Melanoides tuberculata (Caracol malasio)

Melanoides tuberculata (Caracol malasio)

Nombre común: Melanoides, Caracol malasio, Caracol vivíparo malayo. Caracol trompetero (o trompeta) malayo. “Red Rimmed Melania”. Melanoides tuberculata.

Otros nombres con los que puede encontrarse en la literatura (todos ellos en desuso) son: Nerita tuberculata, Thiara tuberculata, Thiara tuberculatus y Melanoides tuberculatus.

Thompson (1984) reporta la presencia de una especie muy similar, Melanoides turricula, procedente de Filipinas, que ha sido introducida especialmente en Estados Unidos. No está claro si es una especie independiente o una variedad de Melanoides tuberculata.

Clasificación:
• Orden: Discopoda.
• Familia: Thiaridae.

Biotopo:
Gran variedad de medios y ambientes, aunque es original de biotopos de aguas dulces del sudeste asiático.

Distribución:
Origen en Malasia. Se encuentra distribuido en la actualidad en todo tipo de aguas, desde el sur de Europa hasta Africa pasando por Asia y América. Se la puede considerar una especie cosmopolita, al igual que a la cercana Melanoides granifera (Lamarck, 1822), otro caracol frecuentemente encontrado en todo tipo de acuarios. Es incluso la única especie de caracol cuya presencia se puede detectar en el Sahara.

Forma:
Los caracoles Melanoides tuberculata tienen la concha alargada en forma cónica y de color pardo claro y opaco. La concha aparece frecuentemente moteada con puntos oscuros.

Las espirales van incrementando su tamaño desde el ápice a la entrada, siendo usualmente cinco, pero puediendo ser más en ejemplares de cierta edad. La última espiral aparece normalmente “rota”. La concha está surcada, además, por estrías verticales. Prominentes nervaduras son usualmente visibles en la espiral central y en las superiores.

Su respiración es acuática, realizada por medio de branquias. Cuentan con un opérculo óseo que les permite cerrar la concha para protegerse contra los predadores.

Su concha es muy fuerte, y puede ser muy dura incluso para los peces especializados en comer caracoles. Pueden sobrevivir incluso a un viaje por los intestinos de un pez depredador, y hasta pueden aprovechar este “transporte” para colonizar nuevas zonas en la naturaleza cuando son expulsados con las heces… o llegar a un nuevo acuario usando un pez como transporte.

La cabeza del animal tiene forma de lengua. En la cabeza se disponen dos tentáculos (un par de antenas largas y delgadas) y, ventralmente, una robusta estructura masticadora (rádula). Presenta ojos simples en la base de cada tentáculo.

Coloración:
Concha marrón claro con pintas más oscuras (pardo-negruzco) de mayor o menor tamaño.

Tamaño:
Hasta 36 mm. Rara vez superan esta longitud en acuario. Sin embargo Murray (1975) informa del hallazgo de ejemplares con una concha de 70-80 mm de longitud hallados en Las Moras Creek, Texas.

Diferencias sexuales:
No existen.

Temperatura:
La temperatura óptima para estos caracoles varía entre 18ºC y 25ºC. Según Livshits and Fishelson (1983) se han encontrado especímenes de esta especie hibernando durante los meses de invierno en Israel –enterrados en el fango– a temperaturas inferiores a 18ºC.

Agua:
pH: 5.0-8.5. Puede vivir en las más diversas condiciones aunque, como todos los caracoles, necesita ciertos niveles de calcio en el agua para formar su concha.

Acuario:
Suele llegar al acuario de forma inadvertida, en las plantas o incluso en peces, como ya hemos explicado. Puede vivir en prácticamente todo tipo de acuarios… aunque sus posibilidades de supervivencia serán menores en aquellos donde habiten depredadores de caracoles como lochas o peces-globo.

Alimentación:
Básicamente micro-algas, algas y restos de comida (especialmente vegetales) que queden por el acuario. No suele tocar las plantas, para las que es mucho más beneficioso que perjudicial, al limpiarlas de algas incrustantes.

Comportamiento:
Esta especie, si se mantiene en bajo número, no representará un problema y si muchos beneficios para el acuario. Se dedican a limpiar el fondo de restos de comida y algas, no atacan a las plantas y por lo tanto es una especie recomendable siempre que se controle su número. Incluso resultará beneficiosa a la hora de eliminar algas, restos alimenticios y detritus. Su labor removedora del sustrato también ayuda a las plantas al proporcionar aireación a sus raíces.

Esta especie es activa especialmente de noche, permaneciendo oculta durante el día entre el sustrato o escondida tras las hojas de las plantas en las zonas más oscuras.

Son considerados como la especie más resistente de entre todos los caracoles. Es muy resistente a los bajos niveles de oxígeno, aunque si la oxigenación es deficiente o el equilibrio fisicoquímico del acuario no es el adecuado (exceso de NO2 o de NO3) mueestra tendencia a remontar a la superficie. También soporta diversas condiciones de salinidad.

Melanoides tuberculata es un caracol herbívoro que también comerá restos de otros alimentos. Suele encontrarse en aguas quietas y poco profundas (de 0,5 a 1,5 metros de profundidad, aunque no tiene problemas en vivir a más profundidad), en sustratos compuestos por fango o una mezcla de fango y arena.

Si se convierten en plaga y su número aumenta en exceso, son en realidad un fiel indicador de la salud del acuario, ya que esta superpoblación indica un exceso de alimentación. Además, en caso de una subida de nitritos o de una caída significativa en los niveles de oxígeno, se trasladarán a la superficie, indicando que algo anda mal. La presencia de caracoles adultos fuera del sustrato a pleno día es indicativa de mala calidad del agua o de excesiva suciedad del sustrato.

Reproducción:
La biología reproductiva de esta especie ha sido a menudo erróneamente interpretada. Se trata de una especie vivípara, pero este caracol puede reproducirse tanto de forma sexual como por medio de partenogenesis (Morrison, 1954; Berry and Haji Kadri, 1974; Livshits, 1984). Son capaces de reproducise cuando alcanzan un centímetro de longitud o incluso antes. La bolsa de cría se localiza en la cabeza y el número de pequeños caracoles que pueden nacer de un ejemplar y permanecer al mismo tiempo en la bolsa oscila entre 1 y 70, y parece variar según el tamaño del adulto.