Danio margaritatus (Microrasbora sp. “Galaxy”)

Danio margaritatus (Microrasbora sp. “Galaxy”)

Nombre común: Microrasbora sp. “Galaxy”, “Galaxy” rasbora, “Celestial Pearl” danio, danio “galaxia”. Un importador al Reino Unido mandó una circular a los comercios anunciándolo como “Fireworks Rasbora” (“Rasbora de fuegos artificiales”) y citando el nombre de “Rasbora toei”, que es inválido taxonómicamente.

Primera importación en otoño/invierno de 2006 por Kamphol Udomritthiruj a Singapur. Enseguida algunos ejemplares fueron distribuidos en Londres.

Sinónimos no válidos: Celestichthys margaritatus (Tyson Roberts, febrero 2007).

Clasificación:
• Orden: Cypriniformes.
• Familia: Cyprinidae (Ciprínidos).

  • Nota: Es una de las especies de acuariofilia de más reciente descubrimiento, los primeros ejemplares de los que se tiene noticia fueron localizados en agosto de 2006 en una zona húmeda de Myanmar. Primera importación en otoño/invierno de 2006 por Kamphol Udomritthiruj a Singapur. Enseguida algunos ejemplares fueron distribuidos en Londres. Fue nombrado Celestichthys margaritatus por el taxonomista Tyson Roberts en febrero de 2007. Sin embargo, un estudio publicado por Kevin Conway, Wei-Jen Chen y el profesor Richard Mayden de la Universidad de Saint Louis ha mostrado evidencia suficiente para sugerir que la descripción original de Robert no era del todo exacta. Diversos estudios genéticos realizados por estos científicos indican que el pequeño pececillo debe ser colocado en el género Danio y no en Celestichthys, y por tanto, consideran éste nombre como sinónimo de Danio..

Biotopo:
Poco se sabe de su auténtico biotopo, pues los descubridores y exportadores de este pez han querido mantenerlo en secreto, en parte para preservar una especie que no parece ser muy numerosa en libertad y en parte para garantizarse la exclusividad del negocio de exportación.

Distribución:
Norte de Myanmar.

Forma:
Pez alargado, fusiforme, con una única aleta dorsal en posición retrasada (la aleta anal es del mismo tamaño que la dorsal, y en las hembras puede ser hasta más grande), ojos grandes y boca dirigida hacia arriba, cuya forma recuerda mucho a Danio rerio o Danio choprae, pero en menor tamaño. Puede confundirse por forma y tamaño con Microrasbora erythromicron, pero los colores recuerdan más a Danio choprae.

Coloración:
Muy llamativa. Se puede decir que es uno de los ciprínidos más llamativos y coloreados que se conocen. El color de fondo es naranja claro, visible en el vientre, sobre el que se dispone una ancha banda de color azulado que ocupa todo el centro del pez, llegando a las cuatro quintas partes de la superficie del cuerpo. Sobre esta zona oscura (en los ejemplares dominantes puede llegar a ser casi negra) se disponen multitud de puntos finos de color amarillo dorado muy brillantes. La aleta dorsal presenta una franja de intenso color rojo-naranja, orlada de negro. La aleta anal es aún más colorida que la anterior, alternando naranja y negro, con más anchura en las bandas naranjas, coloración que se repite en las aletas pélvicas. La aleta caudal es igualmente colorida, con los extremos superior e inferior mostrando sendas bandas rojo-naranja continuadas por otras negro-azuladas. El centro de la aleta caudal es transparente o gris claro.

La intensidad de los colores, especialmente los tonos rojizos, se ve alterada con el estado de ánimo, estrés, comportamiento de cortejo, etc. e incluso con la alimentación y las características del agua. Los machos son más coloridos que las hembras y entre los machos, los ejemplares dominantes son más coloridos que los dominados.

Tamaño:
Entre 12 mm y 15 mm. Se han encontrado hembras grávidas con poco más de 1 cm. Se cree que puede alcanzar un máximo de 2,5-3 cm.

Diferencias sexuales:
Los machos son mucho más coloridos. Las hembras, aunque tienen el mismo patrón de coloración, presentan colores mucho menos marcados y son algo más pequeñas. Los machos maduros presentan una coloración rojiza en la zona del pecho e inicio del vientre de la que carecen las hembras.

Temperatura:
Entre 21 y 26ºC. .

Agua:
Se desconocen las características exactas del agua en su hábitat, por lo que hay que hacer suposiciones (en Myanmar casi todos los lechos fluviales son de agua ácida y blanda, pero hay excepciones, como el lago Inle, donde habita Microrasbora erythromicron, donde el agua es moderadamente dura) o fiarse de las experiencias de los aficionados que ya mantienen esta especie. Parece una especie adaptable tanto a agua ácida como ligeramente alcalina. Un pH de entre 6.0-7.5 y una dureza entre 2ºdGH y 12ºdGH parece ser la más adecuada y con agua blanda, ácida y de conductividad no superior a 300 µS se han logrado ya resultados reproductivos.

Acuario:
Su talla y colorido hace de esta especie un pez ideal para poblar un acuario plantado de pequeño tamaño, (desde 40 litros) con un grupo de entre 10-12 ejemplares. No obstante, para evitar agresiones entre machos, es preferible un acuario mayor (100-120 litros) y un grupo mayor (sobre 25 ejemplares, con más hembras que machos) con abundantes plantas y escondites.

El acuario debe de tener una pequeña corriente.

Alimentación:
En su medio natural son omnívoros, y en cautividad aceptan sin ningún problema todo tipo de alimentos, aunque al principio puede ser necesario usar alimento vivo de pequeño tamaño (gusanos grindal, nauplios de artemia, etc.). Una vez acostumbrados se los puede mantener perfectamente a base de alimento para peces en escamas, liofilizado o granulado.

Comportamiento:
Peces tímidos pero activos, que gustan de nadar en grupos en la zona media pero cerca del abrigo de las plantas. Si no hay muchas plantas, prefieren permanecer cerca del fondo.

Pacíficos con otros peces, pero los machos son territoriales y en épocas de celo pueden pelear entre ellos y hasta llegar el dominante a matar a algún rival si el acuario no tiene suficientes escondites para proporcionarle un refugio, aunque no es un hecho habitual.

Reproducción:
Sólo unos meses después de su descubrimiento, esta especie fue criada por Pete Liptrot y Paul Dixon en el Bolton Museum Aquarium, en el Reino Unido, con algunos de los primeros ejemplares importados a Europa.

Es complicado mantenerlos en parejas, por lo que es mejor disponer de un grupo de cría, con más hembras que machos. También es perfectamente posible separar una pareja en un pequeño tanque provisto con copiosas matas de musgo o mopas y esperar el desove, pero es más fácil que lo hagan en grupos.

Devoran sus propios huevos y también a los alevines. Para reproducirlos se pueden usar “mopas” de las que se usan para la cría de killis, así como disponer Musgo de Java en el acuario. Los machos despliegan sus mejores colores ante las hembras, estirando las aletas todo lo que pueden, pero en realidad son las hembras las que primero incitan a los machos a la puesta, deslizando sus costados sobre las mopas o el musgo en el que desovarán.

Una vez producido el desove se retira el musgo y/o las mopas y con ellos los huevos que se hayan depositado, que se pueden transladar a un pequeño acuario con buena oxigenación para esperar su eclosión.

Hay que tener cuidado al retirar los materiales de puesta porque los huevos son sólo ligeramente adhesivos y pueden caerse de nuevo al acuario, donde serán devorados por los padres.

Las condiciones del agua son: 23ºC de temperatura, pH neutro y dureza mínima (0ºdGH), en agua prácticamente osmóstica pero envejecida. Cambios de agua adicionales del 30% tres veces por semana. Fotoperiodo de 12 horas de luz y 12 de oscuridad.

A la temperatura señalada la eclosión demora 3-4 días. Las larvas tardan al menos cuatro días en consumir su saco vitelino y nadar libremente, aunque a partir del segundo día se dejan balancear a escasa distancia del suelo sin llegar a nadar.

La pigmentación de las larvas nada más eclosionar del huevo es característica, presentando bandas oscuras a lo largo de los flancos. Hay que destacar que, al contrario que muchas larvas que no se alteran ante la presencia humana, las de esta especie son muy sensibles y tienen muy desarrollado el instinto de huir y esconderse ante cualquier estímulo externo que los moleste, incluyendo la cabeza del acuarista ilusionado echando un vistazo.