Hypancistrus sp. (L260) (Queen Arabesque)

Hypancistrus sp. (L260) (Queen Arabesque)

Nombre común: Queen Arabesque. Reina arabesca. Princesa arabesca. Loricárido arabesco. En las fuentes angloparlantes a veces se usa la palabra “pleco”, como “Queen arabesque pleco” o “Scribbled pleco” de forma incorrecta. No se debe usar el vocablo “pleco” para generalizar entre loricáridos y sólo es aplicable a una especie concreta: Hypostomus plecostomus

Su número en código (L-number) previo a su descripción, es el L260, y hay una especie muy cercana que lleva el L066, cuya coloración es prácticamente igual pero basada sólo en rayas más gruesas y sin presencia de puntos, lo que le hace quizá menos espectacular. Hypancistrus sp. (L260).

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Loricariidae. (Loricáridos).
• Subfamilia: Hypostominae.
• Tribu: Ancistrini.

Biotopo:
Zonas con escasa vegetación acuática, en el lecho de ríos de curso rápido, con corriente y muy oxigenadas. Fondo de arena fina con abundantes piedras formando refugios y oquedades.

Distribución:
Brasil, cuenca amazónica, río Tapajós, en el estado de Pará.

Forma:
Cuerpo típico de los loricáridos, con aspecto ventralmente aplanado y sección ensanchada en la parte delantera, y estrechada en la mitad posterior. Boca suctora en disposición ínfera y muy pequeña en comparación con otros loricáridos; ojos en disposición lateral. Odontes interoperculares bien visibles.

Coloración:
Como otros Hypancistrus, es un loricárido de coloración espectacular, basada en un color de fondo marrón oscuro sobre el que se disponen líneas claras (de beige claro a blanco) onduladas en forma de arebescos (de ahí su nombre común) y puntos intercalados del mismo color.

No hay que confundirlo con el L066 (del que hemos hablado más arriba y cuyas líneas son más gruesas y carentes de puntos) y hay que señalar que también comparte el patrón de coloración con Pseudolithoxus tigris (L257).

También hay otro Hypancistrus no descrito y que ni siquiera cuenta de momento con un L-number, pues es de muy reciente aparición, al que se conoce como Hypancistrus sp. “Monte Dourado”, que procede del río Jari (Brasil) y que se distingue por un color más claro y los arabescos mucho más pequeños.

Tamaño:
Hasta 9 cm. En algunas fuentes se cita un tamaño mayor, pero se debe a una confusión con el L066, que alcanza los 15 cm o incluso más.

Diferencias sexuales:
El dimorfismo sexual no es fácil de apreciar en ejemplares jóvenes, pero los adultos son fácilmente identificables y se basan sobre todo en la mayor notoriedad de los odontes interoperculares en los machos (aunque, atención, un macho dominado puede tenerlos mucho menores que el macho dominante y en consecuencia ser confundido con una hembra)

Los machos presentan el primer radio de las aletas pectorales con mayor grosor y cubierto de vellosidades, mientras que el de la hembra es más fino y liso. Este dato es más fiable que el de los odontes interoperculares, puesto que se presenta más grueso y velloso tanto en los machos dominados como en los dominantes.

Los machos tienen una coloración más contrastada, con mayor diferencia entre las líneas blancas y el fondo, que es más oscuro. También se puede apreciar la presencia de algunas espinas sobre el cuerpo de los machos, especialmente en la parte trasera del pez, por detrás de la aleta dorsal y en los costados. Cabeza más grande en los machos (especialmente visible desde arriba).

Adicionalmente, algunos machos de esta especie presentan un vientre con una coloración “marmolada”, mientras que las hembras siempre presentan una región ventral blanca. Sin embargo, existen machos que no presentan apenas ese patrón de colración en el vientre.

Temperatura:
23-28ºC.

Agua:
pH: 6.2 a 7.4 GH: 3ºd a 10ºd. Blanda y altamente oxigenada. No toleran cantidad alguna de nitrito (NO2) y el nivel de nitrato (NO3) debe ser tan bajo como sea posible. Los peces son sensibles a los cambios bruscos en los parámetros del agua y a su estabilidad. Nunca agregar sal.

Acuario:
Acuario con abundantes rocas y, si se desea, plantas, así como troncos que le sirvan de refugio. Se le pueden proporcionar cuevas hechas con vasijas, acumulaciones de piedras dispuestas de forma sólida u oquedades en troncos.

El sustrato de fondo debe de estar compuesto por arena fina-media de color oscuro y algunas piedras planas.

Se pueden poner troncos como decoración, pero al contrario que otros loricáridos, los Hypancistrus no los necesitan, pues no extraen de ellos celulosa.

El Queen Arabesque es un pez muy respetuoso con las plantas, compatible con un acuario plantado.

Alimentación:
No hay que confundirse con él: como ocurre con otros Hypancistrus, no es estrictamente un comedor de algas. Aunque su aspecto de loricárido puede engañar y hacer pensar que es un pez alguívoro (lo que algunos llaman “chupa-algas”), los peces del género Hypancistrus son especies omnívoras e incluso carnívoras, y el Queen Arabesque no es una excepción, aunque incluirá algas en su dieta en mayor proporción que el H. zebra. Su pequeña boca provista de pocos dientes o placas óseas, muy distinta de las grandes ventosas de otros loricáridos ya da una idea de esta variación en la dieta y de que no es un verdadero especialista en devorar algas.

Aceptará una parte de su dieta vegetariana y quizá algunas algas (no esperéis que limpie el acuario de ellas) y vegetales (calabacín, pepino, guisantes, etc.), pero siente predilección por los alimentos protéicos (larvas de insectos acuáticos y de mosquito, dafnia, cyclops, mysis…). También aceptará alimento seco en forma de gránulos que lleguen al fondo, tabletas para peces de fondo, espirulina, etc. Como vemos, la alimentación no es un problema, aunque es importante que sea variada y de calidad.

Comportamiento:
Totalmente pacíficos y bastante tímidos, hasta el punto de que pueden ser difíciles de ver en el acuario. Son más activos de noche, cuando se apagan las luces.

No se deberá mezclar con especies de loricáridos más robustas que puedan molestarlos o atacarlos por luchas territoriales. Además, el Queen Arabesque es poco competitivo en la búsqueda de comida (lo hace sin ninguna prisa.

Lo ideal sería mantenerlos en un pequeño grupo de 4-5 ejemplares o en pareja

Puede haber competencia por el territorio si se colocan varios machos, por lo que es importante proveerles de suficientes oquedades y escondrijos.

Esperanza de vida:
Como otros peces del género, su esperanza de vida supera los 10 años o quizá más.

Reproducción:
Por lo novedoso de su presencia en el mercado (en el año 2000-2001) apenas ha habido algunas experiencias en la cría de este pez, aunque al menos se ha demostrado que es posible en acuario y que es muy similar a la del Hypancistrus de aspecto parecido L066 “Scribbled Hypancistrus” (más documentada) o la de otros peces del mismo género.

Para la reproducción se requiere agua de calidad muy oxigenada, con ausencia total de amonio, nitrito y –lo que es más difícil de conseguir– de nitrato. Estos parámetros son incluso más importantes que el pH o la dureza, teniendo en cuenta que estos han de ser, respectivamente, ácido y blanda.

Normalmente, si se dispone de varios refugios, la cueva que esté más cerca de la zona de corriente será la elegida por la pareja para realizar una puesta. Si existen varias parejas, será la dominante en el acuario la que ocupe esa oquedad privilegiada.

La puesta se realiza en la parte superior de la cueva elegida, que es preparada y cuidada por el macho, quien no deja entrar en ella a la hembra hasta que considera que el momento ha llegado. Normalmente el macho bloquea la entrada de la cueva a la hembra por un par de días y finalmente permite el paso de la hembra. Tras la finalización, es el macho el que se queda al cuidado de la puesta.

A menudo el único signo de que se está produciendo una puesta es que el macho bloquea la entrada de la cueva con la cabeza hacia afuera o bien hacia dentro, y que hay dos peces dentro de la cavidad.

Los huevos, de color naranja, son trasladados en un racimo al fondo de la cueva, donde el macho los abanica con gran intensidad durante todo el proceso de incubación, haciendo sólo algunas pausas para descansar y, en ocasiones escasas, alimentarse.

La eclosión se produce entre 7 y 10 días después de la puesta. Los alevines presentan un saco vitelino muy desarrollado. El macho sigue prodigándoles cuidados parentales dentro de la cueva hasta que tienen entre tres y cuatro semanas de vida.

Cuando el macho abandona la cueva los pequeños ya están bastante desarrollados. Con tres semanas aún son bastante grisáceos y con el patrón de color poco definido, pero con cuatro semanas ya empiezan a mostrar un dibujo reticulado en principio algo grueso pero que con el tiempo va convirtiéndose en el “arabesco” al que deben su nombre.

La alimentación de los alevines no presenta excesivos problemas, ya que cuando reabsorben el saco vitelino ya cuentan con un buen tamaño y aceptan nauplios de artemia e incluso comida en polvo y enseguida competirán por la comida de los adultos. También incluirán las algas en su dieta. Más complicado es mantener una perfecta higiene y calidad del agua para evitar una mortandad elevada.

El crecimiento es lento, como es habitual en el género Hypancistrus.

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