Hypancistrus sp. (L174)

Hypancistrus sp. (L174)

Nombre común: Ninguno en castellano o inglés. En algunas ocasiones lo podemos encontrar en los comercios como L174 “imperial”.

Su “L-number” es el L174 (DATZ 08/1994). Hypancistrus sp. (L174).

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Loricariidae. (Loricáridos).
• Subfamilia: Hypostominae.
• Tribu: Ancistrini.

Biotopo:
Zonas de corrientes medias-fuertes, escasa vegetación, con fondos de arenosas y rocas.

Distribución:
Brasil, estado de Pará, río Xingú.

Forma:
Típica del género Hypancistrus y otros loricáridos. Cuerpo ventralmente aplanado, de mayor ancho en su región anterior y se estrecha paulatinamente hasta la región caudal. Ojos en disposición lateral y boca suctora en posición ínfera.

Coloración:
Cuerpo de color blanco con un ligero tono marrón pálido en algunos ejemplares. El cuerpo está salpicado por motas oscuras, casi negras, de gran tamaño, dando lugar por la unión de varias en ejemplares adultos, a líneas onduladas en la región posterior.

El vientre posee la misma coloración clara, sin moteado alguno. Las aletas, a diferencia del cuerpo, no poseen moteado salvo en etapas juveniles. Los ejemplares adultos muestran varias líneas bastante definidas.

Tamaño:
Alrededor de 9 cm.

Diferencias sexuales:
Los machos presentan un mayor desarrollo odontal sobre el cuerpo, mientras que en la hembras es poco perceptible. Además, los odontes interoperculares están mucho más desarrollados, y el radio duro de las aletas pectorales es más grueso y con mayor longitud en sus odontes. Las hembras son ligeramente más pequeñas.

Temperatura:
Entre 24º y 29ºC.

Agua:
pH entre 6.6 y 7.6. Aguas blandas o semiblandas, compuestos nitrogenados nulos o muy bajos, y un nivel de oxígeno alto.

Acuario:
Dada su talla adulta es apto para acuarios a partir de 150 litros para 2 ó 3 ejemplares.

La decoración del acuario debe proporcionarles varias zonas sombrías, así como numerosos escondites. Esto lo podemos lograr fácilmente con raíces y rocas lisas (pizarra por ejemplo) dando naturalidad al acuario, aunque se pueden usar cuevas de barro, cocos o incluso tubos de pvc.

Las plantas no son imprescindibles, aunque ayudaran a dar abrigo y a atenuar la iluminación, aparte de los beneficios que aporta a la calidad del agua, vital en estas especies.

Un aspecto importante es proporcionarles varios lugares con corrientes medias, siendo idóneo que algunas incidan sobre sus escondites.

Alimentación:
Omnívoro, aunque la mayor parte de su dieta será carnívora. Algún vegetal aceptará eventualmente, siendo idóneo suministrárselo en pastillas de fondo. Pese a esto, nunca tomara este aporte vegetal de algas que pudiera haber en el acuario, siendo su labor nula en este aspecto.

Su dieta la podremos basar en larvas, artemia y otros invertebrados (vivos o congelados). Esto lo podremos alternar con los habituales alimentos comerciales (gránulos, escamas…) y con papillas similares o iguales a las que se utilizan para discos.

Comportamiento:
Relativamente pacífico, pero territorial con su misma especie y otras con las que tenga que competir por territorio o alimento (otros loricáridos, algunos siluros, cobitidos…). Habrá que ser cuidadoso con la talla y carácter de los compañeros de tanque que le supongan competencia, evitando que alguno pueda verse desplazado.

Tímido y con hábitos nocturnos. Si le proporcionamos las condiciones adecuadas (zonas de poca luz, corriente suave, buena plantación…) nos resultará relativamente sencillo poder observarle en busca de alimento.

Reproducción:
Aunque no hay mucha información al respecto, probablemente se ha logrado en cautividad, y no debe diferenciarse mucho con respecto al comportamiento reproductivo de otros Hypancistrus.