Austrolebias elongatus

Austrolebias elongatus

Nombre común: Austrolebias elongatus.

Sinónimos en desuso y nombres no válidos: Cynolebias elongatus, Cynolebias holmbergi, Cynolebias spinifer. Hasta 2006, en el que Wilson J. E. M. Costa revisó (de nuevo) la familia y dejó como inválido el género Megalebias su nombre era el de Megalebias elongatus. En dicho estudio (“The South American annual killifish genus Austrolebias; Teleostei: Cyprinidontiformes: Rivulidae; phylogenetic relationships, descriptive morphology and taxonomic revision”), Costa incluyó a este especie como tipo para otras que constituyen el “grupo A. elongatus” por su cercanía a esta especie: Austrolebias cheradophilus, Austrolebias wolterstorffi, Austrolebias prognathus y Austrolebias monstrosus.

Clasificación:
• Orden: Cyprinodontiformes.
• Familia: Rivulidae.
• Subfamilia: Cynolebiatinae.
• Tribu: Cynolebiatini.
• Subtribu: Cynolebiatina.

Biotopo:
Charcas temporales. Ciclos estacionales.

Distribución:
Argentina.

Poblaciones: San Antonio, Jepenner, Ezeiza, Fanazul, Punta Lara, La Plata (terra típica) y Vivoratá.

Forma:
Siendo un killi de gran tamaño (probablemente el de mayor envergadura) llegando a medir hasta 22 cm o algo más, es de cuerpo alargado y levemente comprimido de los laterales hacia la cola, presentando una coloración uniforme amarronada en los machos y con manchas (moteado) en las hembras, estas al estilo Austrolebias nigripinnis y Austrolebias bellottii habiendo muchísimas diferencias de manchas en el cuerpo entre hembras de una misma población.

Presenta el labio inferior hacia fuera y arriba dando el aspecto de un verdadero depredador. La aleta dorsal esta ubicada en el último tercio del cuerpo (bastante retirada de la cabeza) con radios de menor a mayor, casi tocando la aleta caudal, la cual es moteada en las hembras y algo coloreadas en los machos: esta aleta es mucho más puntiaguda en los machos diferenciándose hasta antes de presentar la coloración típica entre sexos, ya que dentro de los primeros 30 días, aproximadamente, ambos sexos se presentan con el “moteado” que se desvanecerá lentamente en los machos.

Las aletas pectorales son bastante prominentes, siendo las más traslucidas del cuerpo sin ser transparentes y en forma de abanico levemente alargado en la parte media. La aleta anal es alargada y redondeada y las pélvicas son bastante reducidas, bien cercanas al comienzo de la anal.

Algo muy marcado es la línea lateral siendo bien definida a lo largo de su cuerpo desde su comienzo en la cabeza hasta el pendúnculo caudal.

Una particularidad muy especial es el diámetro de su boca cuando está totalmente extendida formando una abertura casi del total de la cabeza

Coloración:
La coloración en los machos es de un gris-dorado uniforme en los machos con las aletas de uno tono azulado. Las hembras en cambio poseen las típicas máculas de los Austrolebias argentinos y pueden ser de muy diferentes dibujos en una misma población. El detalle lo da el ojo de un color rojo sangre (y muy prominente) en la mayoría de los machos.

Como detalle llamativo podemos destacar el ojo, a veces de un rojo intenso que lo cruza una línea negra desde la parte superior de la cabeza hacia abajo.

Tamaño:
22 cm en machos, algo menos en las hembras.

Diferencias sexuales:
La principal diferencia es la coloración, como se comentó en el punto anterior, pero las aletas dorsales son más prominentes en los machos llegando casi a tocar la caudal, dándonos cuenta, a veces, de que sexo es el pez antes de tener su característica coloración.

Temperatura:
Aguas frías, encontrándose en la naturaleza en temperaturas que van desde 22ºC a casi 0ºC. Evitar temperaturas superiores de 22ºC, ya que cuando se las expone a temperaturas más elevadas presentan síntomas de sufrimiento, el calor produce una aceleración en su metabolismo como en los Austrolebias, con el posterior acortamiento de su ciclo vital.

Agua:
No es muy exigente con los parámetros de pH y dureza. pH 6.5-8.0. Soportan una conductividad desde 50 µS a unos 1.000µS sin problemas, peor con la necesaria aclimatación.

Acuario:
Específico de reproducción como para todos los killis. Desde 80 litros en adelante para un trío y sustrato de turba que deberá ser superior a 10 cm. Se puede optar por colocar aireación y algunas plantas que servirán de refugio, más que nada por las hembras, para que puedan refugiarse cuando ya no soportan el acoso del macho.

Alimentación:
A base de alimento vivo: Al ser piscívoras el principal alimento son los peces, madrecitas de agua principalmente (Cenesterodom) y Austrolebias bellottii. También comen tubifex, larvas (mosca, mosquito u otras). Toman todo tipo de alimento. El alimento vivo los mantiene en muy buena forma, mostrando todos sus colores los machos y fomentando la ovulación en las hembras. Se les puede adaptar a una dieta a base de papilla (similar a la de los discos).

Comportamiento:
Los machos son extremadamente agresivos (mucho más el dominante) por eso conviene alojarlos en parejas o tríos a no ser que se disponga de un tanque de grandes dimensiones. Las hembras son también muy agresivas pero no llegan al nivel del macho.

Cualquier pez que le entre por la boca será devorado sin dudarlo, inclusive entre ellos mismos se comerán, es decir, predomina el canibalismo.

Reproducción:
Ovíparos. Desovan enterrándose en el sustrato.

Disponer de la pareja en el acuario de cría y ésta al poco tiempo intentará la reproducción, esto se debe al poco estrés que sufre Austrolebias elongatus al ser manipulados y también a que deberemos tener al macho y a la/s hembra/s separados desde unos días antes del acto.

Si tenemos el acuario con la “piscina” de turba, la pareja o trío tardara un poco más pero solo es cuestión de minutos a mas tardar una media hora.

El acto en sí se produce con el macho “invitando” a la hembra a desovar poniéndose delante de ella y marcando el camino donde se enterrarán en la turba, el macho produce vibraciones delante de la hembra y una vez que captó la atención de la misma esta se pone detrás de él apuntando hacia el sustrato con la cara cerca de “tubo fertilizador” del macho y ahí mismo en ese instante el macho “abre” el camino y se entierran juntos liberando esperma (el macho) y huevos (la hembra) al mismo tiempo, repitiendo el acto hasta que la hembra termina de vaciar su saco, esto puede llevar horas y a veces hasta un par de días (dependiendo de las distracciones). Es común en estos momentos que la pareja se tome un “descanso” quedándose uno al lado del otro o bien enterrados con la cabeza en posición vertical, siendo esta postura bastante típica.