso trifurcados (con tres ápices).

Presenta por lo general 27 placas laterales, aunque se han encontrado algunos ejemplares con 26 ó 28. En el pedúnculo caudal presenta 5 filas de placas.

Al contrario que en otros loricáridos encuadrados en el género Ancistomus o Peckoltia, las proporciones entre cuerpo y aletas se mantienen con la edad, siendo la aleta caudal siempre de tamaño considerablemente grande.

Coloración:
Peckoltia sabaji se distingue de otros peces del grupo Ancistrini por su peculiar coloración: cuenta con puntos muy pequeños en la cabeza, que se van volviendo progresivamente más grandes hacia la parte trasera del pez, hasta convertirse en puntos de gran tamaño en la aleta caudal. El resto de los peces de la subfamilia no tienen puntos así de grandes en la aleta caudal, sino que suelen tener rayas o puntos pequeños. Sólo hay una especie de Peckoltia no descrita que cuenta con puntos de gran tamaño en la aleta caudal, pero apenas cuenta con una decena de puntos sobre el cuerpo.

El color de fondo puede variar de un amarillo brillante a ocre anaranjado, y las aletas presentan un color de naranja claro a amarillo. Los puntos sobre el cuerpo son siempre de color negro.

P. sabaji puede presentar distintos tonos de coloración según la zona donde haya sido recolectado o también según la edad del individuo en cuestión. También se cree que puede variar la tonalidad según el estado de ánimo, la dieta o los parámetros del agua.

En los ejemplares tipo de la Guyana usados por Armbruster los puntos sobre la aleta dorsal aparecen centrados en las mebranas, sin que se presenten sobre los radios; sin embargo, en los de la zona amazónica estos puntos pueden pisar los radios. En algunos ejemplares la aleta dorsal puede presentar un margen negro, como ocurre con los de las fotografías originales de DATZ identificados inicialmente como LDA02 y algunos de los que se muestran en este Atlas.

Tamaño:
Hasta 20 cm, aunque algunos ejemplares permanecen algo más pequeños.

Diferencias sexuales:
El dimorfirmo sexual de esta especie no sigue las pautas normales del género Peckoltia, en el que los machos presentan odontes sobre el cuerpo que les dan un aspecto algo piloso en la parte posterior del tronco. No se ha observado que P. sabaji presente este dimorfismo y, de hecho, se desconoce como diferenciar los sexos de forma efectiva.

Temperatura:
22º – 26ºC

Agua:
pH 6.5-7.5; GH: 3ºd a 12ºd.

Acuario:
Acuario espacioso, provisto de numerosas rocas redondeadas (cantos rodados) y escondrijos a base de madera fósil. No es necesario que el tanque esté muy plantado, aunque admite plantas y parece respetarlas mientras esté bien alimentado.

Alimentación:
Se trata de un pez omnívoro y su alimentación no es complicada, pues acepta todo tipo de alimentos para peces sin dificultad. Pastillas para peces de fondo, espirulina, calabacín, lechuga, guisantes y espinaca cocidas, y cualquier alimento que llegue al fondo, sin descartar los protéicos, como larvas de mosquito, artemia o escamas y gránulos.

Comportamiento:
Especie pacífica, no excesivamente territorial con sus congéneres u otros loricáridos. Carácter más bien tímido; tiende a permanecer oculto, pero se trata de un pez activo que no pasa mucho tiempo en el mismo sitio.

No es nada habitual ver a estos peces sujetos al cristal con su ventosa como hacen otros loricáridos, ni tampoco en las zonas altas del acuario; no suele abandonar el fondo.

Esperanza de vida:
Más 10 años de edad (es posible que sea bastante superior, pero a fecha de hoy no se ha mantenido el tiempo suficiente en cautividad, ya que su descubrimiento es reciente, como para ser más concreto) .

Reproducción:
Al contrario que otras especies del género Peckoltia, P. sabaji no ha sido aún criado en cautividad. Se cree que para la reproducción se necesitan ejemplares de gran tamaño (cercano a los 20 cm) para que estén totalmente maduros.

Se especula que, como la mayoría de loricáridos del mismo tamaño, desova en cuevas, pero no hay evidencia firme de ello.