Hypancistrus sp. (L102)

Hypancistrus sp. (L102)

Nombre común: Hasta no hace mucho tiempo era frecuente encontrarlo englobado junto al Hypancistrus sp. L004-L005-L028-L073. Actualmente, las fuentes de mayor seriedad lo distinguen del anterior por diversas diferencias, sobre todo cromáticas. Aunque cabe recodar que mientras permanezcan con l-number y sin descripción científica, no se pueden considerar especies. Hypancistrus sp. (L102).

El l-number asignado es el L102 (DATZ 07/1992).

Es relativamente habitual encontrarlo en los comercios como “Peckoltia angelicus”, y muy frecuente como “Peckoltia snowball” o “pleco snowball”. Este último apodo, a parte del mal uso del vocablo “pleco”, puede inducir confusiones con el Baryancistrus sp. L142-LDA33, el cual también suele recibir este apodo.

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Loricariidae. (Loricáridos).
• Subfamilia: Hypostominae.
• Tribu: Ancistrini.

Biotopo:
Amazónico. Zonas de fuerte corriente con fondos suaves, escasa vegetación y formaciones leñosas.

Distribución:
Sudamérica: Cuenca baja del río Negro.

Forma:
Forma típica de los loricáridos, cuerpo ventralmente aplanado, de mayor ancho en la parte anterior y que se estrecha en la parte posterior según se aproxima al pedúnculo caudal.

Boca en posición ínfera, con dos labios carnosos procedentes del labio superior, de tamaño más pequeño que la mayoría de loricáridos, al igual que el tamaño de la boca.

Ojos en disposición lateral. La aleta caudal consta de 1 radio duro y 7 blandos, y no está unida en su parte distal al plato preadiposo, ni a la aleta adiposa. Este ultimo hecho le diferencia de especies similares a primera vista del genero Baryancistrus y Parancistrus.

Coloración:
Cuerpo de color marrón-grisáceo muy oscuro, salpicado por todo el cuerpo salvo la parte ventral, por motas de tonos blanco.

Las motas tienen formas no regulares, aunque en su mayoría son casi circulares y/u ovaladas, son de tamaño medio y espaciados entre si.

Se diferencia del Hypancistrus sp. L004 en el tono de los puntos, siendo un blanco más limpio en L102. Además, L102 posee un tono negruzco más marcado en la parte distal de las aletas caudal, pectoral y dorsal.

Tamaño:
Alrededor de 14 cm.

Diferencias sexuales:
Los machos presentan un crecimiento odontal más notorio en el cuerpo, sobre todo en la región dorsal. Así mismo, los odontes sobre el radio duro de las aletas pectorales, y los odontes interoperculares son de mayor tamaño en el macho que en la hembra, aunque en ocasiones, un macho dominado puede presentarlos más cortos dando sensación de ser una hembra.

El radio duro de la aleta pectoral es de mayor grosor en el macho que en la hembra, y éstas, vistas desde arriba, son mas redondeadas en la región ventral.

Además, se comenta otro factor determinante, aunque más difícil de apreciar: los tonos negros del cuerpo del macho, aunque no los de sus aletas, dan la sensación de negro rojizo, mientras que las hembras denotan tonos negros amarronados.

Como dato añadido, se cree que a partir de los 10 cm son sexualmente maduros.

Temperatura:
Entre 22º y 30ºC.

Agua:
pH entre 5.5 y 7.5, aunque sería aconsejable levemente ácida. Deberá ser blanda, y con una buena oxigenación.

Acuario:
Válido para acuarios comunitarios de tamaño medio, a partir de 150-200 l para un par de ejemplares o tres. El acuario deberá estar provisto de zonas sombrías que podemos conseguir con una densa vegetación y/o plantas flotantes. Además, deberemos proporcionarles múltiples escondites donde puedan pasar tiempo escondidos. Esto lo conseguiremos con raíces, barro, …..

Aunque es una especie de corrientes medias-fuertes, y en el acuario será recomendable crear zonas de corriente intensa, esto no es estrictamente necesario y se puede mantener con corrientes medias

Alimentación:
Omnívoro, aunque con poco contenido vegetal. A parte de la comida clásica (papilla, granulado, escamas, ….), cualquier otro aporte protéico será aceptado de buen gusto, como artemia y larvas (vivas o congeladas).

Aun no siendo una parte vital de su dieta, habrá que suministrarle un aporte vegetal regular. Se puede utilizar, además de los productos comerciales para tal efecto (pastillas de espirulina, …), con productos caseros y naturales (pepino, calabacín, guisantes, …)

Comportamiento:
Territorial, como la mayoría de loricáridos, aunque cabe destacar que probablemente sea una de las “especies” de Hypancistrus más pacificas.

Habrá que ser muy cuidadoso con sus compañeros de acuario. No mantenerlos junto a loricáridos u otras especies de fondo de mayor talla o carácter para que no sean desplazados. Igualmente en la situación inversa.

Si se mantienen varios ejemplares, un grupo de 4 ó 5, habrá que ser consecuente con el tamaño del acuario, a partir de 300 l, proporcionar numerosos escondites y repartir bien el alimento por diversas zonas para evitar enfrentamientos.

Reproducción:
Lograda en cautividad.

Muy similar a otras especies de Hypancistrus, y de loricáridos. Son desovadores en cuevas, la cual será elegida por el macho, y normalmente será en un lugar de cierta corriente, incluso con corriente dentro de la propia cueva.

La luz que debemos tener en el acuario destinado a su cría debe ser tenue, incluso más que en condiciones habituales de mantenimiento. Una buena opción sería ubicar varias cuevas (de barro, madera, pvc, pizarra…) en una zona sombría del acuario, y con alguna bomba que otorgue a la zona movimiento al agua.

El agua, aunque no vital, será importante mantenerla entorno a estos valores, pH 6.4 y KH 3ºd, blanda y ácida. Esto, acompañado con la simulación del periodo de lluvias, debería ser suficiente para tener muchas posibilidades de éxito.

Las puestas no son muy abundantes, alrededor de 40-50 huevos. El macho es el encargado de custodiar la cueva después del desove, incluso no permite que la hembra acceda a la misma. La vigilará durante los 8-9 días que tardan en eclosionar los alevines, y los aproximadamente 9 días que tardan en consumir su saco vitelino.

Los alevines pueden ser fácilmente alimentados con nauplios de artemia y espirulina finamente triturada, una vez consumido su saco vitelino.