Corydoras habrosus (Corydora enana)

Corydoras habrosus (Corydora enana)

Nombre común: Corydora enana (lo comparte con otras especies pequeñas, como C. nanus, C. pygmaeus y C. hastatus, así que no es muy indicativo). Para los sajones es la “Dainty Cory”, lo que podría traducirse por “Corydora delicada”. Hay que señalar que en el original, la palabra Corydoras es masculina. Corydoras habrosus.

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Callichthyidae. (Calíctidos).
• Subfamilia: Corydoradinae.

Biotopo:
Amazónico.

Distribución:
Río Salinas y río Cojedes, cerca de El Baúl, Estado de Cojedes, Venezuela.

Forma:
Típica de los Corydoras pero más estilizada y esbelta que la mayoría de las especies del género y de menor tamaño: boca ínfera, parte ventral del cuerpo aplastada y parte dorsal sólo ligeramente bombeada; la aleta adiposa, característica de esta familia se encuentra detrás de la aleta dorsal. En lugar de escamas cuentan con placas óseas que se solapan como si fueran tejas que les cubren los flancos, la cabeza y la espalda. Cuentan con un par de barbas en la mandíbula inferior, los ojos son grandes y móviles. Los ejemplares sanos muestran unos barbillones largos y sin cortes.

Coloración:
La librea de esta especie puede ser a veces diferente de unos espécimenes a otros. Básicamente es de color café claro, y cuenta con tres manchas marrón oscuro en los costados, a lo largo de todo el cuerpo. Las manchas, una bajo la aleta dorsal, otra entre la aleta dorsal y la adiposa y una tercera más marcada que las anteriores en el pedúnculo caudal (el punto de intersección de la aleta caudal con el cuerpo). Muchas veces estas manchas están fundidas en una sola ocupando todo lo largo del cuerpo; o en dos bandas, pero la del pedúnculo caudal es siempre más visible y ancha.

Las tres primeras placas óseas situadas tras la aleta adiposa también tienen pigmentación más oscura. También aparece esta pigmentación más oscura diseminada en forma de puntos a lo largo de los escudos dorso-laterales. La parte inferior del pez está libre de esa pigmentación “salpicada”, a excepción de las porciones de esos escudos cubiertas por las tres grandes manchas laterales.

La aleta dorsal tiene dos hileras de finos puntos y la adiposa tiene pigmentación oscura dispersa en la espina. La aleta caudal está surcada por cuatro líneas no excesivamente definidas en sentido vertical en la parte superior y sólo 3 en el lóbulo inferior de esta aleta. El resto de las aletas carecen de pigmentación.

En la cara cuenta también con marcas distintivas a cada lado, una curvada siguiendo el contorno de los opérculos, bajo el ojo, y otra que parte de debajo del ojo hacia la boca describiendo una curva en sentido contrario a la anterior.

Por su coloración puede ser confundida con Corydoras cochui, una especie brasileña, pero C. cochui tiene 4 manchas y C. habrosus, 3. En lugar de la gran marca sobre el pedúnculo caudal de C. habrosus, C. cochui tiene 2 puntos más pequeños situados entre la aleta adiposa y el pedúnculo caudal.

Tamaño:
2,5 – 4 cm. Es uno de los denominados “Corydoras enanos” (se suele decir de forma coloquial “coridoras enanas, usando incorrectamente el femenino), junto con C. pigmeus, C. nanus y C. hastatus.

Diferencias sexuales:
Las hembras son algo más gruesas y grandes. En talla adulta, las hembras pueden casi doblar el tamaño de los machos.

Temperatura:
21º a 26º centígrados.

Agua:
Blanda o semiblanda. pH entre 6.0 y 7.2. GH entre 2ºd y 12ºd. No toleran la sal ni algunos medicamentos (praziquantel en dosis mayores a 2 ppm, triclorfón, cobre, medicamentos contra parásitos, etc.).

Acuario:
Recipientes con abundante vegetación y fondos arenosos o de grava suave.

Alimentación:
Omnívoro. Admite alimentos comerciales en forma de escamas trituradas, pastillas para peces de fondo, larvas, artemia, etc.

Comportamiento:
Pez pacífico compatible con otros peces amazónicos, pero dado su pequeño tamaño, no debe de colocarse con peces agresivos que podrían causarles heridas, ni especies muy activas como barbos. Si son molestadas por este tipo de peces permanecerán inmóviles en el sustrato. Sus compañeros ideales serían vivíparos pacíficos como guppys o platys o bien tetras inofensivos, como neones, cardenales, etc..

Al contrario que la mayoría de los Corydoras, C. habrosus es un nadador activo, que a menudo ocupa las capas medias del acuario, nadando entre las plantas más que posado en el fondo, como hacen las especies más comunes del género.

Como todos los Corydoras, necesita vivir en grupos formados por, al menos, seis individuos. En el caso de C. habrosus sería recomendable incluso mantener grupos mayores (por encima de 10 individuos). En su medio natural forman bancos de cientos o miles de individuos, que constituyen su principal mecanismo de defensa frente a sus múltiples depredadores. Como ocurre con otras especies la protección está en el grupo. Estos peces son extremadamente gregarios y se sienten estresados si se mantienen pocos ejemplares.

Reproducción:
No es nada frecuente en acuario, pero se ha conseguido en algunas ocasiones. Comportamiento reproductivo atípico y NO habitual en el género, NO produciéndose la clásica postura en “T” de la gran mayoría de las corydoras, realizándose la fecundación en paralelo o incluso una vez depositados los huevos (uno cada vez) por la hembra en una superficie.

Las puestas son poco numerosas comparadas con las de otras especies del género. Entre 20 y 50 huevos son colocados –de uno en uno, en intervalos de aproximadamente un minuto– en sitios estratégicos, los vidrios o en la parte inferior de las plantas, que son previamente limpiados por la hembra.

El primer signo de comportamiento reproductivo generalmente es ver a los peces muy activos, nadando arriba y abajo por todo el acuario. Los cambios frecuentes de agua (diarios de un 10%-20%) a menor temperatura (dejando que caiga 4ºC la temperatura) se muestran como estimulantes de la puesta.

Los adultos respetarán los huevos y las larvas, pero si hay otros peces en el tanque las posibilidades de supervivencia son mucho más bajas a menos que esté densamente plantado y cuajado de escondites. Los huevos pueden trasladarse en estos casos a otro acuario con abundante aireación (bien despegándolos del cristal con cuidado, al principio son blandos y frágiles, pero a los 30 minutos empiezan a ser muy duros y resistentes) o bien trasladando enteras las hojas en las que han sido depositadas. Para coger un huevo depositado en el cristal, basta con hacer presión con el dedo sobre él, y si es reciente seguirá siendo adhesivo y se quedará pegado al contacto, y así podremos volver a pegarlo en otra superficie vertical. Hay que tener cuidado de no cogerlos de este modo si están recién puestos porque son aún frágiles y se reventarán (esperar al menos media hora) ni demasiado tarde porque habrán perdido su adherencia y ya no podremos pegarlos en otra superficie. En este caso se pueden dejar en el fondo con abundante aireación, ya que las posibilidades de que los huevos no suspendidos se llenen de hongos son mayores.

Los huevos son mucho más pequeños de lo habitual en el género (casi la mitad que los de un C. aeneus o C. paleatus) muy susceptibles a estropearse por invasión de hongos, aunque estén fecundados. Tras la eclosión (muy larga, entre 8 y 10 días después de la puesta, dependiendo de la temperatura) y la absorción del saco vitelino (otros 3 días) se alimenta a los alevines con preparado líquido para ovíparos, infusorios, zooplancton y fitoplancton y posteriormente microgusanos y nauplios de artemia. Si se administran nauplios de artemia deben de ser enjuagados a conciencia en agua dulce para quitar la sal, a la que los alevines manifiestan gran intolerancia. Poco a poco se puede dar comida en polvo para alevines ovíparos y yema de huevo tamizada teniendo cuidado de mantener la higiene y no contaminar el agua.