Herichthys labridens (Mojarra caracolera)

Herichthys labridens (Mojarra caracolera)

Nombre común: “Mojarra caracolera”, “Mojarra huasteca”; “Blackcheek cichlid”; “curve-bar cichlid” en Inglés; “Gelber cichlasoma” y “Panuco-Buntbarsch” en alemán. Herichthys labridens.

Etimología: Labridens: Labrum (Labio superior) y dens (dientes), por lo que significa dientes en el labio superior.

Sinónimos no válidos: Inicialmente se le colocó en el género Heros, más tarde fue reclasificado al género Cichlasoma por Tate C. Kegan en 1904, en donde estuvo hasta que en 1983 Sven Kullander hizo una restricción de este género.

Clasificación:
• Orden: Perciformes.
• Familia: Cichlidae (Cíclidos).
• Subfamilia: Cichlasomatinae.

Biotopo:
Habita tanto en ríos como en manantiales.

Distribución:
Habitan en la vertiente atlántica de América Central en los ríos Panuco, Verde y Santa María.
En el Valle del río Verde se encuentran en los manantiales acompañados del endémico Herichthys bartoni, quien le supera en mucho en número. Peces que comparten su hábitat: Ataeniobious toweri, Astyanax faciatus, Ictalurus mexicanus, Cualac tellelatus, Dionda mandibularis, Dionda dichroma y Poecilia mexicana.

Forma:
En general cuerpo ovalado, ligeramente comprimido lateralmente, ausencia de escamas detrás de la base de las aletas pectorales.
Forma de la boca pequeña e inclinada ligeramente hacia abajo, le sobresale el labio superior.

Se considera la variedad del Valle del río Verde como el H. labridens original.

Coloración:
Su coloración es variable, existen cuatro morfos: H. labridens amarillo, azul, verde y blanco.

En estado normal es de un amarillo dorado con 5 ó 6 manchas negras colocadas en la mitad posterior de los lados. La cabeza presenta un color azulado y la mayor parte de las aletas y cuerpo se puede distinguir el punteado azul.

También tienen un suave marcado de puntos de color café distribuidos por la cabeza.

En modo reproducción se torna en dos colores, amarillo brillante en aletas y cuerpo, en contraste con el color negro de la parte inferior de la cabeza y vientre.

Existe también una variedad proveniente de la Huasteca de San Luis Potosi, que es el H. labridens sp. “verde”, esto es en la zona de el Salto muy cerca del pueblo conocido como el Naranjo.

Tamaño:
Longitud máxima de los machos 25 cm. En las hembras 20 cm.

Diferencias sexuales:
Es evidente en el tamaño.

Temperatura:
Viven en unas temperaturas comprendidas entre 22ºC – 30ºC.

Agua:
pH entre 7.0 y 8.5. Dureza máxima 25ºdGH

Acuario:
Debe ser lo más grande posible alrededor de 500 litros, cuya longitud no debe ser inferior a 1,20 metros, siendo la idónea no inferior a 2 metros.

Alimentación:
Omnívoro. En la naturaleza su comida favorita son los caracoles, también les encantan los moluscos y crustáceos.

En cautividad aceptarán cualquier tipo de alimento: gránulos, escamas, papilla, alimento vivo y congelado.

Comportamiento:
De gran agresividad, no debiéndose mantenerse en grupo en acuarios pequeños, llevaría a la muerte a los dominados.

Su esperanza de vida está en torno a los 4 años.

Reproducción:
En libertad, en los manantiales e igual que en cautividad, se reproducen durante todo el año ya que las condiciones de estos es constante, aunque se nota una mayor actividad durante los meses de enero a junio.
br> Eligen un territorio limpiándolo. El desove se produce sobre alguna pequeña piedra calcárea o parte inferior de una hoja de la planta Ninphaea sp. ubicadas en una zona tranquila y aislada. El número de huevos serán como máximo de 300 de un color amarillo-naranja, generalmente los colocan en vertical o incluso invertidos para evitar que se acumulen detritos sobre ellos.

Los alevines tienen un color amarillo fuerte en cuerpo y aletas con una zona negra en la mitad inferior de la cabeza y vientre.

Los huevos eclosionan entre las 48 a 72 siguientes a la puesta, las larvas serán trasladadas a un pequeño agujero previamente excavado, generalmente al pie del sitio del desove. Allí permanecerán unos 5 días hasta que hayan consumido el saco vitelino.

De la alimentación durante estos primeros días de nado libre se encargan los padres de forma alternativa, enterrando parte de su cuerpo en el fondo sacudiendo para provocar una nube de detritos, tras lo cual los alevines se avalanzarán sobre ella.

En nuestros acuarios se les alimentará con nauplios de artemia recién eclosionados.

Cuando cuenten con unos 2 cm, abandonarán a los padres.