Corydoras gossei

Corydoras gossei

Nombre común: No tiene ninguno en español, a menos que se use “Corydoras de Gosse”. En inglés se usa “Palespotted corydoras”. Corydoras gossei.
Recibe su nombre en honor de la primera persona que recolectó esta especie, J.P. Gosse, quien la encontró en un riachuelo cerca de Guajara Mirim, en Rondonia (Brasil) en 1967.

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Callichthyidae. (Calíctidos).
• Subfamilia: Corydoradinae.

Biotopo:
Amazónico, en aguas de fondos arenosos.

Distribución:
Brasil. Cuenca del río Mamoré.

Forma:
Típica de los Corydoras. Cuerpo grueso, con mayor volumen hacia la parte delantera, con espalda arqueada. No tiene escamas, sino escudos óseos superpuestos. Los ejemplares sanos muestran dos pares de barbilones largos y sin cortes en la mandíbula superior.

Coloración:
Presenta una coloración oscura en la mitad superior del cuerpo y blanco/amarilla en la inferior. La cabeza muestra un fondo oscuro salpicado de marcas naranjas o amarillas, del mismo color que la espina de la aleta dorsal y los primeros radios de las pectorales. El resto del cuerpo es de un color pálido, en el que sólo destacan las bandas verticales de la aleta caudal, de color no muy marcado. Las demás aletas son de un color blanco lechoso, a excepción de las partes amarillas que hemos citado antes.

Tamaño:
Los machos 5,5 cm y las hembras 6,5 cm.

Diferencias sexuales:
Las hembras maduras son más voluminosas y alcanzan mayor tamaño.

Temperatura:
23º a 27º centígrados.

Agua:
Blanda o semiblanda. pH entre 6.0 y 7.5. GH entre 2ºd y 14ºd.

Acuario:
Recipientes con abundante vegetación y fondos arenosos o de grava suave.

Alimentación:
Omnívoro. Admite alimentos comerciales en forma de pastillas para peces de fondo, larvas de mosquito, escamas, gránulos que lleguen al fondo, artemia, etc.

Comportamiento:
Como todos los corydoras, necesita vivir en grupos formados por, al menos, seis individuos. Pez pacífico compatible con otros peces amazónicos.

Reproducción:
Mientras que la mayoría de peces del género necesita temperaturas moderadas, al igual que C. sterbai y C. adolfoi, esta especie necesita de altas temperaturas (cercanas a 26-28ºC) para desovar, o incluso mayores. Lo ideal para provocar un desove es mantenerlas a esta temperatura, realizar un cambio de agua del 40% con agua más fresca, de modo que la temperatura baje a 24ºC, y que vuelva a recuperar poco a poco la temperatura original. Los cambios de agua frecuentes y una buena dieta son los mejores incentivos para obtener desoves de esta especie. Un aumento en la oxigenación del agua también ayuda a provocar una puesta.

Desova en grupo, siendo ideal una proporción de tres machos por cada hembra. La puesta se produce entre una hembra y dos o tres machos con las clásicas posturas en “T”. Excepcionalmente se puede producir en pareja (una hembra con un solo macho), pero no es lo habitual.

La hembra deposita cada vez 2-4 huevos entre sus aletas pélvicas, que son fecundados por un macho en la postura en “T”. Los huevos, blancos de 2,5 mm de diámetro, son muy adhesivos y son adheridos debajo de las hojas o en las paredes del acuario en pequeños grupos o aislados. Puestas copiosas, de entre 50-100 huevos. En puestas en grupo, con 2-4 hembras y un par de machos, se pueden juntar hasta medio millar de huevos.

Los huevos pueden trasladarse si se desea a otro acuario con abundante aireación (bien despegándolos del cristal con cuidado, al principio son blandos y frágiles, pero a los 30 minutos empiezan a ser muy duros y resistentes o bien trasladando enteras las hojas en las que han sido depositadas). Para coger un huevo depositado en el cristal, basta con hacer una leve presión con el dedo sobre él, y si es reciente seguirá siendo adhesivo y se quedará pegado al contacto, y así podremos volver a pegarlo en otra superficie vertical. Hay que tener cuidado de no cogerlos de este modo si están recién puestos porque son aún frágiles y se reventarán (esperar al menos media hora) ni demasiado tarde porque habrán perdido su adherencia y ya no podremos pegarlos en otra superficie. En este caso se pueden dejar en el fondo con abundante aireación, ya que las posibilidades de que los huevos no suspendidos se llenen de hongos son mayores. Una técnica alternativa para coger los huevos es, mientras están tiernos, recogerlos acercando suavemente a ellos una pluma de ganso u otra ave y dejar que se adhiera a la superficie, para luego pegarlos en la superficie que deseemos.

La incubación es más larga de lo habitual en el género pese a la alta temperatura de mantenimiento: dura 5-7 días a 26-27ºC. El crecimiento de las larvas es rápido y pueden ser alimentadas tras absorber el saco vitelino con nauplios de artemia y poco a poco con alimentos secos finamente pulverizados. Con dos meses de edad miden cerca de 1,5 cms. y empiezan a mostrar la coloración característica de los padres.