Austrofundulus leohoignei

Austrofundulus leohoignei

Nombre común: Austrofundulus leohoignei.

Clasificación:
• Orden: Ciprinodontiformes.
• Familia: Rivulidae.
• Subfamilia: Rivulinae.
• Tribu: Rachoviini..

Biotopo:
Localidad tipica: 4 km al norte de Sanare (Venezuela) en el camino hacia San Juan de los Cayos.

Charcas de agua estancada, con una escasa presencia de arbustos. Sustrato de hojas muertas y lodo. Prefieren aguas oscuras, cargadas de tanino y abundante sustrato vegetal en descomposicion que les permitan refugiarse.

Distribución:
Bañados del río Aroa, Estado de Falcón, Venezuela.

Forma:
Configuración robusta, tanto en machos como en hembras. Compresión lateral del cuerpo, con una altura al nivel del nacimiento de la aleta dorsal distintivo del género. El lomo del macho siempre aparece “chupado” esto es típico de Austrofundulus y no es síntoma en absoluto de mala alimentación.

Coloración:
En los machos predominan los tonos amarillos verdosos, con iridiscencias azules. Presenta una franja rojiza en la aleta caudal, formando una banda entre radios en algunos ejemplares.

Tamaño:
Machos de hasta 8 cm, hembras en un rango de 4 a 6 cm en casos excepcionales.

Diferencias sexuales:
Machos de mayor porte que las hembras, a su vez que el colorido en éstos es mayor, predominando los tonos amarillos verdosos, con iridiscencias azules. Franja rojiza en la aleta caudal, formando una banda entre radios, en algunos ejemplares.

Temperatura:
En los biotopos se han registrado temperaturas medias de 25ºC-35ºC. En los acuarios, se los ve activos a partir de los 23°C, sintiéndose esta especie seguramente más cómoda en temperaturas superiores a 25°C.

Agua:
Preferentemente neutral a levemente alcalina, aunque se lo puede mantener en agua blanda sin mayores problemas.

Los cambios de agua son recomendados, en un 25% semanal, ya que consumen gran cantidad de alimentos y contaminan como mucha facilidad el agua.

Acuario:
Por ser una especie de tamaño grande, es necesario un acuario no menor a 25 litros para una pareja. El sustrato deberá ser de turba o similar, ya que como muchos anuales, son enterradores de puesta.

La turba actuará también como refugio, tanto para la hembra cuando se sienta acosada por el macho, como para la pareja cuando sienta alguna amenaza.

Alimentación:
Alimento vivo o congelado, incluyendo lombrices y camarones vivos. Suelen ocupar en sus hábitats un estrato alto en la cadena alimenticia, ya que son depredadores de otros peces mas pequeños. Se recomienda administrar dos comidas al día.

Comportamiento:
Los machos son bastante intolerantes entre si, las hembras son pacíficas y tímidas. La “violencia” interespecifica en estos peces es tremenda, rara vez se consigue en su hábitat peces de pequeña talla o atrofiados, ya que son depredadores del más alto nivel, son canibales voraces.

El macho castiga a la hembra no dispuesta, pues en la charca lo que quiere es alejarla del “harén”. Hay que separar a las hembras si se observa agresividad excesiva o corren riesgo de morir a manos del macho. No se deben mantener sólo en parejas, se recomienda un mínimo de tres hembras por macho para evitar que una sola hembra muera acosada por la excesiva agresividad del macho.

Esperanza de vida:
En cautividad los ejemplares adultos pueden superar con facilidad el año de vida, y se ha llegado a observar ejemplares de hasta 2 años.

Reproducción:
Killis de ciclo anual, depositan sus huevos enterrándolos en el sustrato. El sustrato ideal para utilizar es la turba (hay quien ha tenido buen resultado también con cáscara de coco), por lo que se podrá colocar una capa en el fondo del acuario no menor a 5 cm o para reducir la cantidad de turba a emplear, se puede colocar algún recipiente que sirva como “cuna” de desove.

Se debe de proveer a las hembras de suficientes refugios, como madera, rocas pulimentadas, etc. ya que los machos tienden a ser sumamente agresivos en sus cortejos, acosando incesantemente a las hembras y pudiendo hasta matarlas en caso de faltarles un buen escondrijo. Para desovar prefieren las ultimas horas de la tarde y al amanecer, no desovando en las horas de mayor intensidad lumínica. No obstante agradecen algo de luz natural.

Los huevos son grandes y fáciles de encontrar, algo amarillentos. La incubación de los huevos puede demorar desde 8 semanas, hasta los 6 meses. Se ha observado que el desarrollo de los embriones es muy desigual, por lo que los nacimientos suelen ser escalonados, necesitando resecar la turba unas cuantas veces para obtener un buen número de ejemplares nacidos.

Una explicacion del porque se dan nacimientos irregulares en huevos colectados en la misma epoca, es que esta especie habita en zonas con lluvias irregulares, no cumpliéndose totalmente la regla de los 6 meses de lluvia y 6 meses de sequia, lo cual los prepara para evitar la pérdida de toda una una camada en caso de que las lluvias no llenen las charcas a niveles propicios para el desarrollo de los alevines