Parachromis dovii (Guapote blanco)

Parachromis dovii (Guapote blanco)

Nombre común: Guapote, Guapote blanco (Honduras), Lagunero (Nicaragua), Wolf Cichlid, Dow’s Cichlid, Wolfsbuntbarsch. Parachromis dovii.

Etimología: Parachromis proviene del griego, para significa “ similar a”, en tanto que chromis significa “pez”, posiblemente haciendo referencia a la perca.
El género fue creado en 1859 por Agassiz, siendo la especie tipo Parachromis gulosus, el actualmente Parachromis managuense. La especie P. dovii, es en honor a John M. Dow, capitán de la embarcación Beagle, cambiándose la w por no existir esta en latín por la v.

Antiguas denominaciones: Originalmente descrito por Günther como Heros dovii, su “derrotero” sistemático lo ha llevado a pasar por varios géneros como, Cichlasoma, Herichtys, Nandopsis y Parapetenia.

Clasificación:
• Orden: Perciformes.
• Familia: Cichlidae (Cíclidos).
• Subfamilia: Cichlasomatinae.

Biotopo:
Habita aguas claras de ríos y lagos, en profundidades de hasta 10 metros asociado siempre a fondos rocosos o con troncos sumergidos.

Distribución:
Sobre la vertiente atlántica, desde el rio Aguan, en Honduras hasta el Moin en Costa Rica, en la vertiente pacífica, desde el rio Yeguare (Honduras) hasta el Bebedero en Costa Rica. Siendo su localidad tipo el lago Cocibolca, también llamado Gran Lago de Nicaragua. Cabe destacar que como otras especies de Cichlidae presenta diferencias en su coloración según su procedencia, así tenemos que los individuos provenientes de Honduras y Nicaragua presentan sobre el fondo típico verde azulado en los machos una franja horizontal bien definida así como las marcas vermiculares que caracterizan a la especie. Mientras que los machos de la población costarriqueña poseen una coloración azulada de base, presentando únicamente estas últimas marcas en forma de retícula. Tales diferencias entre poblaciones han llevado a dudar de que se trate de la misma especie. En los lagos de Nicaragua existe (aunque es muy poco frecuente) una variedad oligomelánica.

Forma:
Cuerpo alargado, comprimido lateralmente y bastante robusto. Aleta caudal redondeada e impares algo más puntiagudas en el macho. Boca altamente protráctil, con presencia de pseudocaninos, que van en orden decreciente en el labio superior e inversamente en el inferior. Este “dispositivo” de caza, así como su carácter le han valido el apelativo de “Wolf cichlid”. Para completar el impresionante aspecto los machos adultos suelen presentar una giba nucal durante el periodo de celo.

Coloración:
Cabe destacar que como otras especies de la familia Cichlidae presenta diferencias en su coloración según su procedencia, así tenemos que los individuos provenientes de Honduras y Nicaragua presentan sobre el fondo típico verde azulado en los machos una franja horizontal bien definida así como las marcas vermiculares que caracterizan a la especie. Mientras que los machos de la población costarriqueña poseen una coloración azulada de base, presentando únicamente estas ultimas marcas en forma de retícula. Tales diferencias entre poblaciones han llevado a dudar de que se trate de la misma especie. En los lagos de Nicaragua existe (aunque es muy poco frecuente) una variedad oligomelanica.

Tamaño:
Máximo de 75 cm para machos bien desarrollados. Las hembras suelen rondar los 50 cm. Junto con el Caquetaia umbrifera y las especies del género Cichla sudamericanas son los cíclidos más grandes existentes.

Diferencias sexuales:
De joven es extremadamente difícil diferenciar los sexos. A medida que van madurando comienzan a hacerse patentes los caracteres sexuales secundarios. Los machos son más brillantemente coloreados, con profusas marcas vermiculares a lo largo del cuerpo, sobre todo durante el período de celo. Suelen presentar giba nucal.
Las hembras algo más pequeñas, y de color más amarillento, presentan una banda horizontal negra (que puede extenderse hasta el vientre del pez durante el celo), así como algunas bandas verticales.

Temperatura:
Entre 24 y 30ºC e incluso más. Aunque es preferible mantener el rango cercano al inferior ya que reduce bastante su metabolismo (por tanto la presencia de nitritos y nitratos), así como su agresividad.

Agua:
pH entre 7 y 8, lo ideal es entorno a 7.6. Dureza total entre 10 y 20ºdGH.

Acuario:
De más está decir que son necesarios acuarios realmente enormes para mantener un solo ejemplar adulto de esta especie, 700 litros deberían ser el mínimo absoluto para un solo ejemplar, de ahí si queremos intentar su reproducción ya necesitaríamos tanques entorno a los 2.000 litros. En cuanto a la decoración, una capa de grava de no mas de 2 cm, ya que son excavadores natos y gustan de amontonarla contra los cristales. De colocarse rocas éstas deben estar perfectamente asentadas sobre el fondo del acuario, para evitar desagradables sorpresas, además de eso algún tronco y nada más. Las plantas no tienen futuro en un acuario con Parachromis. Algo a tener en cuenta es que debemos proteger los calefactores y cualquier accesorio que esté dentro del acuario ya que suelen emprender contra ellos con gran saña, con los resultados más catastróficos. Proveeremos al acuario de una potente filtración, tanto mecánica como biológica dada la gran cantidad de desechos que generan. Debemos saber que todas las especies del género Parachromis son sumamente sensibles a la presencia de nitratos disueltos en el agua, por lo tanto debemos ser muy metódicos con los cambios de agua, siendo lo ideal cambios de entre un 40 y un 50% cada 10 días.

Alimentación:
En la naturaleza son estrictamente piscívoros, predando sobre especies menores de cíclidos como Neetroplus nematopus. En el acuario, además de peces aceptarán de buena gana alimentos desecados previamente hidratados.

Comportamiento:
Es uno de los 3 cíclidos más agresivos. Sumamente intolerante intraespecíficamente como con sus congéneres.
Para ser mantenido en acuarios comunitarios estos deben ser de grandes dimensiones, y con compañeros de buen tamaño, como algunos Amphilopus.

Reproducción:
Es un criador de substrato típico, desovando sobre piedras planas o directamente en el fondo del acuario previamente limpiado. Sus puestas pueden superar los 3.000 huevos que son celosamente cuidados por la madre mientras el padre vigila el perímetro del territorio.

Los huevos eclosionan entre 48 y las 72 horas después de la puesta dependiendo esto de la temperatura y nadan libremente a los 5 ó 6 días de nacidos, momento en que comienza la odisea de intentar alimentarlos con nauplios de artemia, lo cual es sumamente difícil ya que la madre se empeñara en evitar que podamos aproximar la pipeta o cualquier elemento que utilicemos para proveer a los pequeños alevines de su sustento.

Nota: Para la reproducción de esta especie asi como para las otras especies del género, puede ser utilizado el método de barrera incompleta dado que la agresividad de los machos no es raro que termine costando la vida de su cónyuge.