Farlowella vittata

Farlowella vittata

Nombre común: Aguja, Varilla. “Twig Catfish” en inglés. Farlowella vittat.

**Sinónimos en desuso: Farlowella agustini, Farlowella angosturae, Farlowella guaricensis y Farlowella roncallii, todos asignados por Martín Salazar en 1964.

**Nota: Hay cerca de 60 especies pertenecientes al género Farlowella que, en su mayoría, son muy similares, por lo que puede ser difícil de identificar las distintas especies.

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Loricariidae. (Loricáridos).
• Subfamilia: Loricariinae.

Biotopo:
Entre la vegetación ribereña de ríos con fuertes corrientes. Aguas claras y muy oxigenadas.

Distribución:
Sudamérica, Venezuela: Afluentes del río Uribanto, desde San Cristóbal hasta Llanos.

Forma:
El cuerpo es esbelto y estirado, las superficies ventrales y superiores están cubiertas de placas óseas que se superponen, el pedúnculo caudal es largo y muy fino, la aleta dorsal está situada muy atrás y el lóbulo superior de la aleta caudal, termina en una extensión en forma de látigo. Lo más característico de este pez, es su cabeza, que se alarga hasta formar un pico con el extremo redondeado.

Coloración:
Es variable. Los flancos son de color verde oliva a pardo-amarillento. Una larga banda oscura, a veces salpicada de claro, se extiende del extremo de la cabeza al pedúnculo caudal. Las aletas son transparentes. Sus radios llevan manchas del color de sus flancos.

Tamaño:
Entre 15 y 22 cm.

Diferencias sexuales:
El macho presenta un “hocico” más ancho, en el cual presenta odontes; por el contrario, la hembra tiene un “hocico” más fino que carece de odontes. Además en la época de reproducción los machos desarrollan unas “cerdas” a ambos lados de su cabeza.

Temperatura:
De 24º a 27º C.

Agua:
pH entre 6.0 y 7.5, GH lo más bajo posible. Agua de mucha calidad con fuerte oxigenación.

Acuario:
Válidos y útiles para un acuario comunitario a partir de unos 120 litros. Acuarios plantados (Vallisnerias o Espadas del Amazonas son muy de su agrado) con escondites abundantes, especialmente troncos y raíces, y piedras grandes y lisas. Como compañeros tetras o rasboras son ideales, también hará buenas migas con peces del genero Corydoras, pero sería recomendable evitar otros siluriformes y/o cíclidos de mayor tamaño.

Alimentación:
Básicamente su menú estará basado en algas (verdes y marrones principalmente, pero no podemos confiar en que alimente sólo de estas), vegetales (calabacín, pepino, lechuga, guisantes descapsulados, etc.) y proteicos (larvas de insectos acuáticos). Es necesario que dispongan de algún tronco o raíz para proveerse de celulosa. Si en su dieta hay componente vegetal o suficientes algas en el acuario, suele respetar por completo las plantas. Sólo si su dieta es pobre en vegetales y le falta celulosa, puede roer las hojas de algunas plantas.

Comportamiento:
Pacífico y tímido. De hábitos nocturnos como muchos otros loricáridos. A pesar de no ser animal de cardúmen, gusta de la presencia de otros individuos de su especie.

Reproducción:
Las posibilidades de puesta se ven incentivadas por una alimentación abundante (vegetal) y por un agua blanda y ácida. Es aconsejable un acuario específico, con una espesa vegetación. La actividad sexual suele empezar por la tarde. La hembra busca un lugar para hacer la puesta, a menudo eligen el cristal delantero del acuario. La pareja limpia meticulosamente el lugar de la puesta. La puesta se inicia con una danza nupcial entre el macho y la hembra. La puesta suele constar de de unos 40 a 70 huevos adhesivos de color blanco a amarillento y de unos 2,5 mm de diámetro. Una vez fecundados los huevos, el macho expulsa a la hembra, se instala encima de los huevos y los protege con su cuerpo, en esta posición el macho “abanicará” la puesta con movimientos rítmicos de sus aletas pectorales y ventrales, y solo la abandonará de vez en cuando para alimentarse. La eclosión se produce entre 5 y 10 días después, dependiendo de la temperatura. Una vez que absorben el saco vitelino, los alevines buscan alimento. Se les puede alimentar con infusorios, con coles congeladas (para que se ablanden) y por supuesto, con algas. Necesitan una buena filtración y cambios de agua frecuentes, pero en pequeñas cantidades, ya que son muy sensibles a los cambios bruscos en los parámetros del agua.