Corydoras aeneus (Corydora bronce)

Corydoras aeneus (Corydora bronce)

Nombre común: Corydora bronce, gato bronce, corydora albina (en su forma albina). Coridora, coridoras. Nótese que la forma correcta para el singular es Corydoras y que además el género es masculino (así, se dice “un Corydoras” y no “una corydora” o “una coridora”). Corydoras aeneus.

En muchas ocasiones se ha usado el despectivo nombre de “basurero” o “limpia-fondos” para referirse a las distintas formas del género en general y a esta en particular. Hasta hay quien tiene la creencia de que estos peces comen materias en putrefacción e incluso excrementos de otros peces, cosa que no es en absoluto cierta… aunque lamentablemente esta absurda creencia se encuentre en sitios tan importantes como la descripción de la especie que figura en el Aquarium de Barcelona.

Primera importación en 1933.

Nombres en desuso (no válidos): Hoplosternum aeneum, Callichthys aeneus, Corydoras macrosteus, C. microps, C. venezuelanus, C. schultzei.

Clasificación:
• Orden: Siluriformes.
• Familia: Callichthyidae (Calíctidos).
• Subfamilia: Corydoradinae.

Biotopo:
Amazónico y subamazónico.

Distribución:
Sudamérica tropical y subtropical. Perú, Venezuela, isla de Trinidad, pequeños afluentes del Amazonas en Brasil y otros ríos y riachuelos hasta el Río de la Plata en Argentina. Habita siempre en cursos de agua rápidos y cristalinos. En el comercio es, junto con C. paleatus, la especie más habitual.

Forma:
Típica de los Corydoras: su sección es triangular, coincidiendo el vientre con la base del triángulo: parte ventral aplastada y parte dorsal bombeada; la aleta adiposa, característica de esta familia se encuentra detrás de la aleta dorsal, la aleta pectoral, cuyo primer radio está transformado en una gran espina, desempeña un papel importante en la reproducción; en lugar de escamas cuentan con placas óseas que se solapan como si fueran tejas que les cubren los flancos, la cabeza y la espalda; todas las especies cuentan con un par de barbas en la mandíbula inferior, los ojos son grandes y, a diferencia de otros peces, móviles.

Una de las peculiaridades del género Corydoras es que son capaces de usar el oxígeno atmosférico para respirar, suben a la superficie y se tragan una burbuja de aire, que recorre su tubo digestivo y llega a la zona del recto, abundantemente irrigada, en la cual se produce el intercambio gaseoso.

Coloración:
Su coloración más habitual en los ejemplares salvajes es un fondo de color cobrizo o bronceado (de ahí su nombre común) que se torna más rosado en la parte baja del cuerpo. En el dorso y flanco aparece una línea de reflejos negro verdosos. Actualmente hay disponibles en el mercado una variedad de color con reflejos metálicos (en especial una variedad verde denominada Peruvian green, con rango de subespecie y que presenta el verde en una banda muy marcada y últimamente una variedad de color negro intenso) así como ejemplares albinos, que son casi más comunes que los de coloración normal.

Con los ejempares albinos se presenta la dificultad de diferenciarlos de los ejemplares también albinos de C. paleatus, también muy comunes en el mercado y que son prácticamente idénticos a ojos del aficionado. La diferencia entre ambas especies ha de hacerse por su morfología, difícil de apreciar al primer vistazo: C. aeneus tiene una espina dura en la aleta dorsal, seguida de 7 radios blandos, que en el caso de C. paleatus son 8 radios blandos. La aleta anal de C. aeneus tiene una o dos espinas duras seguida de 5-6 radios blandos, mientras que la de C. paleatus carece de espinas y tiene 6 radios blandos.

Es relativamente frecuente la aparición en el comercio de ejemplares de C. aeneus coloreados utilizando tintas artificiales que se inyectan directamente en la dermis bajo el primer recubrimiento de placas exteriores de la piel. Este colorante sintético daña irreversiblemente al pez con el tiempo, eliminando la importante barrera protectora que representa la epidermis frente a parásitos y patógenos. No se deberían adquirir estos peces manipulados de forma tan brutal para así intentar acabar con estas prácticas tan poco éticas para cualquier aficionado amante de los animales.

Tamaño:
En acuario los machos 4 cm y las hembras 6 cm. En libertad pueden crecer hasta 7,5 cm.

Diferencias sexuales:
Macho más ahusado y pequeño que la hembra.

Temperatura:
22º – 26ºC

Agua:
Blanda o de dureza media. pH óptimo entre 6.0 y 7.2.

Acuario:
Recipientes con abundante vegetación y fondos arenosos o de grava suave.

Alimentación:
Omnívoro. Admite alimentos comerciales en forma de pastillas para peces de fondo. Necesitan alimentación variada y agradecen especialmente la adición de presas vivas (lombrices, gusanos, larvas de mosquito) o congeladas de buena calidad.

Comportamiento:
Como todos los Corydoras, necesita vivir en grupos formados por, al menos, seis individuos, de lo contrario su comportamiento es nervioso o bien huidizo y en exceso tímido. Pez pacífico compatible con otros peces amazónicos. Ideal para un acuario comunitario como complemento de fondo.

Como señalábamos en el apartado de “nombre común” este pez (y otros del género) ha tenido la desgracia de ser considerado como un “basurero” para los acuarios. Si bien es cierto que ayuda a mantener el fondo limpio, esto no quiere decir que coma basura ni mucho menos excrementos. Esta y otras lagunas en lo que respecta al conocimiento de su biología y comportamiento hacen que la mayoría de nuestros Corydoras no vivan tan bien como debieran.

Esperanza de vida:
Es un pez muy longevo, que puede alcanzar sin problemas (o mejor dicho, si no hay problemas) los 8 – 10 años de edad.

Reproducción:
Hay muchas especies de corydoras que son muy difíciles de reproducir y muchas aún que no han conseguido ser criadas jamás en cautividad. No es este el caso de Corydoras aeneus que, junto a C. paleatus pasa por ser la especie de calíctido más fácil de reproducir. Suele bastar con buena alimentación y bajada de temperatura y cambios de agua frecuentes para inducirles a hacer una puesta, y a menudo las hacen también sin que se cumplan estos condicionantes a la vez.

Como es habitual en el género, el desove se produce entre una hembra y dos o tres machos con las clásicas posturas en “T”. La hembra deposita cada vez entre 3 y 6 huevos entre sus aletas pélvicas, que son fecundados por un macho en la postura en “T” (la hembra se coloca perpendicular al macho, con su cabeza tocando su vientre). Los huevos, adhesivos de 2mm son pegados debajo de las hojas o en las paredes del acuario en pequeños grupos o racimos dispersos.

Los huevos pueden trasladarse si se desea a otro acuario con abundante aireación (bien despegándolos del cristal con cuidado, al principio son blandos y frágiles, pero a los 30 minutos empiezan a ser muy duros y resistentes o bien trasladando enteras las hojas en las que han sido depositadas). Para coger un huevo depositado en el cristal, basta con hacer una leve presión con el dedo sobre él, y si es reciente seguirá siendo adhesivo y se quedará pegado al contacto, y así podremos volver a pegarlo en otra superficie vertical. Hay que tener cuidado de no cogerlos de este modo si están recién puestos porque son aún frágiles y se reventarán (esperar al menos media hora) ni demasiado tarde porque habrán perdido su adherencia y ya no podremos pegarlos en otra superficie. En este caso se pueden dejar en el fondo con abundante aireación, ya que las posibilidades de que los huevos no suspendidos se llenen de hongos son mayores. Una técnica alternativa para coger los huevos es, mientras están tiernos, recogerlos acercando suavemente a ellos una pluma de ganso u otra ave y dejar que se adhiera a la superficie, para luego pegarlos en la superficie que deseemos.

Hay que destacar que los huevos de la variedad albina de Corydoras aeneus son mucho menos adhesivos que los del morfo normal.

La eclosión se produce tras 72-96 horas (3-4 días, dependiendo de la temperatura, a mayor temperatura menor tiempo de incubación, pero con temperatura excesiva la tasa de eclosión empeora por aparición de hongos). Al principio no hay que alimentarlos, pues se nutren de su saco vitelino. Dos días después de la eclosión ya son capaces de alimentarse por si mismos. Esta especie no es complicada de alimentar, y (aunque lo óptimo serían microgusanos) admitirán alimento seco finamente desmenuzado o en polvo para alevines, así como yema de huevo cocido (administrada con mucha precaución para no contaminar el agua), papillas finamente trituradas, y con menos de una semana de vida aceptan ya nauplios de artemia recién eclosionada.

Con una buena alimentación y cuidado de la calidad del agua, en una semana ya miden unos 4 mm, para superar los 10 mm con un mes de vida; 15 e incluso algo más a los dos meses y con 3 meses ya toman la coloración de los adultos y miden algo más de 2 cm.

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