Cyphotilapia frontosa (Frontosa)

Cyphotilapia frontosa (Frontosa)

Nombre común:
Frontosa. Cyphotilapia frontosa.

Clasificación:
• Orden: Perciformes.
• Clase: Actinoptergii (Actinopterígios).
• Familia: Cichlidae (Cíclidos).
• Subfamilia: Pseudocrenilabrinae (Pseudocrenilábridos).

Biotopo:
Se los encuentra entre los 10 y 100 m de profundidad, bordeando zonas rocosas y nadando en cardúmenes enormes.

Distribución:
Lago Tanganika. Distribuidos por todo el lago, solo diferenciándose por las 9 variedades geográficas existentes.

Forma:
Este particular cíclido se caracteriza por la prominente frente, que llega a sorprendernos en ejemplares bien desarrollados y esto se destaca aún más en la variedad “Blue Zaire”. Su cuerpo es alargado y alto. Sus aletas también están muy desarrolladas, principalmente las pélvicas.

Coloración:
La coloración, como en muchos otros cíclidos de estas zonas, fluctúa dependiendo de la variedad geográfica. Los rasgos característicos de todas las variedades son las franjas azules intensas, casi negras. A excepción de la variedad “Kigoma” de Tanzania, que posee 7 franjas, el resto cuenta con sólo 6. El fondo es blanco-azulado, con más intensidad en uno u otro color una vez más dependiendo de la variedad. Con las aletas sucede exactamente lo mismo.

Tamaño:
Ejemplares salvajes y de algunas variedades pueden alcanzar los 40 cm. De todas formas normalmente no superan por mucho los 30 cm en cautiverio.

Diferencias sexuales:
Hablando de ejemplares adultos, los machos suelen ser de mayor tamaño y sus protuberancias también más desarrolladas. De todas formas esto no es una garantía, ya que también se pueden encontrar (en menor proporción) hembras con tales características. Junto a estos indicios también formarán parte fundamental del diformismo sexual sus comportamientos. La diferencia más certera sin dudas se encontrará observando sus órganos genitales.

Temperatura:
Entre 24°C y 27°C.

Agua:
pH entre 8.0 y 9.0, GH entre 10ºd y 20ºd y KH entre 8ºd y 15ºd.

Acuario:
La capacidad y decoración del acuario será fundamental para su desarrollo. Dado que es fundamental que estos peces sean mantenidos en grupos, el acuario no debería contar con menos de 400 litros. Debe tener mucho espacio libre para nadar, pero no debe carecer de zonas rocosas con cuevas adecuadas para su tamaño.

La iluminación deberá ser tenue para que estos cíclidos se sientan cómodos. En el hábitat natural, las aguas a la profundidad que acostumbran deambular, son bastantes oscuras y con gran tonalidad azulada, lo cual nos sirve de motivación para imitar esta coloración con tubos adecuados.

Estos cíclidos necesitan que el agua del acuario sea rica en oxígeno. Los altos valores de pH y dureza nos ayudan con estos requisitos, pero mejor si favorecemos bastante corriente en el acuario para asegurarnos que cuentan con la mayor oxigenación que nos sea posible. Algunas bombas interiores, sin dudas serán la mejor opción.

La filtración podrá estar dividida en dos funciones. Por un lado un filtro externo que simplemente doble la capacidad del acuario por hora será más que suficiente para la filtración biológica. Por el otro lado, viene la filtración mecánica, que nos ayudará tanto para absorber la gran cantidad de detritos que estos peces producen como para favorecer el ya mencionado oxígeno. Sería recomendable contar con un poder de filtrado mecánico entre 3 y 5 veces el volumen del acuario por hora sumando todas las bombas que se necesiten.

Alimentación:
Las Cyphotilapias se alimentan en la naturaleza de peces e invertebrados. Cabe descatar que su método de caza está bastante fuera de lo común. Por una parte, a pesar de su tamaño, queda claro observando sus movimientos tan armoniosos que no son depredadores que sigan a sus presas. Tampoco consiste en el efecto sorpresa, esperando que sus presas pasen cerca de su boca. Por el contrario, su técnica de caza no es más que una muestra de la gran adaptación que están teniendo los cíclidos en los grandes lagos. Utilizan la mínima luz del amanecer o anochecer, donde sus presas(Cyathopharynx, Cyprichromis y Paracyprichromis) descansan en la arena. Estas especies están en constante movimiento durante el día, pero bajan considerablemente su metabolismo durante las noches, lo que las hace presas muy fáciles para las Cyphotilapias. Con esto queda claro que se deben evitar estas especies como compañeros de acuario. No así otras especies más pequeñas que a pesar de caber perfectamente en su boca, son totalmente ignoradas.

Por otra parte, la alimentación en acuario no nos lleva más requerimientos que tratar de hacerla lo más variada posible. Alimentos comerciales en hojuelas o gránulos (estos últimos resultan mucho más cómodos e higiénicos cuando las Cyphotilapias ya son adultas), papillas(pueden ser muy completas… con aporte vegetal y proteína animal), camarones, daphnias, pescado, krill, plancton, etc.

Comportamiento:
Lo primero que noté y me sorprendió luego de los primeros días de mantenimiento, es que sus conductas jerárquicas son idénticas a las de los populares Discos (Symphysodon sp.). Este comportamiento difiere de otros conocidos cíclidos como los M’bunas o Tropheus del Tanganika, ya que las jerarquías no terminan en un dominante y varios dominados, sino que tanto machos como hembras adquieren una posición en el grupo. Este comportamiento, además que se necesitan al menos 2 ó 3 hembras por macho, nos obligan a mantener un mínimo de 5 ó 6 ejemplares por acuario. Desde luego, cuanto más ejemplares haya (siempre y cuando cumplamos con los requisitos básicos) será mucho mejor.

Tanto machos como hembras son bastante territoriales, pero solamente entre miembros de su misma especie. De todas formas, no son peces muy agresivos y principalmente todo termina con espectaculares intimidaciones para el espectador, ya que en estos momentos muestran todo su colorido más brillante y sus aletas desplegadas en todo su esplendor.

Reproducción:
Para reproducirse en acuarios, es muy conveniente mantener al menos un par de hembras por macho. Estos peces alcanzarán su madurez sexual aproximadamente a los 16 cm para los machos y 12 cm para las hembras.

El macho comenzará a abandonar su territorio, para rondar la entrada de la cueva de la hembra. Por lo general, cuando ambos están preparados, estos regresan a la cueva del macho. También es factible que la hembra busque al macho, que suele ser siempre el mismo.

Es sabido que las Cyphotilapiasson incubadoras bucales maternales, pero a diferencia de otros cíclidos con este método de reproducción, el cortejo es muy diferente. En primer lugar el macho deposita esperma en el sustrato y sale de la cueva. En este momento entra la hembra y coloca allí unos pocos huevos. Esta se introduce los huevos en la boca y se retira. De esta manera se reiteran los pasos por un largo período cuya cantidad de huevos fertilizados pudiera rondar entre 10 y 50 dependiendo del tamaño de la hembra.

La hembra incubará a los alevines que eclosionan a los 10 días, cerca de un mes. Cuando estos salen de la boca de la madre, tendrán aproximadamente 2 cm, por lo que pueden ser alimentados fácilmente.