Xenotoca eiseni (Carpín mejicano de cola roja)

Xenotoca eiseni (Carpín mejicano de cola roja)

Nombre común: Carpín mejicano de cola roja, Mexcalpique de cola roja. Sinónimos: Xenotoca variata (Bean, 1887); Characodon eiseni (Rutter, 1896); Characodon variatus (Regan, 1907). Xenotoca eiseni.

Familia: Goodeidae. Subfamilia: Goodeinae. Orden: Cyprinodontiformes.

Biotopo:
En la naturaleza podemos encontrarlos en diversos tipos de agua dada su poca exigencia en cuanto a parámetros. Pueden encontrarse tanto en corrientes claras de montañas así como zanjas contaminadas al borde de una carretera o algún camino con elevada contaminación.

Distribución:
Desde México central hasta la cuenca del río Grande de Santiago, cerca de las ciudades de Tepic y Compostela, es muy abundante en las cuencas de los ríos de Tamazuela, Tuxpan y San Leonel.

Forma:
El cuerpo es ancho y robusto, generalmente es un poco más ancho en machos que en hembras. La aleta dorsal está ubicada más cercana a la caudal, siendo más coloreada y ancha en los machos.

Coloración:
Varía del verde aceituna al azul turquesa en machos. En la última porción de la línea lateral y en buena parte del pedúnculo caudal y aleta anal de los machos, se puede observar tonalidades anaranjadas. La hembra tiene tonos desde marrón a beige uniforme pudiendo presentar una pequeña mancha anaranjada en el comienzo de la parte inferior de la aleta caudal.

Tamaño:
Entre 6 y 9 centímetros.

Diferencias sexuales:
Los machos tienen una librea más coloreada que las hembras y éstas últimas pueden alcanzar tamaños mayores del orden de uno a dos centímetros más. El macho tiene los primeros radios de la aleta anal modificados en una estructura típica de los Goodeidos llamada andropodio. No confundir con el gonopodio de los Poecilidos.

Temperatura:
Se suele recomendar mantenerlos entre 20 – 28ºC pero las experiencias de otros acuariofilos demuestran que pueden vivir perfectamente a 15ºC aguantando un rango entre 11ºC y 32ºC (pero evidentemente las temperaturas extremas nunca son buenas).

Agua:
pH 6.8 – 7.2; soportan una dureza 12ºd – 16ºdGH, incluso hasta 30ºd.

Acuario:
Es recomendable tener el acuario bien plantado y con numerosos escondites para que la prole pueda esconderse de sus padres al nacer. Se suelen utilizar plantas tales como Egeria densa, Sagitaria, Vallisneria y otras que sean medianamente duras para que los peces no puedan comerlas.

Alimentación:
Omnívoros. Comen todo tipo de alimentos, vivo, seco y congelado. Son peces golosos que no tienen dificultad en adaptarse a la comida en escamas, pero evidentemente prefieren la comida congelada e incluso viva. Se recomienda que su dieta cuente con aporte vegetal además de lo mencionado anteriormente. Gustan de ramonear las algas que crecen en las rocas y cristales del acuario. Tienen una predilección especial por las raices de Linmobium laeviagatum.

Comportamiento:
Suele ser sociable, aunque en ocasiones puede atacar a especies más pequeñas sobre todo si tienen aletas de velo. Puede atacar a sus propias crías.

Reproducción:
Vivípara real, el embrión tiene contacto directo con la madre, con la cual intercambia gases y nutrientes a través de una especie de cordón umbilical llamado trofotenia. El macho hace una danza frente a la hembra, se van acercando cada vez más (generalmente en las partes bajas del acuario) hasta que finalmente la hembra es fecundada gracias al andropodio (aparato copulador). A diferencia de muchos poecilidos, las hembras de los goodeidos no pueden almacenar el esperma para utilizarlo más adelante. Los alevines nacen con un tamaño bastante mayor que el de poecilidos, llegando a alcanzar 2 centímetros de longitud. Evidentemente, no paren tantas crías como estos, llegando a un máximo de 20. Este fenómeno se debe a que estos peces invierten más en la calidad que en la cantidad. Los peces ovíparos y ovovivíparos tienen más crías, pero su nivel de desarrollo es inferior. Cuanto menos desarrolladas se expulsan las crías, más volumen de estas pueden tener. Así pues, los ovíparos serian los que más cantidad pueden poner y los vivíparos los que menos, ya que las crías salen bien formadas y con un tamaño bastante grande.