Ludwigia glandulosa

Ludwigia glandulosa

Nombre común: Ludwigia glandulosa o perennis

Familia: Onagraceae.

Distribución:
América del Norte.

Forma:
Planta de tallo, su hoja es entera, de forma elíptica y nervadura peninervia, con nacimiento de las hojas verticillado como la H. polysperma de un nudo del tallo sale un nuevo grupo de hojas.

Parecen existir 2 subespecies, brachycarpa y walt.

Tamaño:
Tamaño: de 20 a 40 cm de alto y de 10 a 15 cm de ancho.

Forma de propagación:
La reproducción es por esquejes, cortando el ápice y volviéndola a plantar en el sustrato enraizará, como cualquier otra planta de tallo.

Temperatura:
18°C – 24ºC.

Agua:
Neutra, con preferencia de aguas algo duras a duras (10-30º dGH).

Iluminación:
Media a muy alta.

Tipo de sustrato:
Necesita un sustrato orgánico rico en nutrientes, en suelos pobres no prospera. Deberemos abonar periódicamente con hierro en las raíces.

Debe de plantarse en manojos de cuatro a cinco tallos, y entre cada manojo debe de dejarse una distancia de al menos 5-7 cms. para evitar que pierdan muchas hojas por la base ante la falta de luz, algo a lo que esta planta es muy propensa.

Dificultad:
Media-alta. Es una planta de crecimiento medio-lento, es raro que crezca más de 5-8 cm por mes, si bien bajo buenas condiciones de luz y alimentación puede llegar a crecer a ese ritmo semanalmente. Prefiere ambientes con una dureza media o elevada, pero que también crece en agua más blanda. Requieren de un régimen de fertilización constante o entrará en una fase recesiva. La temperatura más adecuada no debe superar los 24ºC. Sus hojas en presencia de luz muy intensa pasan a un color rojo fuerte, de no ser así, su coloración será verde oscura. La presencia de C02 es de obligado cumplimiento para el mantenimiento de esta bella planta.