Corydoras elegans (Corydora elegante)

Corydoras elegans (Corydora elegante)

Nombre común: Corydora elegante o coridora elegante. Corydoras elegans.

Sinónimo: Corydoras pestai, Holly, 1940, que para algunos es una especie independiente y para otros una simple variedad de Corydoras elegans.

Primera importación: 1865, expedición de Thayer.

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Callichthyidae. (Calíctidos).
• Subfamilia: Corydoradinae.

Biotopo:
Amazónico.

Distribución:
Brasil; río Solimoes, en las proximidades de Tefé, lago Tefé y río Ambiacu. Perú: Loreto; río Ucayali, río Ampiyacu, río Nanay, río Yavari y río Tamaya. Ecuador: Napo; río Lagartococha, río Napo, río Aguarico. Colombia: río Caqueta, río Solimoes. Curso superior del Amazonas en Perú, Brasil y Colombia.

Forma:
Típica de los Corydoras pero más estilizada y esbelta que la mayoría de las especies del género: boca ínfera, parte ventral del cuerpo aplastada y parte dorsal sólo ligeramente bombeada; la aleta adiposa, característica de esta familia se encuentra detrás de la aleta dorsal. Las aletas pectorales, cuyos primeros radios están transformados en una gran espina, desempeñan un papel importante en la reproducción. En lugar de escamas cuentan con placas óseas que se solapan como si fueran tejas que les cubren los flancos, la cabeza y la espalda; todas las especies cuentan con un par de barbas en la mandíbula inferior, los ojos son grandes y móviles. Los ejemplares sanos muestran unos barbillones largos y sin cortes.

Coloración:
Cuerpo de tono pardo-rosáceo salpicado de manchas que forman una banda negra interrumpida y reticulada a lo largo del cuerpo. La coloración de esta especie es variable tanto por sexos (cosa rara en los Corydoras) como por distribución geográfica.

Puede confundirse con Corydoras undulatus y con Corydoras nijsseni. Los patrones de color de C. undulatus y de C. elegans son muy similares: líneas moteadas de color gris negruzco sobre una base de tonos pardo-rosáceos. La diferenciación hay que buscarla pues, en la forma: Corydoras undulatus es más corta y rechoncha, comparada con Corydoras elegans, que es una de las especies más esbeltas del género.

También puede presentar confusión con Corydoras napoensis. C. elegans tiene un patrón de color irregular en la aleta dorsal (más evidente en los machos, que la tienen más coloreada) y son más coloridos (verde iridiscente con bastantes puntos, especialmente en los machos). Sin embargo, los machos de Corydoras napoensis cuentan con una mancha negra difusa en la parte superior de la aleta dorsal con la que no cuenta C. elegans.

Otra especie que puede ser confundida es Corydoras latus, que cuenta también con una mancha oscura en la aleta dorsal, pero en esta especie está situada hacia la mitad de dicha aleta.

Tamaño:
4,5 – 5 cm.

Diferencias sexuales:
Al contrario que la casi totalidad de Corydoras, C.elegans tiene cierto dimorfismo sexual en el patrón de coloración: los machos cuentan más con un patrón reticulado con bastantes puntos, especialmente cerca de la cabeza, mientras que las hembras son de coloración más uniforme. Hay que tener en cuenta que la coloración puede variar según la distribución geográfica. Los machos pueden, además, tener una aleta dorsal más alta y las hembras ser ligeramente más voluminosas. Esta aleta dorsal está más coloreada y reticulada en los machos, mientras que es de coloración lisa en las hembras.

Temperatura:
21º a 26º centígrados.

Agua:
Blanda o semiblanda. pH entre 6.0 y 7.0. GH entre 2ºd y 12ºd. No toleran la sal ni algunos medicamentos (praziquantel en dosis altas, triclorfón, cobre, etc.).

Acuario:
Recipientes con abundante vegetación y fondos arenosos o de grava suave, preferentemente oscura.

Alimentación:
Alimentación en el fondo. Omnívoro. Admite alimentos comerciales en forma de pastillas para peces de fondo.

Comportamiento:
Pez pacífico compatible con otros peces amazónicos. Es uno de los corydoras más activo y –nuevo rasgo atípico en el género– no es tanto un pez de fondo como otros Corydoras, compartiendo con C. hastatus la peculiaridad de moverse mucho en aguas medias en lugar de permanecer en el fondo.

Como todos los Corydoras, necesita vivir en grupos formados por, al menos, seis individuos. En el caso de C. elegans sería recomendable incluso mantener grupos mayores (por encima de 10 individuos). En su medio natural forman bancos de cientos o miles de individuos, bancos numerosos que constituyen su principal mecanismo de defensa frente a sus múltiples depredadores. Como ocurre con otras especies la protección está en el grupo. Estos peces son extremadamente gregarios y se sienten estresados si se mantienen pocos ejemplares.

Reproducción:
Comportamiento reproductivo atípico y NO habitual en el género, NO produciéndose la clásica postura en “T” de la gran mayoría de los Corydoras, realizándose la fecundación en paralelo o incluso una vez depositados los huevos por la hembra en una superficie.

Llegada la época de reproducción, a menudo tras un cambio de agua con menor temperatura, la hembra madura lista para la puesta comienza a golpear levemente en los costados de los machos. Los machos nadan entonces en círculo alrededor de las hembras y poco después todos los peces dispuestos a reproducirse nadan en círculos, incluyendo las hembras.

Hasta un total de 200 huevos son colocados en sitios estratégicos, los vidrios o en la parte inferior de las plantas. La tasa de eclosión es inferior a la de otros Corydoras, y es casi nula si el agua tiene dureza por encima de 10ºdGH, aunque en realidad lo raro es que realicen puestas con esa dureza.

El primer signo de comportamiento reproductivo generalmente es ver a los peces muy activos, nadando arriba y abajo por todo el acuario. Los cambios frecuentes de agua a menor temperatura (dejando que caiga 4ºC la temperatura) se muestran como estimulantes de la puesta.

En esta especie se ha reportado mayor agresividad y nerviosismo en los machos a la hora de las puestas que en otros Corydoras, lo que puede traducirse en ocasiones en que las hembras sufren pequeños desgarros en la aleta caudal. Estas pequeñas lesiones curan solas si la calidad del agua es buena.

Los adultos respetarán los huevos y las larvas, pero si hay otros peces en el tanque las posibilidades de supervivencia son mucho más bajas a menos que esté densamente plantado y cuajado de escondites. Los huevos de todas las especies de Corydoras pueden trasladarse en estos casos a otro acuario con abundante aireación (bien despegándolos del cristal con cuidado, al principio son blandos y frágiles, pero a los 30 minutos empiezan a ser muy duros y resistentes) o bien trasladando enteras las hojas en las que han sido depositadas. Para coger un huevo depositado en el cristal, basta con hacer presión con el dedo sobre él, y si es reciente seguirá siendo adhesivo y se quedará pegado al contacto, y así podremos volver a pegarlo en otra superficie vertical. Hay que tener cuidado de no cogerlos de este modo si están recién puestos porque son aún frágiles y se reventarán (esperar al menos media hora) ni demasiado tarde porque habrán perdido su adherencia y ya no podremos pegarlos en otra superficie. En este caso se pueden dejar en el fondo con abundante aireación, ya que las posibilidades de que los huevos no suspendidos se llenen de hongos son mayores.

Los huevos son mucho más pequeños de lo habitual en el género (casi la mitad que los de un C. aeneus o C. paleatus) muy susceptibles a estropearse por invasión de hongos, aunque estén fecundados. Tras la eclosión (entre 3 y 4 días después de la puesta, dependiendo de la temperatura) y la absorción del saco vitelino (otros 3 días) se alimenta a los alevines con infusorios, zooplancton y fitoplancton y posteriormente microgusanos y nauplios de artemia parecen ser lo más adecuado. Si se administran nauplios de artemia deben de ser enjuagados a conciencia en agua dulce para quitar la sal, a la que los alevines manifiestan gran intolerancia. Poco a poco se puede dar comida para alevines ovíparos y yema de huevo tamizada teniendo cuidado de mantener la higiene y no contaminar el agua.

Los pequeños C. elegans crecen despacio. Con diez días de edad miden sobre 6 mm, y presentan una cabeza oscura y el cuerpo con cuatro puntos a lo largo de la línea lateral. Tras cuatro semanas los puntos se juntan y forman la línea negra de los adultos. Esta transformación de la coloración coincide con su paso a la preadolescencia y se les ve más activos y menos tímidos. Con 3 meses de edad alcanzan un tamaño de 2,5-3 cm.