Haplochromis latifasciatus (Zebra obliquidens)

Haplochromis latifasciatus (Zebra obliquidens)

Nombre común: “Zebra obliquidens”, “Haplochromis rayado”, Haplochromis sp. “Zebra obliquidens”. En lugares como Australia se le conoce como “Crimson Tide cichlid” en los comercios. Haplochromis latifasciatus.

Sinónimos no válidos: Astatotilapia latifasciata (Regan, 1929).

El término Astatotilapia fue descrito por Pellegrin (1903) y modificado por Greenwood (1979, 1980). Esta especie fue descrita como Haplochromis latifasciatus Regan 1929 y después se le atribuyo el género Astatotilapia lo cual a causado conmoción en la descripción de este. Su nombre es considerado como condicional y probablemente en el futuro cambie, pero en estos momentos (2006) su nombre valido es Haplochromis latifasciatus.

Nota: Esta especie se encuentra actualmente en peligro de extinción, de hecho se ha visto reducida la población en un 80% en los últimos diez años. Es casi imposible conseguir en el mercado especies salvajes o F1, dado este problema. Por esto es importante mantenerlos de forma consciente y correcta para evitar su extinción. Tienen fama de crecer y criar rápidamente y fácilmente, lo cual resulta desacreditador para algunos acuaristas. Al contrario, debemos verlo como una buena opción para adentrarse en el mundo de la reproducción de cíclidos africanos, siendo una especie de dificultad recomendada desde un intermedio hasta los más avanzados. Es relevante mencionar la importancia de mantenerlos y ojalá en un acuario específico.
Para finalizar, es muy importante escoger peces de buena calidad, para así evitar criar una gama de mala calidad que frecuenta el mercado.

Clasificación:
• Orden: Perciformes.
• Familia: Cichlidae (Cíclidos).
• Subfamilia: Pseudocrenilabrinae.

Biotopo:
Los lagos donde se ubica están localizados al norte del lago Victoria en Uganda. El lago Nawampasa es un pequeño lago muy cercano al lago Kyoga. Usualmente habita en zonas con bastante plantación, alrededor de todo el lago. También en zonas intermedias de rocas y arena de margen pantanoso.

Distribución:
Lago Kyoga (Uganda) y en el Lago Nawampasa. Muchas fuentes señalan que esta especie está ya extinta en el lago Nawampasa.

Forma:
Su forma es la usual de los Haplochromis spp. Su cuerpo es lateralmente comprimido, cabeza larga y su boca bien desarrollada. Sus aletas dorsal y caudal son de gran amplitud.

Coloración:
Acentúa un color gris predominante alrededor de su cuerpo, en su cara y aleta dorsal sobresale un colorido verde-azul oscuro y en sus ojos una franja negra (común en los Haplochromis spp. del Victoria) que traspasa el ojo por la mitad.
En su cuerpo se pintan de 4 a 5 franjas gruesas negras, verticales que van desde su dorsal cruzando su cuerpo hasta su parte inferior.

En algunas variaciones de la especie se encuentran con franjas rotas (discontinuas), desiguales y alternadas, una para arriba y otra para abajo. El color de los machos lo destaca un colorido rojo y amarillo intenso desde sus mejillas hasta el péndulo caudal. En cuanto a las hembras, carecen de tal colorido tanto rojo como amarillo, sólo cuando la hembra esta en época de cría, podría llegar a relucir un colorido rojizo muy pálido. También se ven hembras con un color brillo oro en su cuerpo rodeado por las mismas franjas negras.

En algunos sitios he visto ejemplares de esta especie, con franjas muy reducidas hasta el punto de estar casi desparecidas, en algunos casos hasta parecen puntos desordenados en su cuerpo. Esto hace sospechar de una mala calidad con poco colorido y hasta posibilidades de hibridación tanto en la naturaleza como en la mala forma de criarlos en acuarios: en definitiva, mala calidad.

Tamaño:
El macho llega a medir 12 cm y la hembra un poco menos, generalmente 10 cm.

Diferencias sexuales:
Sus diferencias sexuales se aprecian en dos puntos esenciales: el macho es más colorido, tal como se describió anteriormente y la hembra tiene menos tamaño que el macho.

Temperatura:
Debe mantenerse entre los 22ºC y los 28ºC.

Agua:
El agua con un pH entre 7.6-8.6 y el agua poco dura, entre los 8ºdGH y 12ºdGH (dureza total).

Acuario:
Esta especie puede estar en acuarios de 120 litros para un trío. Es recomendable que supere los 160 litros para que puedan convivir varios machos con varias hembras, al menos un ratio de 2:1 hembras y machos. En un acuario mayor a los 200 litros, podemos pensar en compañeros como algunos M’bunas, Aulonocaras y especies del mismo lago de buen tamaño, entre los cuales están: Labidochromis caeruleus, Pseudotropheus saulosi, Labeotropheus trewavasae y Aulonocara jacobfreibergi. En casi imposible pensar en alguna hibridación con esta especie. También pensar en un poco de sobrepoblación, no vendría mal para reducir su agresividad.

En cuanto a decoración podemos pensar en zonas rocosas en el acuario con arena como sustrato y puede complementarse con algunas plantas como Vallisnerias o helechos de Java (Microsorum pteropus), las cuales soportan gran variedad de parámetros de agua, lo que es favorable para el mantenimiento de esta especie. Así, además de recrear su habitad natural, ayudaremos a bajar el nivel de agresión, tanto con otras especies como la agresión de machos a hembras de la misma especie, la cual se da cuando la hembra no está lista para la cría y el macho la puede llegar a acosar tanto hasta la muerte. Por esto, unos escondites o cuevas no vienen mal en este acuario.

Alimentación:
Es omnívoro. En la naturaleza se alimenta principalmente de insectos, pero en el acuario acepta perfectamente los sticks o pellets comerciales. Su dieta la debemos hacer variada y podemos incluir buena cantidad de proteína animal como: krill, artemia, camarón seco, daphnia y gusanos de sangre, además de algún insecto como saltamontes, cucarachas y gusanos de harina (“meal worms”); no debe faltar algún alimento rico en betacaroteno para ayudar a su colorido.

Comportamiento:
El comportamiento con miembros de la misma especie es agresivo. Entre machos disputarán su lugar de dominante y derecho a criar, pero por lo general no suele pasar a más de fuertes mordiscos boca a boca que no causan mayor daño. El comportamiento de macho a hembra, puede resultar agresivo también, esto es muy probable si la hembra no acepta el cortejo o no está lista para la cría.

Cuando ambos sexos se llevan bien, suelen ser muy unidos, a tal punto que andarán juntos la mayoría del tiempo y cuidaran uno del otro. En cuanto a comportamiento con otras especies, por lo general pasan desapercibidos y son pacíficos, pero está garantizado que no dejarán que nadie los moleste y se dará de mordeduras con cualquier pez que intente lastimarlo.
En mi experiencia personal con ellos, siempre los he mantenido junto a M’bunas y algunos otros Haplochromis del lago Victoria. Han resultado ser peces pacíficos, pero en época de cría se tornan bastante agresivos y territoriales. Los he visto enfrentarse a M’bunas de gran tamaño sin echar para atrás en la lucha, tales como: Pseudotropheus de gran tamaño como el Pseudotropheus crabro, Labeotropheus, Melanochromis y nunca olvidaré sus largos y fuertes enfrentamientos con Haplochromis sp. CH44.

Reproducción:
Es una especie polígama y de incubación bucal materna. Se puede mantener en un ratio de dos a tres hembras por cada macho, aunque a diferencia de otras especies se pueden mantener más de un macho junto, pero en grupos no mayores a seis peces en el mismo acuario. Para la reproducción, es recomendable mantener en el acuario rocas con superficie plana formando cuevas y escondites para minimizar la agresión y facilitar la reproducción.

Los machos defienden el territorio del cortejo los cuales son generalmente pequeñas cuevas en la parte rocosa del hábitat. El macho efectuará continuos bailes mostrando su gran colorido predominando el rojo y amarillo, hasta que algunas de las hembras acepte y será entonces cuando se realice la reproducción en el territorio del macho.

Luego empezarán a reproducirse con la conocida “posición en T”, en la cual el macho con su boca puesta en el abdomen de la hembra, la incitará a depositar algunos huevecillos en la superficie y luego invertirán posiciones para que el macho empiece a fecundarlos dentro de la boca de hembra. El macho efectúa la fecundación efectuando una elegante danza en forma de círculos, mientras la hembra continua recogiendo los huevecillos ya fecundados, introduciéndolos así en su boca.

Por lo general son puestas que superan los 30 huevecillos y en ejemplares de gran tamaño hasta unos 100. Una vez que la hembra termina de introducir todos los huevecillos en su boca, los mantendrá durante unos 22-30 días. Luego cuidará de sus crías durante un periodo de uno o dos meses, siendo así reconocidos como una especie fructífera y paternal.