Haplochromis sp. “Hippo Point Salmon”

Haplochromis sp. "Hippo Point Salmon"

Nombre común:
A esta especie se la conoce comercialmente y en la afición como Haplochromis “Hippo Point Salmon”. El nombre aparece a veces con el orden cambiado, es decir bien como “Hippo Point Salmon” o bien como “Salmon Hippo Point”. Haplochromis sp. “Hippo Point Salmon”.

Carece de nombre científico al ser una especie no descrita. Se ha sugerido que cuando esta descripción se produzca será adscrita al género Astatotilapia, por lo que a veces puede aparecer como Astatotilapia sp. “Hippo Point Salmon”. También como Ptyochromis sp. “Hippo Point Salmon”.

Existe en la misma zona una especie o variedad (la taxonomía no está aún clarificada), que comercialmente se importa como Haplochromis “Hippo Point Blue Bar”, que presenta bandas azules. En principio no tiene relación con la especie que nos ocupa.

• Etimologia: Haplochromis viene del griego chromis que significa “un pez”, y se refería concretamente a las percas; y haplo procede igualmente del griego haploos, que significa “sencillo”, “simple” o “único”. El termino “Hippo Point” obedece al punto de recolección en las costas kenianas del lago Victoria y el de “Salmon” a la coloración predominante de su librea.

Clasificación:
• Orden: Perciformes.
• Familia: Cichlidae (Cíclidos).
• Subfamilia: Pseudocrenilabrinae (Pseudocrenilábridos).

Biotopo:
Propio del lago Victoria, en zonas con fondos de arena, rocas y algo de vegetación.

Distribución:
Africa Oriental. El Haplochromis “Hippo Point Salmon” debe su nombre a que se encuentra en el lago Victoria, en las costas de Kenia, en concreto en el punto conocido como Hippo Point (un lugar famoso porque allí se lleva a los turistas a admirar a los hipopótamos), aunque se localiza también en Mbita Point.

Forma:
Pez de cuerpo alargado, ovalado y corpulento; de cabeza grande y alargada, con boca bien desarrollada, con el cuerpo comprimido lateralmente, con la línea ventral casi recta. Presenta grandes aletas dorsales y anales, terminadas en punta y que alcanzan el inicio de la aleta caudal, que es de forma triangular truncada. La forma de la cabeza es característica, tanto en machos como en hembras, mostrando un abrupto perfil vertical entre la frente y la boca.

Coloración:
En los machos el color de fondo es grisáceo-azulado, con una mancha difusa de color rojo salmón que cubre gran parte del cuerpo desde detrás de la cabeza o a veces incluyendo la nuca y parte de la frente hasta el inicio de la aleta anal. La parte sobre la aleta anal y el pedúnculo caudal es amarilla. También puede aparecer coloración rojizo-asalmonada en la parte trasera de la aleta dorsal, dispuesta en forma de puntos. Excepto las pélvicas, que son negras, todas las aletas son de color azulado y en la dorsal dicha coloración toma tonos iridiscentes. La aleta anal presenta tres o cuatro manchas “señuelo”, de tamaño decreciente hacia atrás, de color amarillo orladas de azul oscuro, casi negro. En estado de excitación muestran una barra negra vertical muy marcada que atraviesa el ojo. En estado de estrés palidecen notablemente.

Las hembras son iguales que los machos, de tono de fondo más plateado, pero carecen de la mancha rojo-salmón que da su nombre común a esta especie o se presenta de forma mucho menos evidente. Cuando se muestran agresivas o tienen comportamiento reproductivo, muestran barras negras verticales.

Los machos toman su coloración definitiva cuando miden sobre 5 cm de longitud. Las hembras pueden criar desde que miden poco más, de 4 cm. aunque si es este el caso las primeras puestas suelen ser improductivas o muy escasas.

Tamaño:
En acuario la talla de los machos ronda los 9-10 cm, aunque en libertad pueden alcanzar un tamaño superior, en torno a los 14 cm. Son peces que alcanzan el 80% de su tamaño máximo en 1 año y que a los seis meses ya han alcanzado su madurez sexual y se reproducen.

Diferencias sexuales:
Los machos presentan una coloración más viva, caracterizada por el color rojo-salmón, mientras que las hembras son de un tono más grisáceo con alguna smanchas en los costados. Algunas hembras maduras pueden mostrar una coloración rojiza-salmón parcial, pero en muchísima menor medida que los machos. Los machos juveniles, hasta que tienen unos 4-5 meses de edad y un tamaño de unos 5 cm, presentan una librea neutra muy similar a la de las hembras.

Además de la coloración, también se diferencian por el tamaño de los ejemplares adultos, siendo las hembras más pequeñas.

Temperatura:
23°C a 27°C.

Agua:
pH 7.6 a 8.6, con una dureza sobre los 15ºdGH o inferior (el óptimo estaría en torno a 5-6ºdGH), el lago Victoria tiene una gran aportación fluvial y sus aguas no son tan duras como los de otros lagos del valle del Rift, como Malawi o Tanganika. La confusión respecto a su mantenimiento suele venir de mantenerlos con peces de aguas más duras, especialmente del Malawi, en el mismo acuario.

Necesitan poca o ninguna variación en los parámetros del agua. También hay que reseñar la necesidad de un agua muy limpia, muy oxigenada, muy baja en nitratos, con cambios de agua frecuentes y abundantes y un potente filtro que pase unas 5 ó 6 veces el volumen del acuario por hora.

Acuario:
Menos agresivo que otros Haplochromis semejantes, pero territorial y con agresividad intraespecífica. Son cíclidos activos, por lo que al tanque ideal para albergar esta especie ha de ser espacioso, sobre 250-400 litros. Si el tanque fuera menor se recomienda mantener sólo un macho.

La decoración ideal debe estar formada por rocas formando oquedades y escondrijos, aunque agradece la presencia de ciertas zonas plantadas y de alguna zona despejada para la natación. El sustrato del fondo preferentemente arenoso o de grava fina, de color claro, pero no blanco. Las plantas apropiadas deben ser resistentes a esta especie hervíbora, por lo que se elegirán principalmente Anubias, Vallisnerias o “helechos de Java” (Microsorum pteropus). Hay que tener cuidado con las plantas porque remueve el sustrato y las puede desenterrar, es recomendable situar guijarros tapando las raices.

Alimentación:
Son peces omnívoros. Aunque en algunas fuentes aparecen como “vegeterianos estrictos” y en otras como “moluscívoros”. No obstante una parte importante de su dieta ha de ser vegetal. Pueden comer espirulina, espinaca hervida, pepino, calabacín y todo lo que tenga contenido vegetal, aunque aceptarán alimentos proteicos (por ejemplo pedazos de gamba o mejillón). Lo óptimo es alimentarlos con escamas comerciales formuladas para este tipo de cíclidos y espirulina tanto en hojuelas como en gránulos. Acepta con gusto daphnias, artemias y la típica papilla de vegetales y gambas que se prepara para africanos. Su alimentación en libertad se basa principalmente en algas, plantas, larvas de insectos, moluscos y otros invertebrados acuáticos.

Comportamiento:
Como otros Haplochromis del Victoria y aguas adyacentes son peces muy activos y de natación rápida, pero esta especie no es de las más agresivas del género. Los machos se muestran muy agresivos cuando se acerca la reproducción, pero sobre todo con sus semejantes. En época de celo atacan a los peces más pequeños, hay rivalidad entre ellos mismos (agresividad intraespecífica) y también entre peces de otras especies, especialmente si se mantienen con otros Haplochromis o machos de otras especies de coloración similar. De hecho es desaconsejable mantenerlos con otras especies del mismo género u otros cíclidos del Victoria, pues se considera que esta especie se hibrida con facilidad y es algo que hay que evitar.

Nadan normalmente ocupando la zona media del acuario, y por la parte baja en busca de comida, pero no dudan en subir a la superficie en busca de alimento si se les dan escamas flotantes.

Hay que tener cuidado con qué peces se les junta, pues son bastante voraces y curiosos y pueden devorar a especies más pequeñas. Además su boca es sorprendentemente grande incluso para los juveniles. También pueden comerse los caracoles.

Reproducción:
Se trata de incubadores bucales, siendo la hembra la encargada de la labor de mantener a los huevos en su boca hasta su eclosión, negándose a tomar alimento mientras dura este proceso. Pueden reproducirse bastante pronto, a partir de los 6 meses de edad.

Para la reproducción de esta especie es aconsejable contar con un grupo con un ratio de un macho por cada tres hembras. Si el acuario es pequeño (menos de 200 litros) sólo se puede mantener un macho con fines reproductivos. Si es mayor se pueden tener dos o tres machos, depende del espacio.

Si hay más de un macho en el tanque, Uno de ellos se erige en dominante y realiza una especie de danza para intentar impresionar a las hembras, pavoneándose ante ellas con un gran despliegue de aletas y mostrando sus colores más oscuros y brillantes de lo habitual. En especial el vientre toma una coloración rojiza mucho más intensa. Una vez que atrae a una hembra a su terreno, pasa el tiempo ocupado expulsando enérgicamente a sus rivales y a todo pez que se acerque por sus dominios. No es un cíclido especialmente agresivo para ser un Haplochromis, pero en época de celo puede ponerse bastante violento.

Las puestas tienen lugar en danzas circulares, en las que la hembra toma los huevos con la boca mientras son fecundados por el macho. La hembra llega a depositar entre 30 y 50 huevos (dependiendo de su madurez, en las primeras puestas pueden ser bastantes menos). La hembra suele tener los huevos en su boca por espacio de casi un mes. Pasado este periodo las larvas abandonan la boca de la madre, aunque vuelven a ella los primeros días a la vista de cualquier peligro.

Haplochromis sp. “Hippo Point Salmon” se considera una especie relativamente rara en libertad y se ha solicitado su inclusión en programas de recuperación de especies, junto con otras especies del Victoria amenazadas de extinción. No obstante, aparece con frecuencia en los listados de los importadores y la disponibilidad de ejemplares criados en cautividad es cada vez mayor, ya que es una especie prolífica y su cría se considera fácil. El aficionado que mantenga a esta especie debería ser consciente de la importancia de mantener su pureza de sangre, sin hibridaciones ni consanguineidad, pues algún día podría ser necesario reintroducir en su hábitat natural (y jamás en otro sitio) a peces criados en cautividad.